Iglesias Cristianas de Dios

 

[170]

 

El rol histórico del Cuarto Mandamiento en las Iglesias Sabatistas de Dios [170]

 

(Edición 2.0 19960622-20000122)

 

Es convenientemente asumido por las iglesias sabatistas durante los últimos dos siglos que el tema central y la señal identificadora del Cristianismo verdadero era el Sábado y que a través de la historia las iglesias fueron perseguidas para su adhesión al Sábado. Esta posición es en el mejor de los casos sólo en parte cierta y en el peor de los casos esconde los aspectos fundamentales verdaderos de la fe para los cuales la Iglesia de Dios fue perseguida y esos otros aspectos que forman los signos de los elegidos. Este artículo muestra que hay de hecho una serie de signos que identifican a los elegidos y que fueron usados para aislarlos y extraerlos de la sociedad a lo largo de los períodos de persecución generalmente mencionados como las Inquisiciones.

 

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El rol histórico del Cuarto Mandamiento en las Iglesias Sabatistas de Dios [170]

 

 


 Introducción

 

En el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122], fue demostrado que hubo una cadena continua de iglesias que guardaban el Sábado a todo lo largo de la historia que estuvo más o menos en oposición continua a, y perseguido por, el sistema de iglesia representativo de la mayoría. Es convenientemente asumido por las iglesias sabatistas de los últimos dos siglos que el tema central y la señal identificadora de este sistema era el Sábado y que las iglesias fueron perseguidas por su adhesión al Sábado. Esta posición es en el mejor de los casos sólo en parte cierta y en el peor de los casos esconde los aspectos fundamentales verdaderos de la fe para los cuales la Iglesia de Dios fue perseguida y esos otros aspectos que forman los signos de los elegidos.  Este artículo muestra que hay de hecho una serie de signos que identifican a los elegidos y que fueron usados para aislarlos y extraerlos de la sociedad a lo largo de los períodos de persecución generalmente mencionados como las Inquisiciones. El sistema ortodoxo representativo de la mayoría usó muchas de las marcas que identifican la fe para recoger información y evidencia en contra de los elegidos para destruirlos.

 

Las Iglesias de Dios del siglo veinte cometieron el error fundamental de asumir que su entendimiento era mejor o más completo que el entendimiento de las iglesias de las eras previas.  De hecho, esto culminó en la ruina de las iglesias de los últimos días y emergió de su ignorancia de las doctrinas de las iglesias previas y la aplicación de la doctrina de su fe. De hecho es verdad que las últimas eras demostraron todas las características ambos del sistema de Sardis y Laodicea (Apo. 3:1-6,14-22). De ésta ignorancia emergerá un sistema Filadelfiano verdadero (Apo. 3:7-13) que tiene poca fuerza, pero que es fiel a los mandamientos de Dios y al testimonio de Jesucristo (Apo. 12:17; 14:12).

 

¿Exactamente qué dice la Biblia que son los signos de los elegidos y qué rol juega el Sábado en este proceso de identificación?

 

El Sábado como uno de los signos de la Iglesia

 

El Sábado es el cuarto mandamiento. Está examinado con detalle en el artículo La Ley y el Cuarto Mandamiento [256]; véase también El Sábado [031]. Se encuentra en Éxodo 20:8,10,11 y Deuteronomio 5:12.

 

El Sábado se encuentra enumerado como un signo de la gente de Dios. Es un signo entre nosotros y Dios quien nos hace santos.

 

Éxodo 31:12-14 12 Habló además El Señor a Moisés, diciendo: 13 Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy El Señor que os santifico. 14 Así que guardaréis el sábado, porque santo es a vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. (RV)

 

A menudo es asumido y incorrectamente que los Sábados mencionados aquí son simplemente el plural del singular Sábado semanal. Es incorrecto. Los Sábados son extendidos al rango entero de culto sobre los Días Santos alistados como los Sábados de Dios. La muerte es espiritual. 

 

El Sábado no es exclusivamente un signo de la Iglesia. Es también un signo de la gente del pacto aún no llamada a la Iglesia. Si esto fuera el signo del elegido, entonces el Judaísmo sería parte de la primera resurrección, que no lo es. 

 

Los otros signos de los elegidos

 

El segundo signo es la Pascua y la Fiesta de los Panes sin Levadura.

 

Éxodo 13:9-16 9 Y será como una señal sobre tu mano, y como una memoria delante de tus ojos, para que la ley del Señor esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó El Señor de Egipto.  10 Por tanto, tú guardarás este rito en su tiempo de año en año.  11 Y cuando El Señor te ha metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la ha dado, 12 Harás pasar al Señor todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo que abre la matriz de tus animales: los machos serán del Señor13 Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimirás, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos.  14 Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? decirle has: El Señor nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre; 15 Y endureciéndose Faraón en no dejarnos ir, El Señor mató en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico al Señor todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos.  16 Serte ha, pues, como una señal sobre tu mano, y por una memoria delante de tus ojos; ya que El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte. (RV)

 

La Pascua y los Panes sin Levadura son el segundo signo de la gente del pacto. Esta extensión del cuarto mandamiento (como vimos en el susodicho) es para marcar las leyes de Dios en nuestras acciones (manos) y en nuestras mentes (frentes, entre los ojos).  Esto es el signo de la ley del Señor (Deut. 6:8) y de Su redención de Israel (Deut. 6:10). Del Nuevo Testamento, este estatus se extiende a los gentiles que están en Cristo (Rom. 9:6; 11:25-26).  El entendimiento de la Pascua en las Iglesias de Dios en el siglo veinte ha sido seriamente equivocado. Es asumido bastante incorrectamente que los judíos lo entendían mal y que la Pascua de los judíos era en la noche del decimocuarto de Nisan y la ‘Noche para Ser Muy Recordada’ estaba en el decimoquinto y que esta noche era llamada incorrectamente la Pascua por los judíos. Esto ha sido examinado en detalle y la estructura entera de premisas falsas en las cuales asienta es examinada en el Anexo del artículo La Pascua [098]

 

Estos signos de la ley, el Sábado y la Pascua, son diseñados específicamente para defender en contra de la idolatría (Deut. 11:6). Estos dos signos son el sello en la mano y en la frente de los elegidos del Señor. Con el Espíritu Santo forman la base del sellar de los últimos días en Apocalipsis 7:3. El signo de los elegidos es centrado así en el primer mandamiento. Cristo dijo Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo adorarás (o servirás) (Mateo 4:10; Lucas 4:8). El servicio es adoración en términos bíblicos.

 

Expiación es otro signo de la gente del pacto. Dejar de cumplir la Expiación está penado por la remoción de su gente; en otras palabras, del cuerpo del pacto de Israel que es la iglesia (Lev. 23:29). 

 

El signo inicial y primario de la gente del pacto era la circuncisión (Gén.17:14). Esto ha sido quitado al estado de bautismo (Arrepentimiento y Bautismo [052]).

 

El bautismo en el Espíritu Santo, entonces, es el signo primario del elegido a través la sangre de Jesucristo dentro el único cuerpo (Mateo 28:19; Hechos 1:5; 11:16; Rom. 6:3; 1Cor. 12:13; Heb. 9:11-28). 

 

La posición doctrinal común de la Iglesia

 

La doctrina común de los elegidos se ve desde los tiempos más tempranos.  La proximidad máxima con que podemos alcanzar al apóstol Juan es por los escritos de los discípulos Policarpo y Ireneo. La perspectiva más temprana consiste en que la Biblia y la iglesia del Nuevo Testamento compartían un concepto distintivo de la Divinidad que ha sido constante durante aproximadamente dos mil años.

 

El centro de su fe era su doctrina acerca de Dios. El Sábado, las Lunas Nuevas y las Fiestas eran aspectos distintivos de la adoración de ese Dios.  Esto también ha sido acompañado por la adhesión a las leyes de la alimentación sobre una base bien extendida o general (véase también el artículo Las Leyes de los Alimentos [015]). Así el Sábado y todo lo que fluyó de él fue un signo de adoración del único Dios verdadero (Juan  17:3).  Este Dios, Eloah, era el mismísimo adorado por Judá y revelado en el Antiguo Testamento. Para la iglesia temprana, la Biblia era el Antiguo Testamento que fue interpretado y explicado por el Nuevo Testamento (véase el artículo La Biblia [164]). Las tempranas doctrinas de la iglesia de Dios han sido examinadas en los artículos La Teología Primitiva de la Divinidad [127] y también Sobre Inmortalidad [165], La Deidad de Cristo [147], El Primer Mandamiento: El Pecado de Satanás[153] y también Consubstancial con el Padre [081].

 

La base bíblica de la doctrina común

 

La base bíblica de la doctrina común se centra en el primer y gran mandamiento (véase el artículo El Primer Gran Mandamiento [252]). De este modo vemos que el cuarto mandamiento es meramente una cuarta faceta de una estructura mayor. Los Sábados y los Días Santos a su turno son subestructuras del cuarto mandamiento e interrelacionan a los otros mandamientos. Esto está examinado en La Declaración de las Creencias de la Fe Cristiana [A1]

 

La Iglesia está comprometida a guardar los Diez Mandamientos como se encuentran en Éxodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:6-21.

 

El primer mandamiento es:

 

Soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. No tendrás dioses ajenos delante de mí.

 

Dios el Padre es el único Dios verdadero (Juan 17:3) y no hay otro elohim que es delante de o igual a Él. Es prohibido adorar o orar a cualquier otra entidad incluyendo a Jesucristo. 

 

El segundo mandamiento es:

 

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy El Señor tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos.

 

Así es prohibido hacer figuras o semejanzas de cualquier descripción para emplear en la adoración religiosa o el simbolismo. El crucifijo entonces es prohibido a la Iglesia como un símbolo. Los mandamientos ellos mismos forman parte de la identificación del sistema religioso y así todos son enraizados.

 

El tercer mandamiento es:

 

No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano; ya que el Señor no lo dará por inocente al que tomare su nombre en vano. 

 

El nombre del Señor Dios confiere la autoridad y de ahí esta ley no trata solamente con la blasfemia cruda, pero se extiende al mal uso de la autoridad de la Iglesia y a todo los que pretenden actuar bajo la dirección de Dios a través de Jesucristo. 

 

El cuarto mandamiento es:

 

Acuérdate del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día será un Sábado para El Señor tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: porque en seis días hizo El Señor los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto El Señor bendijo el día del Sábado y lo santificó.

 

El Sábado del séptimo día es así obligatorio a la fe. Ningún Cristiano puede servir Dios y fallar en guardar el Sábado, correctamente nombrado y bien conocido como el sábado del calendario español actual. El establecimiento de otro día de adoración que no sea el séptimo día no sólo viola este mandamiento, pero se hace un símbolo de idolatría, siendo externo a la voluntad expresa de Dios. Es un acto de rebelión y así igual a la brujería (1Sam. 15:23). Vinculado al segundo mandamiento, que enraíza el cuarto, esto se hace la idolatría. El establecimiento de un calendario que ajusta la semana sobre una base rotatoria, o uno que muestra domingo como el séptimo, tiene el mismo efecto.

 

Estos primeros cuatro mandamientos determinan la relación del hombre a Dios y son identificados bajo la cara primera y principal de la ley, lo que es:

 

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, (y con toda tu fuerza; Marcos 12:30). Esto es el primero y el gran mandamiento (Mateo  22:37-38). 

 

La identificación absoluta con Dios se deriva de la adhesión fiel a estos mandamientos y el evitar de cualquier acción que los perjudicaría.

 

El cuarto mandamiento es así uno de una serie de cuatro, que son integrales al primer gran mandamiento. Asimismo, de la boca de Jesucristo, Dios el Padre es central a, y el primer punto y objeto final de, la fe (Mateo 22:37-38; Marcos 12:30; Apo. 1:8).  El conocimiento del Único Dios Verdadero y de Su hijo Jesucristo, quien Él envió, es central para recibir la vida eterna (Juan 17:3; 1Juan 5:20). El cuarto mandamiento no es así un fin en sí mismo, pero simplemente un indicador primario de los elegidos y el hecho de su obediencia a Dios.

 

El cuarto mandamiento se extiende para abarcar el sistema entero de adoración bíblica de las Lunas Nuevas, Fiestas y Días Santos y también de diezmar (véase el artículo Diezmando [161]) que se relaciona con el sistema de las frutas primeras y la Cosecha del Pacto (véase también el artículo El Pacto de Dios [152]).

 

Hemos visto los efectos de las Lunas Nuevas sobre el calendario de Dios (véase el artículo El Calendario de Dios [156]). Las Lunas Nuevas y las Fiestas se combinan para formar la estructura del Gobierno de Dios. El Sanedrín, de la misma manera como el Templo físico y su sacerdocio, era la reflexión del sistema celestial (Heb. 8:5). Sin embargo, tenemos un altar del que los que sirven la tienda (o la estructura física) no tienen ningún derecho de comer (Heb. 13:10). Así, no tenemos ninguna ciudad durable física, pero buscamos la ciudad que vendrá. De la misma manera que los sacrificios son quemados fuera de la ciudad, así también Cristo fue sacrificado fuera de la ciudad y entonces vamos hacia adelante fuera del campo a sufrir un abuso similar al que él aguantó (Heb. 13:12-13).

 

Entonces contemplamos el ejemplo de nuestros hermanos del pasado para ver lo que ellos aguantaron y por que fueron castigados. Las doctrinas tempranas de la iglesia son halladas a ser razonablemente constantes si podemos aislar el hecho de la propaganda del sistema establecido.

 

Aplicación de estos elementos distintivos en las doctrinas de las Iglesias tempranas

 

La iglesia temprana era exclusivamente Unitaria. Los Gnósticos y Modalistas no son considerados ser parte de la Iglesia. No hay ninguna evidencia en absoluto que Cristo o los apóstoles o sus discípulos fueron alguna vez Binitarios o Trinitarios. De hecho, hay evidencia clara que la doctrina de la Trinidad ha sido desarrollada del Binitarianismo sacado de los supuestos ‘Cristianos’ del cuarto siglo. La posición Trinitaria, y también su precursor incoherente el Binitarianismo, nunca fueron sostenidos por la iglesia sabatista hasta esa época, o ciertamente hasta la Reformación, algunos once siglos más tarde. El Binitarianismo, de hecho, vino del Modalismo, que es la doctrina de los adoradores del dios Attis en Roma (véase el artículo Los Orígenes de la Navidad e del Dia de Pascua [235])

 

Evidencia de la Historia y la Persecución de la Iglesia

 

La Iglesia temprana

 

Sabemos de los escritos de Ireneo (y de su predecesor Policarpo) que él y la Iglesia eran centralmente Unitarios y que ellos creyeron que Cristo era el elohim designado y que los elegidos debían hacerse elohim como Cristo era con Dios. Ellos creyeron que sólo Dios existió para siempre y que Él no tenía nada contemporáneo con Él. Esto es sacado de Zacarías 12:8 y es encontrado en Contra Herejías

 

Ireneo dice acerca de Dios (Contra Herejías, III, viii, 3):

 

Ya que Él mandó, y ellos fueron creados; Él habló y ellos fueron hechos. Por lo tanto, ¿a quien mandó Él? El Verbo, sin duda, por quien, Él dice, el cielo ha sido establecido y todo su poder por el aliento de Su boca [Salmos 33:6]. 

 

Ireneo mantenía que:

 

...es demostrado claramente que ni los profetas ni los apóstoles alguna vez nombraron a otro Dios, ni llamaron [a él] Señor, excepto el verdadero y único Dios... Pero las cosas establecidas son distintas de Él quien los estableció, y lo que fue hecho, de Él quien lo hizo. Ya que Él es increado, tanto sin principio como fin, y no carece de nada. Él Mismo es suficiente para Él, y aun más; Él concede a todos los otros esta misma cosa, la existencia; pero las cosas que han sido hechas por Él (ibíd.). 

 

Ireneo extendió la capacidad para hacerse Dios (teos o elohim) al Logos aquí distinto de las otras cosas establecidas (ibíd.). Él ya había establecido la posición de Dios, del Hijo y de los de la adopción como theoi o elohim y de todos los hijos de Dios desde el Libro III, Capítulo vi. 

 

Por lo tanto ni el Señor, ni el Espíritu Santo, ni los apóstoles, alguna vez le habrían nombrado como Dios, definitivamente y absolutamente, él quien no era Dios, a no ser que él fuera realmente Dios; tampoco habrían llamado a nadie en su propia persona Señor, excepto Dios el Padre gobernador de todo, y Su Hijo quien ha recibido dominio de Su Padre sobre toda la creación, como este pasaje lo tiene: El Señor le dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, en tanto que pongo a tus enemigos por estrado de tus pies [Salmos 110:1]. Aquí [la Escritura] representa al Padre que se dirige al Hijo; Él quien le dio la herencia de los paganos, y subordinó a él todos Sus enemigos... 

 

Ireneo continuó en declarar que el Espíritu Santo aquí nombra como Señores ambos el Padre y el Hijo. Él mantenía que era Cristo quien habló con Abraham antes de la destrucción de los Sodomitas y quien había recibido poder [de Dios] para juzgar los Sodomitas por su maldad.

 

Y esto declara la misma verdad: “Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre: cetro de justicia es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo” [Salmos 45:6]. Pues el Espíritu designa ambos [de ellos] por el nombre de Dios [theos o elohim] - él quien es ungido como Hijo y Él quien unge, que es el Padre. Y otra vez: “Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga” [Salmos 82:1]. Él [aquí] se refiere al Padre y al Hijo y a los que han recibido la adopción; pero estos son la Iglesia ya que ella es la sinagoga de Dios, los que Dios - que es el Hijo Mismo - ha recabado por Sí Mismo de quién Él otra vez habla: “EL Dios de los dioses, el Señor ha hablado, y ha convocado la tierra...” [Salmos 50:1]. ¿Quién se propone por el Dios? Él de quien Él ha dicho, “Vendrá nuestro Dios, y no callará” [Salmos 50:3], es decir el Hijo quien vino manifestado a los hombres, quien dijo, “fui hallado por los que no me buscaban” [Isa. 65:1]. ¿Pero de que dioses [habla]? [De aquellos] a quien Él dice, “Yo dije: Vosotros sois dioses, e hijos todos vosotros del Altísimo” [Salmos 82:6]. A aquellos, sin duda, quienes han recibido la gracia de la “adopción, por el que gritamos Abba, Padre” [Rom. 8:15] (Contra Herejías, Libro III, Ca.  vi, ANF, vol.  I, p. 418-419). 

 

Sin duda Ireneo tenía una vista subordinataria de la Divinidad y extendió el término Dios (como theoi o elohim) para incluir al Hijo y aquellos también de la adopción. Esto probablemente es derivado por lo menos de Zacarías 12:8. Él parece indicar aquí que Cristo junta a los elegidos, mientras que sabemos de la Escritura que es Dios quien da los elegidos a Cristo para que ellos sean juntados (Juan 17:11-12; Heb. 2:13; 9:15). El empleo del término exclusivamente a los elegidos físicos puede ser incorrecto dado el uso de Ireneo aquí. El Ejercito leal está también incluido en el concilio, del entendimiento del Apocalipsis 4 y 5. Así el Ejercito leal es también la Ecclesia de Dios. 

 

Estas posiciones son examinadas en los artículos La Teología Primitiva de la Divinidad [127] y también Sobre Inmortalidad [165]. Es también importante entender que la doctrina de la Inmortalidad del Alma fue considerada ser una doctrina atea y blasfema. Esta posición proseguía tanto, que cuando la adoración dominica comenzó a meterse en la iglesia, como ocurrió tan temprano como 150 EC (era corriente), de la evidencia de Justino Martir, aún se ve que las doctrinas de la Divinidad y la resurrección eran centrales y tranquilas. Así, el Sábado fue renegado antes de la Divinidad y de la resurrección en las etapas más tempranas. Esto fue revertido en la posición posterior en la cual la Divinidad es imputada antes de las posiciones del Sábado y de la Doctrina del Alma.

 

Anders Nygren (Agape and Eros, Tr. por Philip S. Watson, Harper Torchbooks, Nueva York, 1969) entendió el concepto de la vida eterna en la iglesia cuando él dijo:

 

La Iglesia antigua se diferencia sobre todo del Helenismo en su creencia en la Resurrección. La tradición Cristiana afirmó la ‘Resurrección de la carne’ que los Apologistas opusieron a la doctrina Helenística de la ‘Inmortalidad del alma’. La antítesis estaba consciente e intencional, ya que en ningún punto tanto como este se sentía la oposición al espíritu helenístico por los Cristianos tempranos. La doctrina platónica, helenística de la Inmortalidad del alma pareció a los Apologistas una doctrina atea y blasfema, que por encima de todo, ellos deben atacar y destruir (Justin, Dial. Lxxx. 3-4).

 

Sus divisas en cuanto a esto bien podría haber sido la palabra de Tatian: ‘No Inmortal, O griegos, es el alma en sí mismo, pero mortal. Aún es posible para ello no morirse.’ (Tatian, Oratio anuncio Graecos, xiii. 1).

 

La diferencia entre Cristiano y no-Cristiano en este asunto era tan grande que la creencia en ‘la Resurrección de la carne’ podría hacerse un shiboleth (Jueces  12:6). El que cree en la ‘Inmortalidad del alma’ muestra así que él no es Cristiano. Como Justin dice: 'Si has aceptado a unos que son llamados Cristianos...  y quienes dicen que no hay ninguna resurrección de los muertos, pero que sus almas, cuando ellos mueren, son tomados al cielo; no te imagines que ellos son Cristianos' (Dial.  lxxx.  4) (ibíd., p. 280-281).

 

Así la Iglesia negó la Inmortalidad del Alma - ella era absolutamente Unitaria subordinationista. Aquellos no sólo habrían rechazado la Trinidad si fuera avanzada en aquel entonces, ellos quizás también habrían excomulgado a cualquiera que profesara aquella doctrina o a cualquier Diteísmo evidente de círculos Gnósticos. La Iglesia era muy tolerante, sin embargo, en tener la opinión de que las herejías fueron permitidas para mostrar al que tenía la aprobación de Dios en la Iglesia (1Cor. 11:19).  Ellos procurarían esto con diligencia en el estudio (2Tim. 2:15). 

 

También mantenían que el Antiguo Testamento era Escritura y que el Nuevo Testamento era interpretativo de aquella Escritura. Ellos cumplían con las Lunas Nuevas y las Fiestas y vemos que la Pascua entró en discusión en el segundo siglo, cuando el sistema de la Semana Santa fue introducido y comenzó a desplazar la Pascua en lo que llegó a ser conocido como la controversia Cuartodécimana (véase los artículos La Pascua [098] y Las Discusiones Cuartodécimanas [277]). 

 

La Iglesia comenzó a ser perseguida y así ella llegó a existir mayormente fuera del Imperio Romano. Entonces, estaba fuera del alcance de la iglesia Ortodoxa hasta la conversión progresiva de los Arianos que duró hasta el siglo ocho, y también del comienzo del Santo Imperio Romano en 590. Las persecuciones de la fe duraron para el periodo del tiempo que abarcó el poder y la regla del Santo Imperio Romano del 590 hasta el 1850 (véase Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). 

 

El Adventismo americano y las Iglesias de Dios en EE.UU. sobre los últimos dos siglos aplicaron incorrectamente las fechas del Santo Imperio Romano y de la profecía del tiempo, tiempos, y la mitad de tiempo, o los 1,260 días.  Esta mala interpretación era en gran parte por la ignorancia de la historia europea y la auto-realización de la profecía falsa. Este error serio tuvo un efecto significativo sobre la profecía falsa del movimiento del advenimiento del 1842-44. Esto entonces resultó en otra doctrina falsa llamada el Juicio Pre-Advenimiento (véase el artículo El Juicio Pre-Advenimiento [176]).

 

Las Inquisiciones

 

Sabemos de la evidencia de las Inquisiciones cuales eran las doctrinas de la Iglesia en las varias etapas de su distribución. 

 

Podemos decir con certeza que la iglesia fue denominada, por el sistema Católico, por varios nombres en sus localizaciones diferentes para disfrazar la extensa y uniforme estructura de sus doctrinas. Sin embargo, las organizaciones de la Iglesia de Dios tenían opiniones diferentes en cuanto a su gobierno y su énfasis (por ejemplo, Presbiteriano y Episcopaliano en los Waldenses Occidentales). Sabemos que esto ha sido llamado Cathar o Cathari y de ahí Puritano en el inglés. Esto también ha sido llamado Búlgaro, Khazaro, Vallenses, Albigensiano, Waldensiano, Sabbatharier, Sabbatati, Insabbatati, Pasaginiano, entre otros. El término Sabbatharier parece ser una construcción que significa Sabatistas Arianos.

 

Sabemos que la concordancia de opiniones generalmente era entendida y se reflejaba en la lengua vernácula. Por ejemplo, el término pobre bugger en inglés es una expresión común para mostrar compasión por una persona desafortunada que sufre alguna prueba o tormento. Esto es a menudo confuso para los americanos modernos y hasta los australianos, porque bugger y buggery tienen significados específicos legales que se relacionan con la sodomía. El término, sin embargo, tiene otro significado que muestra la aplicación a los elegidos durante las Inquisiciones. El Diccionario Universal de Oxford mantiene que el término es derivado en el medio-inglés del francés bougre y el latino Bulgarus o búlgaro, o un hereje (o también un usurero). Fue utilizado en la referencia a herejes y especialmente los Albigenses. Esto fue su primer significado. El segundo y peyorativo significado en relación con la sodomía era un término posterior de 1555 y aparentemente para denigrar la secta quien había sido perseguida durante aproximadamente tres siglos. El término pauvre bougre o pobre búlgaro como aplicado a los Albigensianos llegó a ser en el inglés poor booger. El empleo como bogle o boggle en el inglés del norte alrededor de 1505 es de derivación incierta, pero llegó a ser asociado con fantasmas y de ahí un nombre casi-propio para el diablo (de ahí, bogieman, etc.). Ciertamente el término poor bugger tuvo su origen en las Cruzadas Albigensianas. Sin embargo, uno puede ser perdonado para preguntar ¿qué tenían que ver los búlgaros con los Albigensianos? La respuesta es simple. Las Iglesias de Dios, de sus ramas que se conocen como la era de Pérgamo (Apocalipsis 2:12 y sig.) llamados los Paulicianos, entraron en Europa de los traslaciones bajo Constantino Capronymous y Juan Tsimiskes (véase el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). Estas traslaciones en Thrace se propagaron a los búlgaros, a los eslavos del sur, sobre todo en Bosnia y también en Hungría y Rumania. Ellos se propagaron al oeste y, desde el siglo quince, conectaron con los remanentes de los Sabbatati en el oeste llamados Vallenses o Waldensianos. Podemos decir con certeza relativa cuáles eran sus doctrinas desde el siglo trece y con certeza absoluta cuales eran las ramas del este, sobre todo en Hungría y Rumania, desde el siglo quince al diecinueve. 

 

Las Cruzadas Albigensianas

 

La conducta de las Cruzadas Albigensianas del siglo trece es perfilada en el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]. Los grupos eran sin duda Sabatistas. El deseo de la Iglesia Católica Romana para disfrazar este hecho ha conducido a algunas afirmaciones extraordinarias en cuanto a la derivación lingüística del nombre Sabbatati. Sin embargo, también sabemos que ellos eran Unitarios. Ellos son registrados como existentes antes del año 934, cuando Atto, el obispo de Vireulli, quejó de ellos como habían otros antes de él.

 

Ellos primero han sido llamados Vallenses en 1179 en la condenación de ellos por Raymond de Daventry. Los ancianos, o barbes (tíos), Bernardo de Raymundo y Raymundo de Baimiac fueron condenados como herejes por Raymundo de Daventry en 1179 ante del Concilio de Lateran, no por guardar el Sábado, pero por su Unitarianismo. El tratado escrito contra ellos en 1180 por Bernardo de Fontcaude entonces puso el nombre Vallenses en el título que es Adversus Vallenses et Arianos. Ellos eran así subordinationistas no-Trinitarios. Este trabajo de 1180 parece haber desaparecido este siglo, pero el trabajo Liber Contra Vallenses escrito en 1190 por Bernardo de Fontcaude todavía existe. Los Vallenses de aquel tiempo parecen ser Unitarios y vistos como distintos de los Arianos. Esta vista es correcta y la en que la Iglesia de Dios insistiría. El Arianísmo, que según los Católicos supuestamente ve el Espíritu Santo como una creación del hijo, es distinto del Unitarianismo bíblico. Ambos son vistos como el mismo, o un hereje similar por los Católicos, quien también podrían haber inventado la doctrina de la creación del Espíritu por el hijo, como no hay ningún registro real de este punto de vista en los textos atribuidos a Arius (véase también los artículos Arianísmo y Semi-Arianísmo [167] y Socinianismo, Arianismo y Unitarianismo [185]).

 

Los Albigensianos no eran simplemente una rama de los Vallenses. Los Albigensianos estaban en dos divisiones, los Vallenses o Waldensianos y los Cathari o Puritanos locales. Los Cathari mantuvieron opiniones bastante distintivas y heréticas del bien y del mal basadas en una forma de Gnosticismo y Dualismo Manicheano. La distinción, entre otros, es hecha por Ray Roennfeldt en su tesis (An Historical Study of Christian Cosmic Dualism (Un Estudio Histórico del Dualismo Cristiano Cósmico), Andrews University) (ref. el artículo El Vegetarianismo en la Biblia [183]). La fe a menudo fue atacada por esta tendencia dualista. Donde la Iglesia fue establecida, muchos supuestos convertidos entre las ordenes monásticas a menudo desarrollaron vistas extrañas. Los Bogomiles son un ejemplo. Entre los Bogomiles y los Bosnios, un ascetismo monástico acompañó un dualismo herético e intentó minar el cuerpo general de la fe. Errores también aparecen en las ramas más tempranas de los Paulicianos. Un error fue él de los Melchisedequianos quienes crearon otra orden estructurada desarrollada de la vista Unitaria. Melquisedec según ellos era el mediador angélico y Cristo el mediador humano, debajo de él. Los escritos Católicos usan estos grupos contemporáneos heréticos y los unen a la Iglesia de aquel entonces. Ellos atribuyen estas vistas erróneas a la Iglesia, así obscureciendo las doctrinas verdaderas.

 

La cruzada Albigensiana entera fue contra ambos elementos por Roma en el siglo trece. Los Albigensianos tenían la protección en el sur de Francia bajo Raymundo, Conde de Toulouse. Los Vallenses o Sabbatati eran los mayores y más repartidos, y se esparcían en España. Podemos reconstruir las doctrinas de los Vallenses de la rama española de los Sabbatati debido a la persecución intensa que ellos sufrieron.

 

La Inquisición Española

 

La Inquisición española fue dirigida en liberar el país de los supuestos Cristianos judaizantes. Estos fueron llamados Marranos (o cerdos). De los términos de la Inquisición y los comentarios, sabemos que ellos no sólo guardaron el Sábado, pero que ellos negaron la Trinidad, guardaron los Días Santos que incluyen la Expiación y también guardaron las leyes de la alimentación. El Edicto de la Fe (Apéndice A) muestra el medio por el cual los herejes podrían ser identificados. Los judíos y musulmanes también fueron captados en esta persecución pero la persecución no fue dirigida hacia ellos, si no a la Iglesia de Dios, la que llamaron también Sabbatati, Insabbatati o Insabathi. El edicto del rey Alfonso de Aragón, etc., expulsando los Waldensians o Insabbatati de España es dado en el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122].

 

Cecil Roth en su trabajo The Spanish Inquisition (La Inquisición Española), Robert Hale Ltd, Londres, 1937, publicó una advertencia en el Prefacio que la historia se repite y el libro no se debe entender como una sátira de lo que pasaba en Europa entonces. Los eruditos judíos procuraron desarrollar la Inquisición española como una forma de persecución judía. Quizás la peor de estas distorsiones, a pesar de su meticulosidad completa, es el trabajo reciente por B. Netanyahu (The Origins of the Spanish Inquisition in Fifteenth Century Spain (Los Orígenes de la Inquisición Española en Décimoquinto Siglo España), Random House, Nueva York, 1995).  Netanyahu intenta persuadir al lector que el objeto de las Inquisiciones era la comunidad judía cuando esto es evidentemente falso y los eruditos públicamente han atacado su posición. Los Rabinos del tiempo indicaron sin duda que ellos no eran judíos, pero Cristianos. Ellos no eran judíos disfrazándose como Cristianos. Ellos eran de hecho la Iglesia de Dios. 

 

El número de los Tribunales del Santo Oficio en España numeró quince en su día. Ellos existieron con los plenos complementos de oficiales y equipos en Barcelona, Córdoba, Cuenca, Granada, Llerena, Logroño, Madrid, Murcia, Santiago, Sevilla, Toledo, Valencia, Valladolid y Zaragoza. Otro para las Islas Baleares estuvo situado en Palma, Mallorca.

 

Las áreas más horrorosas y activas eran Madrid, Sevilla y Toledo debido a los números más grandes de los Cristianos Nuevos (como Roth se refiere a ellos), con la actividad el mayor en Castilla la Vieja y Andalucía, y disminuyeron después del primer arrebato frenético al mínimo en Cataluña (Roth, ibíd., Ca. The Unholy Office (La Oficina Impía), p. 73). Esto finalmente fue coordinado a finales del siglo quince bajo la autoridad del concilio central El Consejo de la Suprema y General Inquisición mencionaba como La Suprema, que al principio era limitado a Castilla.  Con los cuatro grandes Concilios del Estado bajo Ferdinand y Isabella, o sea, los Concilios del Estado, de las Finanzas, de Castilla y de Aragón, el Concilio de la Inquisición tomó su lugar como un ejercicio no faltando del poder real (Roth, ibíd., p. 74). En 1647 fue mandado que todas las sentencias de todos los tribunales lo sean sometidas para el control. Esto parece haber sido al final para frenar la severidad indescriptible de las persecuciones locales. La severidad surgió de un error básico del entendimiento. Netanyahu refiere al error (Los Orígenes de la Inquisición Española en el Décimoquinto Siglo España, p.  440-459) donde todos los errores de la mente fueron juzgados como una herejía contrariamente a la declaración de Agustín Puedo errar pero no soy hereje (De Trinitate, c, 3, la n. 5-6). Juan de Torquemada, el Inquisidor, atacó los juicios Toledanos debido a su irregularidad manifiesta y el antisemitismo deliberado no-bíblico. Él vio el asunto como siendo al mismo nivel que el de Amán y Mardoqueo y los judíos (ibíd., p. 449). Él entonces se enfrentaba con el problema de la naturaleza de Dios como visto por los Vallenses. Los Toledanos habían declarado, como era evidente en otra parte, como un asunto de conocimiento público (fama publica) (y también en Valencia como nosotros veremos) que los herejes, practican la circuncisión, niegan la divinidad verdadera de Cristo, niegan, además, la presencia de su cuerpo en la Eucaristía, etc. (ibíd., p. 444). Los Toledanos no habían mostrado, según Torquemada, que a los convertidos no le podían mostrar por su propia confesión voluntaria o por las declaraciones de testigos inocentes, haber dicho alguna vez, después del haber recibido el bautismo, que él creyó en cualquier cosa excepto lo que es creído por la Madre Iglesia misma (ref. Netanyahu, p. 444). Torquemada identificó esta acusación, llamándola falsa, mentirosa y malévola y demostró por sí mismo la nulidad del juicio entero (ibíd., p. 445). ¿Por qué esto debería ser así? Sabemos más allá de la duda que los Vallenses practicaron el Unitarianismo durante siglos. La distinción se ponía en la divinidad subordinada de Cristo.  Así la divinidad de Cristo no fue negada. Pero había algo más en juego aquí.  Torquemada vio que los juicios Toledanos eran simplemente anti-semíticos y que no había ninguna base bíblica para este racismo. Él, entonces, tuvo que denunciar este error en los términos más fuertes posibles. El problema también se ponía en el hecho, que la sospecha y la interrogación se extendieron a la cuarta generación de las conversiones. Él atacó esta premisa del punto de vista de las conversiones de los otros elementos de los anti-Trinitarios, de lo que él describía como los errores Manicheanos entre los Bosnios. Él se enfrentaba con el problema de la conversión de la familia real dentro del Santo Imperio Romano. Torquemada dice:

 

En nuestro propio tiempo han sido convertido del paganismo al Cristianismo el rey ilustre de Polonia, el padre del rey presente, con un número grande de nobleza y una multitud incontable [Wladislaw II, anteriormente Jagiello, el Magnífico Duque de Lituania, se convertió cuando se hizo rey en 1386. Él era el padre de Casimir IV quien ascendió al trono en 1447]. Más tarde, en los días del Papa Eugenio IV, el rey de Bosnia, su Reina, y muchas otras noblezas han sido convertidos al Cristianismo de los errores Manicheanos [el rey Esteban Tomás fue convertido al Catolicismo en 1445]. Además, casi diariamente muchos de los Mahometanos están convencidos [de la verdad Cristiana]. Esto sería un gran escándalo y un sacrilegio intolerable decir que toda esta gente tiene que ser sospechada, por lo menos hasta la cuarta generación, de la idolatría y los errores que ellos y sus padres habían mantenido en algún tiempo (Tractatus, p. 54-55; ref.  Netanyahu, p. 452). 

 

Torquemada había escrito una extensión contra el Bogomilismo Bosnio (Symbolum pro imformatione Manichaeorum, ed. N. López Martinez y V. Proano Gil, 1958, p. 23, n. 68 y Netanyahu, n. 119). Aquí nosotros vemos los efectos del entremezclo del dualismo Manicheano donde los Paulicianos habían establecido la fe Unitaria. La Iglesia fue esforzada en este tiempo a Herzegovina y aun allá mas al norte (véase también el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). El problema es obvio, pero no a Netanyahu. Por el siglo quince fueron empujados tanto los Vallenses al clandestino que al ojo parecían totalmente exterminados por la persecución.  Los Toledanos entre otros se habían hecho tan excesivos y tiránicos que ellos usaban la Inquisición para la exterminación Semítica sistemática. Esto minaría la posición de las actividades de la iglesia en la consolidación del imperio. Torquemada tuvo que limitar aquellos excesos para que alguna interacción estable dentro del imperio pudiera ser efectuada, y la conversión pudiera ser vista como alguna ventaja por ellos que han sido apuntados para la conversión. El racismo y la avaricia de la Inquisición colocaban esta zanahoria y, de ahí, la extensión en peligro. Torquemada era lo suficientemente perspicaz para saber cual el juicio de la historia sería. Él así tuvo que contener la Inquisición. En el caso, la iglesia lo permitió continuar para otros tres siglos en contra de los mismos procesos y las doctrinas cuya existencia estaba siendo negada, finalmente destruyendo su propio poder (véase Decline and Fall of the Roman Church (La decadencia y la Caída de la Iglesia Romana) de Malachi Martin, Secker y Warburg, Londres, p.  254 y sig). 

 

La evidencia de los Edictos

 

En el establecimiento de un área de Inquisición, un procedimiento de Edictos fue seguido. Después de que un Edicto de Gracia había sido publicado alentando a los herejes a responder al llamado y confesar, usualmente cubriendo algunos treinta o cuarenta días (Roth, p. 75), la Inquisición luego purgaría el área. Este juego encadenaba un proceso de incriminación. La fase siguiente era la publicación periódica de un Edicto de la Fe, que ayudó a identificar los tipos o los indicadores de las herejías, que tuvieron que ser denunciadas. El sistema confesional entonces implementó esta maldad.

 

El Edicto de la Fe fue publicado en Valencia en 1519 por Andrés de Palacio, el Inquisidor a Valencia, y ha sido publicado por Roth. Se nota de aquel Edicto que había una serie general de hechos y supersticiones puestas en una lista que identificó los tres grupos de personas. El primero eran los Cristianos quienes se adhirieron a las así llamadas tendencias que judaizan.  El segundo grupo era los judíos ellos mismos y el tercer grupo era los Musulmanes. Es obvio del Edicto que la herejía había penetrado la iglesia misma ya que las palabras habladas sobre la Eucaristía fueron identificadas específicamente como un indicador de la herejía en el Edicto. También la Cruz, o el Signo de la Cruz, no fue usado por los Sabbatati. De un examen del Edicto parece que el grupo negó el Alma y las doctrinas del Cielo y el Infierno. Ellos observaron el Sábado de la puesta del sol el viernes a la puesta del sol el sábado y no hacían ningún trabajo durante ese periodo.  Ellos celebraron la fiesta de los Panes sin Levadura y la Pascua con hierbas amargas. Ellos ayunaron durante el día de la Expiación (Roth, p. 77 y sig). 

 

La opinión general y la observancia de los judíos fueron incluidas en la lista como ilustrado en el Edicto para que los sistemas fueran mezclados juntos haciéndolo difícil de identificar exactamente las distinciones entre ellos.  Ellos guardaron las leyes de la alimentación y también enterraron sus muertos según la costumbre judía. Mucho del Edicto incluye supersticiones atribuidas a las sectas. Ellos negaron la Mariolatría y esto ha sido agrupado con la negación judaica del Mesías.

 

La doctrina de Transubstanciación fue negada igual que la forma Católica de la doctrina de la Omnipresencia, la cual era el Animismo Platónico (p. 78).  Los sacerdotes parecieron ser implicados y fueron identificados de la consagración. Los Cristianos parecieron vestirse como los judíos que se adhieren a las leyes gobernantes de las telas (p. 79). Ellos se juntaron en iglesias de casa y leyeron la Biblia en el vernáculo. Las propiedades de los herejes fueron confiscadas y esto sin duda ayudó el celo de los Inquisidores.

 

Roth registra la apertura de la Oficina en Lisboa antes de que fuese convertida en la casa de la ópera. Las cuentas de testigos oculares (impreso en el Registro Anual de 1821) muestran más allá de la duda, que había restos humanos encontrados en las mazmorras, que estaban en uso (de una inscripción sobre una pared de mazmorra) aún en 1809. Hasta fueron encontrados vestimentas de monjes incluidos con restos humanos y otros restos echados en las hileras de las mazmorras y también evidencia de asesinatos viejos y recientes perpetrados allí (Roth, p. 84-85). 

 

Intervalos de tres a cuatro años entre la detención y sentencia eran comunes y en un caso registrado, transcurrieron catorce años. Arrastraron a mujeres embarazadas a la estaca y el abuso de los prisioneros, o quizás la interacción con ellos, incitó al Cardinal Ximenes en 1512 a amenazar con la muerte cualquier funcionario enrollado en intrigas con sus prisioneros. El acusado llevó el costo del encarcelamiento no importa cuanto tiempo. Un ejemplo de gastos incurridos en el encarcelamiento de cuatro años de una monja en Sicilia, absuelta y liberada en 1703, aún los pagaba sus herederos en 1872 (Roth, p.  87). Normalmente, los bienes fueron confiscados en el momento de la detención.

 

Marranos o Nuevos Cristianos no eran aceptados como testigos en ningún procedimiento. La retención de los nombres de los testigos fue introducida en el siglo trece ostensiblemente para proteger el débil contra el acusado poderoso pero esto se hizo la norma y ninguno podría averiguar los nombres de sus acusadores. (Roth correctamente indica que hasta 1836 los criminales acusados en Inglaterra no podían tener consejo ni ver las copias de las deposiciones hechas contra ellos). Los tiempos mismos eran barbáricos y la Inquisición fue el peor del barbarismo.

 

Las Inquisiciones europeas comenzaron en el sur de Francia en el siglo trece y terminaron en los estados papales en 1846. Entre 1823 y 1846, 200,000 personas solo en los estados papales fueron condenadas a la muerte, la cadena perpetua, al exilio o las mazmorras, con otro 1.5 millones puestos bajo la vigilancia (véase a Malachi Martin The Decline and Fall of the Roman Church, p. 254 y el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]), p. 29 para citas). Roth cita la desesperación de los individuos del principio del siglo trece en el sur de Francia.

 

¡Escuchen, mis señores! No soy hereje: ya que tengo una esposa y cohabito con ella y tengo niños; y como carne y miento y maldigo y soy un Cristiano fiel (Roth, p. 90).

 

Esta negación de los elementos del celibato y el ascetismo vegetariano era necesaria porque los dualistas Manichaeanas conocidos como Cathari o Puritanos, quienes buscaron la purificación por el ascetismo, eran una secta herética que eventualmente atrajeron la persecución a los Vallenses o Sabbatati. Los dualistas Manichaeanas eran distintos de los Vallenses y esta es la distinción Cathar-Vallenses reconocida, pero identificada incorrectamente por Weber. Las leyes bíblicas eran guardadas continuamente por los Sabbatati. Su adoración estaba en el secreto y entonces es difícil de identificarles con precisión. Sin embargo, sabemos que ellos guardaron el Sábado y el grado lleno de su adoración es identificado de las ramas Sabbatati del este. 

 

Los Sabbatati Europeos Orientales

 

Sabemos con precisión cuales eran las doctrinas de las iglesias húngaras y Transilvanianas desde el siglo quince al diez y nueve. El registro fue conservado por el Doctor Samuel Kohn, el Gran Rabino de Budapest, Hungría en DIE SABBATHARIER EN SIEBENBURGEN Ihre Geschicte, Literatur, und Dogmatik, Budapest, Verlag von Singer y Wolfer, 1894, Leipzig, Verlag von Franz Wagner. Estos puntos están listados en el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). La estructura entera está listada en el libro The Sabbatarians in Transylvania, por Samuel Kohn, tra. T. McElwain y B. Rook, editor W. Cox, Editorial CCG, EE.UU. 1998. 

 

Sabemos por cierto que esta rama de los Vallenses o Sabbatati era Unitaria porque Frances David o Davidis murió en prisión en 1579. Kohn dice que ellos restauraron el Cristianismo original y verdadero (Kohn, p. 8). La iglesia Unitaria se hiendo en adoradores del domingo y del Sábado en 1579.  La rama Sabatista bajo Eossi fue la más fiel a la verdad.

 

1.      Ellos practicaron el bautismo adulto. 

2.      Ellos guardaron los Sábados y los Días Santos, incluyendo la Pascua, los Panes sin Levadura, Pentecostés, el Día de Expiación, los Tabernáculos y el Ultimo Gran Día y, más importante, las Lunas Nuevas. Las trompetas no se encuentran enumeradas separadamente en el himnario y parecen haber sido celebradas con los himnos de la Luna Nueva. 

3.      Sus doctrinas abarcaron el Milenio físico de 1,000 años al principio del cual Cristo volverá y juntará de nuevo a Judá y Israel. 

4.      Ellos usaron el calendario de Dios basado en las Lunas Nuevas. 

5.      Ellos enseñaron dos resurrecciones, una a la vida eterna en la venida de Cristo y otra al juicio al final del Milenio. 

6.      Ellos enseñaron la salvación por la gracia, pero que las leyes todavía tenían que ser guardadas. 

7.      Ellos sostuvieron que Dios llama personas y que el mundo en general es cegado. 

8.      Su doctrina de Cristo era absolutamente subordinacionísta Unitaria. 

(Véase  Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]).

 

Así puede ser visto que la temprana Iglesia Sabatista era Unitaria, guardando las leyes del Antiguo Testamento. El Sábado era simplemente una faceta de su sistema de creencia, que indicó a la adoración del Único Dios Verdadero. Ellos fueron perseguidos en el este de Europa por su Unitarianísmo más que su observancia del Sábado (Francis Davidis decidió permanecer en la prisión, donde él murió, en vez de comprometer la fe Unitaria, aunque Socinus, él mismo un Unitario, intentó persuadirlo a modificar su Unitarianísmo rígido para salvarle su vida). A ellos les fueron negados el estatus de iglesia cuando hasta a los judíos les fueron concedidos aquel estatus. Ellos eran privados del acceso a la prensa de impresión y así hicieron sus sermones a mano en el estilo de carta de cadena. La Inquisición fue despiadada en su supresión de este sistema y, en el oeste, solo guardar el Sábado era suficiente para tenerlos ejecutados. 

 

El crecimiento de Unitarianismo

 

Con la Reformación, el Unitarianismo comenzó a crecer y no fue limitado enteramente a los Sabatistas. En otras palabras, no todos los Unitarios eran miembros verdaderos de las Iglesias de Dios tal como no todos los Sabatistas eran miembros verdaderos.

 

El término Unitarianismo es una palabra inglesa que se deriva de unitarius en latino y fue usado por la primera vez acerca de una religión legalizada en 1600 (La Enciclopedia de Religión y Ética (ERE), en el articulo Unitarianismo, vol. 12, p. 519). Es expresamente fundado en el concepto de la personalidad única de la Deidad en contraste a la doctrina ortodoxa de Su naturaleza trina. El término correspondiente Trinitario fue usado por la primera vez en el sentido moderno por Servetus en 1546 (ibíd.). El adjetivo Unitario a veces ha sido empleado más allá de los límites del Cristianismo (por ejemplo, el Islam y el Judaísmo son también Unitarios en su base). 

 

El texto griego del Nuevo Testamento fue publicado por Erasmo (1516). 

 

Su omisión del verso famoso Trinitario, [1Juan 5:7], y su aversión al tipo escolástico de discusiones produjeron un afecto marcado sobre muchas mentes (ERE, ibíd.).

 

La producción del Nuevo Testamento por Erasmo incitó a la gente experta en el griego a comenzar a examinar las bases sobre las que el Trinitarianismo ortodoxo había sido establecido. Más importante, la gente en Europa era libre de ser más abierta y la Inquisición más limitada. Los eruditos comenzaron a ver que la Biblia no era Trinitaria y en verdad apoyaba el Unitarianismo. El primer paso en trabajos impresos formales anti-Trinitarios en el Continente (a diferencia de las enseñanzas de las iglesias antes de la Reformación y la prensa de impresión) fue encontrado en los trabajos de Martin Cellarius (1499-1564), pupila de Reuchlin y el primer seguidor y amigo de Luther (ERE, ibíd., p. 519-520). En su trabajo de Operibus Dei, él usa el término deus acerca de Cristo en el mismo sentido en que los Cristianos también podrían ser llamados dei como 'hijos del Altísimo' (ibíd.). Referencia al artículo La Teología Primitiva de la Divinidad [127] mostrará que este concepto es derivado directamente de Ireneo y de los primeros discípulos de los apóstoles y de los apóstoles mismos. Esto causó un movimiento verdadero y la comunidad moderna académica entabló en el debate después del trabajo de Servitus en 1531. En Nápoles, un español Juan Valdes comenzó un grupo religioso para el estudio de las Escrituras hasta su muerte en 1541 (ERE, ibíd., p. 520). Note aquí el nombre Valdes. Este hombre parece haber sido un español Waldensiano de su nombre y teología (véase también el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). En 1539 Melancthon advirtió el Senado Veneciano del Servetianismo plenamente extendido en el Norte de Italia (ibíd.). De este grupo Bernardo Ochino (1487-1565) de Siena pasó despacio por Suiza a Londres y servio como una de la Iglesia de los Forasteros (1550-1553) hasta que fue rota por la Reina María en su intentada restauración del Catolicismo. Ochino fue expulsado a la fuerza a Zurich y emigró a Polonia uniéndose con los anti-Trinitarios allí. Catalina Vogel, la esposa de un joyero, había sido quemada a la edad de 80 en 1539 en Cracovia por creer en 'la existencia de un Dios, creador de todo el mundo visible y invisible, quien no podía ser concebido por el intelecto humano' (ibíd.). Este movimiento es el trabajo en Europa durante las épocas que identificamos como la era Tiatirana. Un movimiento anti-Trinitario se muestra también en el segundo sínodo de la Iglesia reformada en 1556 y, en 1558, el Piedmontese Jorge Blandrata se hizo su líder. Los Anabaptistas holandeses eran también Unitarios bajo David Joris de Delft (1501-1556). Estos Unitarios también a veces fueron llamados Protestantes. La ERE dice que:

 

Miles de Protestantes de Alemania, Alsacia y los Países Bajos, emigraron a Inglaterra en el reinado de Henry VIII, y la Iglesia de los Forasteros bajo Edward VI contenía también franceses, waloones, italianos, y españoles (ERE, ibíd., p. 520).

 

Esta gente buscó refugio en Inglaterra con la ayuda de la Iglesia Unitaria allí. Esta era la Iglesia verdadera de Dios. Inglaterra se había hecho más abierta a la expresión pública a partir del siglo quince por las publicaciones de Richard Peacock, el obispo de Chichester. Los Lollards y los Anabaptistas divergieron en este tiempo.

 

El 28 de diciembre de 1548 un sacerdote llamado John Assheton abjuró ante de Cranmer las “herejías condenables” que “el Espíritu Santo no es Dios, pero sólo un cierto poder del Padre”, y que 'Jesucristo que fue concebido de la Virgen María era un profeta santo..., pero no era el Dios verdadero y vivo'. En el abril siguiente una comisión fue designada para localizar todo los Anabaptistas, herejes, o desacatos del Rezo Común. Unos comerciantes de Londres fueron traídos ante de este cuerpo en mayo (ERE, ibíd.).

 

Ellos eran Unitarios. Ni el Binitarianismo ni el Diteísmo estaban en la evidencia durante esta fase de la Iglesia y sobre sus persecuciones. No era una doctrina. El cirujano Jorge van Parris de Mainz fue ejecutado en 1551 por decir que Dios el Padre era el único Dios y Cristo no era el verdadero Dios (ERE, op. cit.). El movimiento Unitario en Polonia cuando Blandrata alcanzó allí en 1558 ya había entrado en el sínodo Protestante, pero fueron excluidos siete años más tarde. Ellos rechazaron a ser llamados por ningún otro nombre que Cristiano (ERE, ibíd.). Faustus Socinus (1539-1604), el sobrino de Lelius Socinus (1525-1562) de Siena quien era amigo de Calvin y Melancthon, visitó a Inglaterra y viajó a Polonia. Él visitó Blandrata en Transylvania en el 1578 discutiendo en contra de Francis David quien rechazó todas formas de culto dirigido a Cristo. Él se instaló en Polonia en 1579. Los Socinianos son llamados de él. Sin embargo, ellos lo preceden allí mucho tiempo en ser parte de la Iglesia que entendemos como Waldensiana. Este aspecto fue cubierto en el artículo Socinianismo, Arianismo y Unitarianismo [185]). 

 

La Iglesia Polaca Unitaria fue perseguida a la extinción por la Iglesia Católica (véase ERE, op. cit.). Socinus admitió el uso del término Dios a Cristo en un sentido inferior. En verdad, este sentido era aquel usado por Ireneo como vemos en el artículo La Teología Primitiva de la Divinidad [127]).

 

Francis David (o Davidis) de las Iglesias húngaras en Transylvania fue encarcelado en el castillo de Deva por rechazar cualquier oración o culto a Cristo. Él murió allí en noviembre de 1579. Sabemos de la historia bien documentada de sus sucesores, desde hace Eossi, que ellos eran no sólo Unitarios pero guardaron el Sábado, las Lunas Nuevas y los Días Santos. La Fiesta de las Trompetas fue celebrada en el himnario como una Luna Nueva y los himnos para la Luna Nueva prevalecieron más bien que himnos especiales para Trompetas como una fiesta (véase el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]).

 

El nombre Unitarius fue usado por primera vez como una palabra por Melius y apareció por primera vez sobre un documento en el decreto del Sínodo de Lecsfalva en 1600. Fue formalmente adoptado por la Iglesia en 1638. Las Iglesias húngaras fueron perseguidas por dos siglos después de esto y sus propiedades fueron confiscadas. En el principio de este siglo sus descendientes tenían 140 iglesias entre los Szeklers de Transylvania con unos cuantos en Hungría. Su libro de himno de 1865 no hizo ninguna provisión para la adoración de Cristo (ERE, ibíd.). El remanente verdadero y fiel de la Iglesia ahora son los Transcarpatianos que aún son Sabatistas Unitarios.

 

El crecimiento del Unitarianismo en Inglaterra se derivó del deseo de restaurar la fe correcta apostólica. Era obvio a las mejores mentes inglesas que el Nuevo Testamento no era Trinitario, pero Unitario y aquellos hombres eminentes empezaron a establecer las enseñanzas originales de la Iglesia. El comienzo quizás fue de Richard Hooker (1553-1600) y John Hales (1584-1656). El confinamiento de la definición de los misterios de la Divinidad a la Escritura sola se hizo una cuestión central. Los trabajos de William (Guillermo) Chillingworth (1602-1644) son centrales a esta cuestión. Chillingworth recibió su influencia de Sir Falkland, un primer Unitario. Los trabajos de Grotius no hablan sobre la naturaleza trina (y según Stephen Nye en su Brief History of the Unitarians also called Socinians (Historia Breve de los Unitarios también llamados Socinianos), Londres, 1687) dice que él interpretó sus trabajos sobre líneas Unitarias o según la mente de los Socinianos (ERE, p. 522).

 

Paul Best (1590-1657) fue convertido en su viaje a Polonia. Milton fue influenciado también por los Unitarios Transylvanianos (véase Aereopagitica, Londres, 1644 - notado de ERE, ibíd.). Las Convocaciones de Canterbury y York en junio de 1640 prohibieron la importación de libros Unitarios (Socinianos) y el Parlamento hizo la negación de la Trinidad un crimen capital en 1648. Sin embargo, John Biddle (1616-1662), a menudo llamado el padre del Unitarianismo ingles, publicó A Twofold Scripture Catechism (Un Catecismo doblado de Escritura) en 1654. El Unitarianismo llegó a ser muy común en Inglaterra en el siglo diecisiete. Profesor Bronowski, en la serie de TV La Ascensión del Hombre, dice tanto que hasta la Revolución Industrial era un producto de pensadores Unitarios. A pesar del encarcelamiento y exilio en el insular de Scilly (1654-1658), Biddle juntó seguidores. La muerte de Biddle en 1662 y el Acto de Uniformidad detuvo el movimiento como una organización de adoración.  Sin embargo, las exigencias de la intención literal de las Escrituras condujeron a todos los grandes pensadores del día a rechazar el Trinitarianismo, Milton incluido. Thomas Firmin (1632-1697) un mercante rico promovió la literatura de 1691-1705. El parlamento intentó suprimirlo.  Sin embargo, los grandes filósofos entraron en el campo en la forma de John Locke (1632-1704). Sir Isaac Newton también había seguido a Milton al Unitarianismo de un examen de las Escrituras. Estos grandes pensadores fueron seguidos por William Whiston (1672-1752) quien sucedió a Newton en Cambridge, como profesor Lucasiano (matemáticas) en 1703 y fue privado de su silla en 1710 debido a su Unitarianismo. El tratado de Samuel Clarke (1675-1729) sobre La Doctrina en Escritura sobre la Trinidad fue también importante en la exposición de este problema. La objeción a la co-eternalidad del hijo fue hecha aquí por primera vez, introduciendo una posición casi-Binitaria. Cuando la Academia de Manchester (luego el Colegio Manchester de Oxford) abrió en 1786, su primer principal fue Thomas Barnes quien era Unitario.

 

El Colegio Presbiteriano en Carmarthen era el continuador de una serie de academias, la primera de las cuales fue fundada por Samuel Jones, una vez miembro del Colegio de Jesús de Oxford y uno de los 2,000 ministros expulsados de 1662 (ERE, p. 523).

 

Joseph Priestly (1733-1804) era otro Unitario. El amigo de Priestly, Theophilus Lindsey (1723-1808), el vicario de Catterick en las Tees, resignó su posición después del fracaso de una petición Parlamentaria y él abrió una capilla Unitaria en la Calle Essex, en Strand en 1774. Esta fue la primera capilla publica en muchos años - quizás desde la supresión de la Iglesia de los Forasteros.

 

Ellos usaron la liturgia anglicana adaptada a la adoración del Padre sólo. El encargo de Thomas Belsham (1750-1829) en 1789 a una tutoría teológica a un colegio en Hackney avanzó la causa Unitaria simplemente en abrir las Escrituras al estudio. Esto fue hecho por The Unitarian Society for promoting Christian knowledge and the Practice of Virtue by the Distribution of Books (La Sociedad Unitaria para promover el conocimiento Cristiano y la Práctica de la Virtud por la Distribución de Libros). Lindsey, Priestly y Belsham eran sus líderes. La abrogación de 1813, por los esfuerzos de William Smith (1756-1835), Diputado de Norwich y el abuelo de Florence Nightingale, de las cláusulas del Acto de Tolerancia que hizo ilegal la profesión del Unitarianismo, ayudo el avance del Unitarianismo. El Unitarianismo de esta gente también negó la Doctrina del Alma (véase ERE, p. 524). Thomas Southwood Smith (1788-1861) también impresionó sus ideales Unitarios sobre Byron, Moore, Wordsworth y Crabbe.

 

Las vistas de Smith ya habían encontrado expresión de uno de los capellanes de Cromwell más temprano (ERE, ibíd.). Las batallas legales del siglo dieciocho vieron cambios en la posición legal de los fideicomisos de la Iglesia que también tuvieron un impacto profundo sobre la manera en que las iglesias Unitarias se organizaron.

 

El Unitarianismo moderno tal como avanzado por James Martineau (1805-1900) y la escuela moderna ataca la función Mesiánica de Jesucristo y no es completamente basado en la Escritura, pero también en la interpretación de la Escritura por la razón. Su exposición de la reconstrucción de Tübingen sobre los orígenes del Cristianismo publicada en la Revisión de Westminster y citada en la ERE (p. 525) es importante como es su vindicación filosófica de la comunión del espíritu humano con el Divino. El Unitarianismo radical mal procura negar la existencia pre-encarnada de Cristo.

 

John James Tayler (1797-1869) produjo la primera discusión formal de la cuestión Juanina en Inglaterra en su Attempt to ascertain the character of the Fourth Gospel (Tentativa de averiguar el carácter del Cuarto Evangelio) (Londres, 1867). Una larga serie de eruditos había suplicado para la revisión del texto y del Nuevo Testamento y George Vance Smith fue invitado a unirse con los Revisores de la Biblia (1870). El erudito Unitario James Drummond (1835-1918) era un teólogo culto quien produjo trabajos significativos sobre The Jewish Messiah (el Mesías Judío) (1877), Philo Judaeus (1888) y Inquiry into the Character and Authorship of the Fourth Gospel (La Investigación del Autor y Carácter del Cuarto Evangelio) (1903). John Relly Beard (1800-1876) enseñó el camino a los diccionarios modernos de la Biblia con su People’s Dictionary of the Bible (Diccionario Bíblico de la gente). Otros Unitarios importantes eran Edgar Taylor, Samuel Sharpe, H. A. Bright, William Rathbone Greg, Francis William Newman, Frances Power Cobbe, Ralph Waldo Emerson, Theodore Parker y Max Müller. La ERE también da información sobre las iglesias y su distribución.  Algunos de los mayores pensadores de tiempos modernos, cuando examinando la Biblia para su intención sin la teología griega de las escuelas Alexandrianas y Cappadocianas, han abrazado al Unitarianismo como el sistema original de la Biblia. 

 

El movimiento de los Bautistas del Séptimo Día

 

Los Sabatistas Unitarios llegaron a ser visibles en Inglaterra en el siglo diecisiete, aunque algunos vieran la continuidad histórica de tiempos muchos más tempranos. La teología bíblicista era en la fundación del movimiento Traskite conducido por John Traske alrededor de 1616 en Londres. Hamlet Jackson llevó el Sábado al grupo por estudio bíblico. La interpretación literal de la Escritura condujo a este grupo Puritano a las leyes Levíticas de la alimentación también. Se piensa que sus seguidores formaron el núcleo para la Iglesia Sabatista Bautista de Mill Yard, mientras otros verían sus orígenes en movimientos más tempranos. La iglesia se hizo prominente en 1661 debido a la predica acerca de la Quinta Monarquía de John James, quien fue ejecutado por traición. La iglesia había sido influenciada no sólo por la sinagoga judía en Ámsterdam, pero por el movimiento popular mesiánico de Sabbetai Zwi. La iglesia, como muchas Bautistas generales del tiempo, era absolutamente Unitaria como mostrado por tales escritores como Edward Elwall en el principio de los años 1700. El calendario bíblico y la celebración de la Pascua en el 14 de Nisan siguen hoy, aunque con la muerte del Pastor Albourne Peat, el testimonio Unitario ha comenzado a desteñirse (desde 1992).

 

Aunque la evidencia histórica carezca, es probable que muchas si no todas las otras tempranas Iglesias Bautistas del Séptimo Día en Inglaterra eran Unitarias también. La primera excepción clara era la iglesia de la Sala Pinner fundada por Frances Bampfield en 1676. Esta iglesia era Calvinistica en la perspectiva, y aunque Bampfield no exactamente era Trinitario en sus opiniones, claramente tampoco era Unitario. La amalgamación de los Bautistas Particulares y Generales ha nublado la cuestión de los orígenes Unitarios de los Bautistas Sabatistas. Los Trinitarios han estado más diligentes en producir declaraciones de creencia, para que los documentos no reflejen la tenacidad de la posición Unitaria. Los Unitarios suelen quietamente a ignorar declaraciones de creencia. En verdad, Mill Yard hoy día solo acepta los diez mandamientos con la adición de unos textos del Nuevo Testamento que apoyan (Seventh Day Baptists in Europe and America (Los Bautistas del Séptimo Día en Europa y América), vol. 1, American Sabbath Tract Society, Plainfield, New Jersey, 1910, p. 25-113).

 

Esto es el error principal o fundamental de la fe de los Bautistas del Séptimo Día. En fallar a producir declaraciones detalladas de su creencia, ellos no podían publicar declaraciones suficientemente claras. Así, declaraciones detalladas completas no eran posibles. Ellos no lograron aprovechar al máximo su libertad religiosa y desarrollar una enseñanza de doctrina sana de la naturaleza de Dios. 

 

Unitarianismo y la observancia del Sábado

 

El Unitarianismo temprano había sido, casi sin excepción, acompañado por la observancia del Sábado como ambos salieron del literalismo bíblico. El Trinitarianismo nunca fue acompañado por la observancia del Sábado hasta la Reformación. Después de la Reformación se hizo que algunos Sabatistas eran Trinitarios y que algunos Unitarios guardaban el domingo aunque no por lo general. El Unitarianismo moderno que guarda el domingo es tan aberrante como cualquier otro sistema de domingo. 

 

En Asia

 

La experiencia del Sábado en Asia era predominantemente non-Trinitaria antes de que los jesuitas comenzaran su trabajo misionero. Los Nestorianos, y los misioneros africanos (véase el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]) siguieron la temprana iglesia a Persia, India y luego a China. Los Unitarios Sabatistas representaban una amenaza seria al Budismo y fue prohibido por el Budismo. Las iglesias Sabatistas en Asia eran también, por lo general, non-Trinitarias. Ellos guardaron las leyes de la alimentación y también negaron la confesión y el purgatorio. Las divisiones de estas iglesias siguieron, en su mayoría, de los Concilios de Constantinopla y Chalcedon.

 

Los chinos hace mucho habían experimentado el sistema Cristiano y, como en otra parte, el Sábado era un signo de literalismo bíblico. En 781 estaba ya bien establecido (véase el artículo Distribución General de las Iglesias Sabatistas [122]). La observancia del Sábado estaba bien viva en China en la subida de la Rebelión de Taiping de 1850 (ibíd.). 

 

La experiencia en EE.UU.

 

Las Iglesias de Dios Sabatistas en EE.UU. son bien documentadas y no serán tratadas aquí. Las Iglesias de Dios nacieron del sistema de la iglesia inglesa, con la influencia europea. 

 

El Adventismo del Séptimo Día

 

El movimiento de los Adventistas del Séptimo Día era predominantemente y oficialmente Unitario hasta 1931 con la muerte de Uriah Smith. Pero la adopción oficial llevó tiempo en la venida y se derivó del ministerio. Los pensadores Adventistas Unitarios eran James White, R. F. Cottrell Sr. y Jr., D. T. Bordeau hasta su resignación, D. M. Canright, J. N. Andrews, Loughborough, John Matteson, A. C. Bordeau, A. T. Jones, W. W. Prescott y Uriah Smith.

 

Otros movimientos Adventistas eran:

 

1.      Adventistas Evangélicos; y

2.      Adventistas Cristianos. 

 

Todos entendieron mal la naturaleza de la resurrección y el juicio. Estos dos eran Milennialistas literalistas siguiendo los textos bíblicos mientras que los ASD seguían el Milennialismo celeste.

 

El Adventismo era oficialmente en general Unitario bíblico hasta 1931 cuando la influencia de Uriah Smith cesó y los Trinitarios, hace mucho existentes dentro de ello, comenzaron a agarrar el control. Uriah Smith fue llamado un Ariano por sus sucesores.

 

Ellen G. White según se dice estuvo entre los primeros en introducir conceptos Trinitarios al Adventismo del Séptimo Día en Desire of Ages (Deseo de los Eones) (1898, p. 530), aparentemente inédito y contra la creencia expresa de la iglesia (según M. L. Andreasen, The Spirit of Prophecy (El Espíritu de Profecía), sermón del 30 de noviembre de 1948).  Había otras escuelas de pensamientos Adventistas.

 

M. L. Andreasen (ibíd.) dice que ellos lo sospecharon ser un error editorial pero él viajó para hablarla y confirmó que esto era así. Esto no fue producido por él hasta 1948. En vista de las opiniones y las doctrinas de los ancianos de la iglesia hasta 1931, este texto fue sospechado de ser una falsificación editorial. La Conexión Cristiana, de que James White vino, era Unitaria. Ellos eventualmente se unieron con otros para formar la Iglesia Unida de Cristo. Las doctrinas eran más bíblicas que aquellas de lo que ha llegado a ser la Iglesia Universalista Unitaria. Aquella iglesia no lleva ninguna relación verdadera a las doctrinas Unitarias subordinationistas de las iglesias Sabatistas.

 

La Iglesia Adventista era Unitaria, o como los Adventistas dicen ahora, Ariana, hasta 1931. Sin embargo, el Arianismo como es definido por los Trinitarios, proclama el Espíritu como una creación del hijo. Esta doctrina bien puede ser una invención de los Trinitarios tempranos porque lo que tenemos de los comentarios de Arius no lleva ningún registro de esta doctrina. Sin embargo, como es definido por el Trinitarianismo, el Arianismo no es Unitarianismo bíblico y no es la doctrina sostenida por Smith o por ningunas de las eras de la iglesia incluyendo la Iglesia de Dios (del Séptimo Día) o por las iglesias subsecuentes.

 

Es importante notar que la denominación del Adventista del Séptimo Día no se hizo Trinitaria oficialmente hasta después de la publicación de Questions on Doctrine (Preguntas sobre la Doctrina) en 1958. Andreasen escribió una serie de cartas en protesta de esta adopción final. Así hubo un período de transición entre 1931 y 1958. La Declaración de Creencias de los Adventistas francesas todavía era Unitaria en 1938, según una copia del Manual de la Iglesia de aquel año en la posesión de Doctor Thomas McElwain quien estudió en el seminario Adventista en Francia desde 1968 hasta 1973. Él observó en comentarios en este trabajo que el seminario era Trinitario, pero las congregaciones en aquel tiempo eran todavía Unitarias.

 

El movimiento Adventista de los años tempranos 1800 (1842-1844) vio Trinitarios en bastante grandes números entrando al sistema Sabatista. Algunos nunca abandonaron realmente el modelo Trinitario y esto comprobó fatal al temprano sistema puro Adventista después de Smith en 1931, cuando los Trinitarios en el Adventismo ganaron el control, principalmente por las aspiraciones del ministerio. El deseo de interesar al Protestantismo americano era un factor contribuyente al problema. Llevo también al Binitarianismo en las Iglesias de Dios en el siglo veinte y así a los errores múltiples y divisiones en los sistemas presentes. 

 

Iglesia de Dios (Séptimo Día)

 

La Iglesia de Dios (Séptimo Día) era un sistema bíblico Unitario Sabatista que por lo general no guardó los Días Santos, pero se ha conocido cumplirlos en algunas áreas (por ej.  Chile).

 

Ahora lo derriba los Trinitarios entre su ministerio y probablemente sucumbirá aunque el poder votador de sus miembros, a diferencia del ministerio, pueda salvarlo de la capitulación rápida vista en la Iglesia Universal de Dios (WCG). En 1997, la Iglesia de Dios (Séptimo Día) anunció que era Binitaria. 

 

Iglesia Universal de Dios (anteriormente Iglesia de Dios de la Radio)

 

Herbert Armstrong comenzó escribir para la Iglesia de Dios (Séptimo Día) la revista Bible Advocate (Abogado de la Biblia) desde 1927. Él comenzó su trabajo ministerial al principio de los años 1930, pero estaba todavía en la nómina de Iglesia de Dios (Séptimo Día) hasta aproximadamente 1940.  Esto era después de la declaración del Trinitarianismo en el movimiento Adventista, pero no se relacionó con ello.

 

La teología de la Iglesia Universal de Dios era Diteísta y semejante a, pero no la misma como, la herejía de Marathonius después de la deposición y la muerte de Macedonius después del Concilio de Constantinopla en 381 EC.  Difirió en la naturaleza del Espíritu Santo, pero todavía creyó en dos Dios. Era pobremente definida y había muchos Unitarios en las filas de la Iglesia Universal de Dios simplemente debido a la ambigüedad del curso por correspondencia de la Biblia, que sacó la estructura de Dios del singular Eloah.

 

Con la rotura de la Iglesia Universal de Dios hay una serie de grupos de iglesias con doctrinas mal definidas sobre la Divinidad y en la mayoría de las otras áreas. Muchos son técnicamente Diteístas creyendo en dos Dioses ab orgine. Unos han declarado una estructura Binitaria, pero con una exposición teológica muy pobre. Todos los grupos guardan los Días Santos.  Por lo menos dos grupos guardan las Lunas Nuevas. 

 

Iglesias Cristianas de Dios

 

Las Iglesias Cristianas de Dios son una iglesia Sabatista que guarda todos los aspectos de los tempranos sistemas de iglesia, incluyendo la Divinidad bíblica Unitaria. Tienen ramas en el extranjero bajo nombres traducidos del nombre inglés. 

 

Testigos de Jehová

 

Los testigos de Jehová son una Iglesia Unitaria que no guardan ni entienden el Sábado, las Lunas Nuevas o las Fiestas. Por lo tanto, ellos carecen de los signos críticos de los elegidos mencionados en este artículo.

 

Conclusión

 

El Sábado es un signo de la Iglesia de Dios. No es el signo. El signo primario es la Divinidad. Esto es la estructura bíblica Unitaria. El bautismo es el segundo signo y el recibimiento del Espíritu Santo es el sello interior.  Los signos externos son el Sábado, y la Cena del Señor / la Pascua, que es el signo de las leyes de Dios. Esto es seguido por las Lunas Nuevas y Días Santos. Los Sábados son negados a la humanidad debido a la idolatría.

 

Ezequiel 20:16 16 Porque desecharon mis derechos, y no anduvieron en mis ordenanzas, y mis sábados profanaron: porque tras sus ídolos iba su corazón. 17 Con todo los perdonó mi ojo, no matándolos, ni los consumí en el desierto; 18 Antes dije en el desierto a sus hijos: No andéis en las ordenanzas de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis en sus ídolos. 19 Yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis ordenanzas, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra: 20 Y santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy el Señor vuestro Dios. (RV)

 

La contaminación de los Sábados se deriva de la idolatría. Los Sábados incluyen todos los días apartados para la adoración por Dios según Su Calendario basado en la observancia correcta de las Lunas Nuevas. Dios castiga a la nación por fallar honrarlo y guardar Sus leyes. 

 

Ezequiel 20:21-24 21 Y los hijos se rebelaron contra mí: no anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis derechos para ponerlos por obra, los cuales el hombre que los cumpliere, vivirá en ellos; profanaron mis sábados.  Dije entonces que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto. 22  Mas retraje mi mano, y en atención a mi nombre hice porque no se infamase a vista de las gentes, delante de cuyos ojos los saqué. 23 Y también les alcé yo mi mano en el desierto, que los esparciría entre las gentes, y que los aventaría por las tierras; 24 Porque no pusieron por obra mis derechos, y desecharon mis ordenanzas, y profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se les fueron sus ojos. (RV)

 

Los Sábados son inseparables del primer mandamiento y la ley. La nación es castigada por fallar guardar todos los aspectos de las leyes de Dios. Los elegidos han guardado la fe en una manera constante hasta los siglos diecinueve y veinte cuando la posición central de la adoración del Único Dios Verdadero, y el entendimiento de la Divinidad fueron impugnados por el Protestantismo.


 

 

 

Tabla de las Doctrinas de las Iglesias de Dios

 

Iglesia/ Doctrina

Divinidad

Estructura  Organizacional

Bautismo

Sábado

Lunas Nuevas

Días Santos

La Cena del Señor /

Pascua

Leyes

de los alimentos

Paulo-Efesiano (30 EC y seguido)

Unitario Bíblico

Presbiteriano y casi-episcopaliano

Bautismo adulto

Sabatista

Cuartodéciman

Smyrna-Lyón (Siglos 2-9)

Unitario Bíblico

Presbiteriano y casi-episcopaliano

Bautismo adulto

Sabatista

Cuartodéciman

Paulicianos (Siglos 4-10)

Unitario Bíblico

casi-militares

Bautismo adulto

Sabatista

Difícil de averiguar

Cuartodéciman

Franco-Spanic Vallenses o Sabbatati (Albigenses Siglos 9-15)

Unitario Bíblico

Francés: Episcopaliano no-jerárquico.  Español: Presbiteriano

Bautismo adulto

Sabatista

Culto en secreto durante persecución

Cuartodéciman

Pre-Reformación Central Waldensianos Sabbatati

Unitario Bíblico

Presbiteriano.  Consejo de laicos, sínodo de iguales Números.

Bautismo adulto

Sabatista

Culto en secreto durante persecución

Cuartodéciman

Post-Reformación Central Waldensianos

(Siglo 16 y adelante)

Casi-Trinitario

Mixto hasta extinción virtual

Bautismo adulto

Adoptaron la adoración del domingo en la Reformación

No

No

Semana Santa (crucifixión de viernes - resurrección de domingo)

No

Sabbatati de la Europa del Este (Siglo 11 y seguidos)

Unitario Bíblico

Presbiteriano en base de área

Bautismo adulto

Sabatista (Cisma de domingo en 1579)

Cuartodéciman

Pre-Reformación Anabaptistas /

Lollards (Siglo 9 y seg.)

Unitario Bíblico

Presbiteriano.

El grupo fraccione en siglo 15

Bautismo adulto

Sabatista (Cisma de domingo en 1579)

Ningún registro

Como los Albigensianos pre-Reformación

Cuartodéciman

Bautistas Post-Reformación

Mezclado (Bautistas del 7º Día Unitario)

Mezclado

Bautismo adulto

Mezclado

No (algunos B7ºD ahora guardan fiestas)

Ningún registro

Semana Santa adoptada por muchos

Mezcla

Bautistas americanos

(Siglo 17 y seguidos)

Mezclado

Mezclado

Bautismo adulto

Mezclado

No

Ningún registro

Semana Santa adoptada por muchos

Mezcla

Adventistas Séptimo Día

(Siglo 19 y adelante)

Unitario

Hasta que la Trinidad fue adoptada en 1931-58 post Uriah Smith

Constitucional Presbiteriano

Bautismo adulto

Sabatista

No

Aceptado pero no guardado

Semana Santa después cisma de ID(7ºD)

Iglesia de Dios (7ºdía)

Unitario

En cambio

Constitucional Presbiteriano

Bautismo adulto

Sabatista

No

En algunas áreas

Cuartodéciman

Iglesia Universal de Dios (Ant.  Iglesia de Dios de la Radio)

Unitario con ID 7ºdia hasta 1955.  Pobremente definido Unitario/ Diteísta/

Binitario mexcla hasta 1994. Muchas divisiones

Constitucional Presbiteriano desde cisma. Constitución y votación ilegalmente suspendidas.

Ahora jerarquía corporativa como la mayor parte de las ramas

Bautismo adulto

Sabatista hasta 1996.  Comenzó la adoración del domingo. Las ramas son Sabatistas

No. Algunos estudios  nocturnos de la Biblia en las Lunas Nuevas incorrectas

Sí.

Ninguna Gavilla Mecida alguna vez observada

Casi-Quarto-deciman calendario judío con la Pascua incorrecta. No guardada en algunas áreas 1996

Iglesias Cristianas de Dios

Unitario Bíblico

Presbiteriano Constitucional

Bautismo adulto

Cuartodéciman

Apéndice

 

La Exposición Tradicional de los Tempranos Anti-Trinitarios y del Unitarianismo

 

En la sección 150 del Volumen II, Schaff habla de las clases de anti-Trinitarios en que él etiqueta como la primera clase los Alogi, Theodotus, Artemon y Pablo de Samostata. Él dice en la página 572 que:

 

estos Anti-Trinitarios comúnmente son llamados Monarquíanos (de monarquía) o Unitarios debido a la énfasis que ellos pusieron sobre la unidad numérica, personal de la Divinidad

 

Pero debemos ser cuidadosos para distinguir entre ellos las dos clases opuestas: los Monarquíanos racionalistas o dinámicos, quienes negaron la divinidad de Cristo, o la explicaron como un mero "poder" [dunamis]; y los Monarquíanos Patripasianos o modalisticos, quienes identificaron al Hijo con el Padre, y como máximo, admitieron sólo una Trinidad modal, que es tres maneras de revelación, pero no un tri-personalidad. 

 

La primera forma de esta herejía, involucrada en el monoteísmo judío abstracto, dividió deisticamente el divino y el humano, y se elevó poco encima del Ebionismo.  Después de su derrota en la iglesia, esta herejía surgió fuera de ella en una escala más grande, como una revelación fingida, y con un éxito maravilloso en el mahometismo que puede ser llamado el Unitarianismo pseudo-judío y pseudo-Cristiano del este. 

 

La segunda forma provino de la más alta concepción de la deidad de Cristo, pero en parte también de las nociones panteístas que se acercaron del docetismo Gnóstico. 

 

Uno perjudicó la dignidad del Hijo, el otro la dignidad del Padre; aún el segundo era por mucho lo más profundo y Cristiano, y en consecuencia se encontró con la mayor aceptación.

 

También debe ser recordado que Schaff es un Trinitario y, como tal, él se pone en contra de las opiniones de la teología principal que se le opuso. Su cuenta es incompleta como veremos. Schaff dice (p. 573) que todos los Monarquíanos de la primera clase vieron en Cristo un mero hombre, llenado del poder divino; pero concibieron este poder divino como vigente en él, no del bautismo sólo, según la vista Ebionita, pero desde el nacer; y admitieron su generación sobrenatural por el Espíritu Santo. Él entonces lista las clases de estas sectas, los Alogi, Theodotus. Theodotus cuando más joven puso Melquisedec como un mediador entre Dios y los ángeles, por encima de Cristo, el mediador entre Dios y los hombres (Schaff, p. 574). Sus seguidores también fueron llamados Melquisedequíanos. Schaff continúa a listar los Artemonitas quien negaron la divinidad de Cristo y usaron a Euclid y Aristóteles para negar los misterios y oponerse al uso del Platonismo para exponer los evangelios.

 

Schaff también lista a Pablo de Samostata, el obispo de Antioquo desde 260, como lo más famoso de los racionalistas Unitarios.

 

Él negó la personalidad del Logos y del Espíritu Santo y los consideró simplemente poderes de Dios, como la razón y la mente en el hombre; pero concedió que el Logos moró en Cristo en una medida más grande que en ningún mensajero anterior de Dios, y enseñó como los Socinianos en los tiempos posteriores una elevación gradual de Cristo, determinada por su propio desarrollo moral a la dignidad divina.  Él admitió que Cristo permaneció libre del pecado, conquistó el pecado de nuestros antepasados, y entonces llegó a ser el salvador de la raza (ibíd.). 

 

Schaff considera que estos tipos de Cristianos estaban todavía presentes como Samostatianos, Paulicianos, y Sabelianos. Sin embargo, él hace el error aquí de confundir bajo el término Monarquíanos una variedad de los grupos que la ERE (véase el articulo Monarquíanismo) advierte en contra porque confunde los asuntos del tema.

 

En su segunda clase de anti-Trinitarios, Schaff incluye Praxeas, Noetus, Callistus y Beryllus. Aquí parece que tenemos una discusión entre Hugo Pope y los recopiladores de la ERE de un lado y Schaff del otro lado. El Monarquíanismo en su sentido clásico es derivado de los Patripasianos por Noetus, y los Sabelianos son sus sucesores. Schaff sin embargo lista los Sabelianos separadamente en la sección 152. Era para mostrar el error del Monarquíanismo y la posición de Hippolytus que su trabajo fue citado en el artículo La Teología Primitiva de la Divinidad [127]. Ellos enseñaron que el único Dios supremo por su propia libre voluntad, y por un acto de auto-limitación, se hizo hombre de manera que el Hijo es el Padre velado en la carne (Schaff, p. 576). Bastante curioso, ahora la referencia a la Monarquía sólo es encontrada en el Trinitarianismo donde las doctrinas de la Monarquía y la Circumincesión determinan las relaciones de la Divinidad.

 

El Sabelianismo fue rastreado por Athanasius a la filosofía Estoica y a menudo se repite. Sabellius abogó por una distinción de la mónada y la tríada en la naturaleza divina. Así la revelación del Padre comenzó no en la creación que precedió la revelación Trinitaria, pero en la dación de la ley.  La revelación del Hijo comenzó en la Encarnación y se terminó en la Ascensión. La revelación del Espíritu Santo comenzó en la inspiración y continúa en la regeneración y la santificación. Él ilustra la relación trinitaria comparando el Padre al disco del sol, el Hijo a su poder de iluminación, el Espíritu a su influencia calorosa (véase también la analogía de la vela en el Trinitarianismo moderno). Él niega la permanencia de la manifestación del Padre y también del Hijo y del Espíritu Santo. Él hace los tres fenómenos temporales que realizan su misión y vuelvan a la mónada abstracta (véase Schaff, op.  cit., p.  581-583 para la doctrina). Este sistema reaparecerá en el movimiento de la Nueva Era vinculado como la Teología de Proceso. Es el opuesto al Subordinacionísmo enseñado por los Cristianos Unitarios de los apóstoles y la iglesia temprana, por los Unitarios de la Reformación y por nosotros.

 

Schaff ha sido menos que honesto en su trato de las tempranas doctrinas non-Trinitarias. Él usa el término anti-Trinitario como para implicar que había una doctrina Trinitaria cuando no había. La Trinidad no fue formulada hasta el Concilio de Constantinopla en 381 y no fijada hasta el Concilio de Chalcedon en 451 cuando un numero de iglesias significativas entonces cortaron la comunión con los Trinitarios. Él no menciona estas iglesias, ni la teología de los apologistas tempranos que era Unitaria subordinacionísta.  Ireneo es importante porque él es el más cercano que podemos llegar a la teología original de Juan y Policarpo por exposición. Las historias Trinitarias, sean Protestantes o Católicas, rara vez admiten la teología que los refuta. Schaff usa el término Unitarianismo en su más amplio sentido generalizado, como adaptado por los Trinitarios, para obscurecer las discusiones verdaderas entre los dos partidos desde el siglo quince. Bajo la categoría general de Unitario, los Trinitarios intentan colocar una amalgama generalizada de Modalistas o Monarquíanos y sus precursores, los Patripasianos, juntos con los Adopcionistas, los Melquisedequianos, y también los judíos y los Musulmanes, juntos con los Cristianos Unitarios que dieron lugar al término. Esto obscurece la intención original del término. Es más correcto ver estos como Monoteístas y los Unitarios como un sub-grupo del Monoteísmo. Sin embargo, esto obviamente excluiría a los Trinitarios y entonces no lo usan así. 

Q

 

 

 

 

 

 

 

CONCORDIAS

HECHAS, Y FIRMADAS

entre la jurisdicción Real, y

el Santo Oficio de la

Inquisición.

Las DECLARACIONES, los Actos y los Edictos de la Jurisdicción real, y del Santo Oficio de la Inquisición

 

Valencia, 1568 (colección del Autor). 

 

EDICTO DE LA FE

Nos doctor Andrés de Palacio, Inquisidor contra la herejía y, la perversidad apostólica en la ciudad y reino de Valencia, etc.

A todos los Cristianos fieles, así hombres como mujeres, capellanes, frailes y sacerdotes de toda condición, calidad y grado; cuya atención a esto dará por resultado la salvación en Nuestro Señor Jesucristo, la verdadera salvación; que son conscientes de que, por medio de otros edictos y sentencias de los Reverendos inquisidores, nuestros predecesores, se les ordenó comparecer ante ellos, dentro de un período dado, y declarar, y manifestar las cosas que habían visto, sabido y oído decir de cualquier persona o personas, ya estuvieran vivas o muertas, que hubieran dicho o hecho algo contra la Santa Fe Católica; cultivado y observado la ley de Moisés o de la secta mahometana, o los ritos y ceremonias de los mismos; o perpetrado diversos crímenes de herejía; observando las noches de los viernes y los sábados; poniéndose ropa interior limpia los sábados y llevando mejores ropas que en los demás días; preparando en los viernes los alimentos para los sábados, en cazuelas sobre hogueras pequeñas; que no trabajan en las noches de los viernes y en los sábados como en los demás días; que enciendan luces en lámparas limpias con pabilos nuevos, en las noches de los viernes; que pongan ropa limpia en las camas y servilletas limpias en la mesa; que celebran la fiesta de los panes sin levadura, coman pan sin levadura y apio y hierbas amargas; que observan el ayuno del perdón (Día de Expiación) cuando no comen en todo el día hasta la noche después de salir las estrellas, cuando se perdonan los unos a los otros y rompen su ayuno; y de la misma manera observan los ayunos de la reina Ester, de tissabav, y rosessena; que recen plegarias de acuerdo con la ley de Moisés, de pie ante la pared, balanceándose hacia atrás y hacia adelante, y dando unos cuantos pasos hacia atrás; que dan dinero para el aceite del templo judío u otro lugar secreto de adoración; que matan aves de corral de acuerdo con la ley judaica, y se abstengan de comer cordero o cualquier otro animal que sea trefa; que no deseen comer cerdo salado, liebres, conejos, caracoles o pescado que no tenga escamas; que bañen los cuerpos de sus muertos y los entierren en suelo virgen de acuerdo con la costumbre judía; que en la casa de duelo no coman carne, sino pescado y huevos pasados por agua, sentados ante mesas bajas; que separan un pedazo de la masa cuando están elaborando pan y lo arrojan al fuego; que están circuncidados o sepan de otros que lo están; que invocan a los demonios y les rindan el honor que le es debido a Dios; que digan que la Ley de Moisés es buena y puede darles la salvación; que ejecuten muchos otros ritos y ceremonias de la misma; que digan que Nuestro Señor Jesucristo no era el verdadero Mesías que prometen las Escrituras, ni el verdadero Dios ni el hijo de Dios; que niegan que murió para salvar a la raza humana; niegan la resurrección y su ascensión al cielo; y digan que Nuestra Señora, la Virgen María, no fue la madre de Dios ni virgen antes de la natividad y después de ella; que digan y afirman muchos otros errores heréticos; que manifiestan que lo que habían confesado ante los inquisidores no era la verdad; que se quitan sus túnicas penitenciales y no permanezcan en prisión ni observan la penitencia que les haya sido impuesta; que digan cosas escandalosas contra nuestra Santa Fe Católica y contra los oficiales de la Inquisición; o que influyan en cualquier infiel que podría verse atraído hacia el Catolicismo para que se abstenga de convertirse; que afirman que el Sagrado Sacramento del altar no es el verdadero cuerpo y sangre de Jesucristo nuestro Redentor, y que Dios no puede ser omnipresente; o cualquier sacerdote que albergue esta opinión condenable, que recite y celebre la misa, no diciendo las sagradas palabras de la consagración; diciendo y creyendo que la Ley de Mahoma y sus ritos y ceremonias son buenos y pueden darles la salvación; que afirman que la vida no es más que nacimiento y muerte, y que no hay ningún paraíso y ningún infierno; y que manifiestan que ejercer la usura no es pecado; si cualquier hombre cuya esposa vive todavía vuelve a casarse, o cualquier mujer se casa de nuevo en vida de su primer esposo; si alguno sabe de quienes guardan costumbres judías y dan nombre a sus hijos en la séptima noche después de su nacimiento, y con plata y oro sobre una mesa observan gratamente la ceremonia judía; y si alguno sabe que cuando muere alguien, colocan una copa de agua y una vela encendida y algunas servilletas donde murió el difunto y durante algunos días no entran allí; si alguno sabe del esfuerzo de un judío o converso por predicar en secreto la Ley de Moisés y convertir a otros a su credo, enseñando las ceremonias correspondientes, dando información sobre las fechas de fiestas y ayunos, enseñando plegarias judías; y si alguno sabe de alguien que trata de convertirse en judío, o que, siendo Cristiano, vaya vestido de judío; si alguno sabe de alguien, converso o no, que ordena que su vestido se haga de lona en vez de lino, como hacen los buenos judíos; si alguno sabe de aquellos que, cuando sus hijos les besan las manos, colocan las manos sobre las cabezas de los niños sin hacer la Señal (de la Cruz); o que, después de comer o cenar, bendicen el vino y lo pasan a todos los que se sientan a la mesa, bendición a la que llaman la «veraha»; si alguno sabe que en alguna casa se congrega gente con el propósito de celebrar oficios religiosos, o leer Biblias del vernáculo o celebrar otras ceremonias judaicas, y si alguno sabe que cuando alguien se dispone a emprender un viaje, le son pronunciadas ciertas palabras de la Ley de Moisés, y se le pone una mano en la cabeza sin hacer la Señal (de la Cruz).  Y si alguno sabe de alguien que haya profesado el credo mosaico, o esperado la venida del Mesías, diciendo que nuestro Redentor y Salvador Jesucristo no vino y que ahora vendría Elías y los llevaría a la tierra prometida; y si alguno sabe que alguna persona había fingido caer en trance y vagado por el cielo y que un ángel la había conducido por campos verdes y le había dicho que era la tierra prometida que se reservaba para todos los conversos a quienes Elías redimiría del cautiverio en que vivían; y si alguno sabe que alguna persona o personas son hijos o nietos de los condenados, y siendo descalificadas, hicieran uso de cargo público, o portasen armas o llevaran seda o paño fino, o adornasen sus vestidos con oro, plata, perlas u otras piedras preciosas o coral, o hicieran uso de alguna otra cosa que les está prohibida o están descalificados para tener; y si alguno sabe que algunas personas tienen o poseían algunos bienes confiscados, muebles, dinero, oro, plata u otras joyas pertenecientes a los condenados por herejía, los cuales deberían llevarse ante el depositario de bienes confiscados por el delito de herejía. Todas estas cosas, habiendo sido vistas, oídas o conocidas, vosotros, los antedichos Cristianos fieles, habéis, con corazones obstinados, rehusado declarar y manifestar, con gran carga y perjuicio de vuestras almas; pensando que fuisteis absueltos por las bulas e indulgencias promulgadas por nuestro santo padre, y por promesas y donaciones que habíais hecho, por las cuales habéis incurrido en la sentencia de excomunión y otras penas graves al amparo de la ley estatutaria; y, por ende, puede procederse contra vosotros como personas que han sufrido excomunión y son cómplices de herejes, en diversas formas; mas, deseando actuar con benevolencia, y con el fin de que vuestras almas no se pierdan, pues Nuestro Señor no desea la muerte del pecador, sitio su reformación y vida; por la presente eliminamos y suspendemos la censura promulgada por los citados ex inquisidores contra vosotros, siempre y cuando observéis y cumpláis las condiciones de este nuestro edicto, por medio del cual exigimos, exhortamos y os ordenamos, en virtud de la santa obediencia, y bajo pena de excomunión total, en el plazo de nueve días a partir del momento en que el presente edicto os haya sido leído, o dado a conocer de alguna otra manera, que afirméis todo lo que sepáis, hayáis visto, oído, u oído decir de alguna forma, sobre las cosas y ceremonias citadas con anterioridad, y que comparezcáis ante nosotros personalmente para declarar y manifestar lo que hayáis visto, oído, u oído contar en secreto, sin haber hablado previamente con ninguna otra persona, ni levantado testimonio falso contra nadie. En caso contrario, habiendo pasado el período, habiéndose repetido las amonestaciones canónicas de acuerdo con la ley, se tomarán medidas para dar y promulgar sentencia de excomunión contra vosotros, en y por estos documentos; y mediante tal excomunión, ordenamos que seáis denunciados públicamente; y si, tras un nuevo período de nueve días, persistierais en vuestra rebelión y excomunión, seréis excomulgados, anatematizados, maldecidos, segregados y separados como asociados del demonio, de la unión con y la inclusión en la Santa Madre Iglesia, y los sacramentos de la misma. Y ordenamos a los vicarios, rectores, capellanes y sacristanes y a cualesquiera otras personas religiosas o eclesiásticas que consideren  y traten a los antes citados como excomulgados y maldecidos por haber incurrido en la ira y la indignación de Dios Todopoderoso, y de la gloriosa Virgen María, Su Madre, y de los apóstoles beatificados san Pedro y san Pablo, y todos los santos de la Corte celestial; y que sobre los rebeldes y desobedientes que oculten la verdad en relación con las cosas mencionadas, caigan todas las plagas y maldiciones que cayeron y descendieron sobre el Rey Faraón y su hueste por no haber obedecido los mandamientos divinos; y que los abarque la misma sentencia de excomunión divina que alcanzó a la gente de Sodoma y Gomorra que pereció en las llamas; y de Atán y Abirón que fueron tragados por la tierra por los grandes delitos y pecados que cometieron en desobediencia y rebelión contra Dios Nuestro Señor; y sean maldecidos al comer y beber, al despertar y al dormir, al venir y al irse. Maldecidos sean al vivir y al morir, y que sean siempre confirmados en sus pecados, y que el diablo esté siempre a su diestra; que su vocación sea pecaminosa y que sus días sean pocos y malos; que de su hacienda gocen otros, y sus hijos sean huérfanos, y sus esposas viudas. Que sus hijos estén siempre necesitados, y que nadie les ayude; que sean expulsados de sus hogares y que los usureros se apoderen de sus bienes; y que no encuentren a nadie que se apiade de ellos, que sus hijos se arruinen y sean desterrados, y sus nombres también; y que su maldad esté siempre presente en el recuerdo divino. Que sus enemigos les venzan y los despojen de todo lo que poseen en el mundo; y que vaguen de puerta en puerta sin alivio. Que sus plegarias se transformen en maldiciones; y maldecidos sean el pan y el vino, la carne y el pescado, la fruta y otros alimentos que coman; lo mismo que las casas que habitan y las vestiduras que llevan, los animales en que montan y los lechos en que duermen, y las mesas y las servilletas en que comen. Maldecidos sean ante Satanás y Lucifer y todos los diablos del infierno, y que sean éstos sus señores, y los acompañen de noche y de día. Amén. Y si algunas personas que incurran en las citadas excomuniones y maldiciones persistieran en ellas por espacio de un año, también a ellas debería considerárselas herejes y deberán ser procesadas siguiendo el mismo procedimiento que se sigue contra los herejes o los sospechosos del crimen de herejía. Dado en el día...  de marzo, del año de Nuestro Señor, mil quinientos doce.                       

Nullus amoveat sub pena excommunicationis

(Ítem: De nada sirve la confesión hecha al confesor para obtener la absolución de la sentencia de excomunión a que el hereje pueda estar sujeto, desde el momento en que se comete el crimen.)

Ítem: Todos los que sepan algo de las cosas mencionadas en el presente edicto, o de otras herejías, y no se presenten a denunciar y declarar las mismas quedan por la presente excomulgados y no pueden ser absueltos por sus confesores.)

El doctor De Mandato sue Palacio, inquisidor.  Reverende paternitatis, Petrus Sorell, notarius.

 

 

 

 

 

 

 

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