Iglesias Cristianas de Dios

 

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Adán y Eva en el Jardín del Edén [CB6]

(Edición 1.0 20030805-20030805)

 

 

Así es que Dios creó el hombre en su imagen; Varón y hembra, Él los creó. Este artículo ha sido adaptado del Capítulo 2 del Volumen 1 de la Historia de la Biblia por Basil Wolverton, publicado por la Prensa del Colegio Ambassador y la Doctrina del Pecado Original Parte 1: El Jardín del Edén publicado por CCG (ICD).

 

 

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(Derechos de propiedad literaria ã 2003 Christian Churches of God, Ed.Wade Cox)

Tr. 2005 por François Sylvain

 

 

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Adán y Eva en el Jardín del Edén [CB6]

 


El Jardín del Edén

 

Adán y Eva fueron creados con cuerpos perfectamente formados. La habilidad de hablar y cantar había sido instilada en ellos. Adán era muscular y bien parecido. Eva era hermosa y graciosa. Del momento que Eva fue creada y dada a Adán, la institución del matrimonio fue establecida. Adán y Eva fueron ordenados tener a niños y albergar la tierra. La ley de Dios fue enseñada a ellos por el Ángel que es conocido como la "Palabra de Dios". Él era el portavoz de Dios el Padre, quien habla como el Padre le ordenó.

 

Adán fue creado en 20 años de edad (tomado de la cronología basada en Ussher y listada en la Apéndice 50 de la Companion Bible, tan preparada por Bullinger). Esa es la edad cuando nos convertimos en un adulto. Da la apariencia de estar que durante aproximadamente 30 años, Adán y Eva aprendieron y siguieron las leyes de Dios y vivieron en el jardín.

 

Génesis 2:8-15 narra acerca del jardín del Edén. Dios plantó el jardín al este de Edén. Estaba ubicado en el Oriente Medio, incluyendo lo que es ahora el área de Israel y el norte hacia la cuenca del Tigris - Éufrates. Contuvo árboles que fueron bellos para mirar y árboles que fueron buenos para comida. La Biblia también nos dice que hubo un río que salió fuera de Edén para regar el jardín. No se quedó como un río pero dividió y se convirtió en cuatro ríos. Todas las religiones y las culturas diferentes que se han desarrolladas desde este tiempo tienen su versión de los cuatro ríos. Éste parece haber sido un tema central compartido por la mayor parte de la humanidad.

 

La referencia a las cuatro divisiones del río realmente nos muestra cómo inicia el control del universo a partir de Dios el Padre y va fuera en los cuatro cuadrantes o áreas del universo.

 

El hombre diferente a los animales

 

Dios hizo a los animales cada uno según su clase. Pero Él hizo a los humanos según Su clase - según la familia de Dios que Él creaba. Él hizo el hombre en la imagen de Dios. Los animales tienen cerebros que tienen comportamiento instintivo programado en ellos bastante como computadoras. Un perro tiene un instinto para ladrar cuando alguien viene. El perro no tiene que pensar, ¿ladraré? Y luego decidir si ladrar. Los perros a menudo simplemente ladran porque fueron seleccionados y ejercitados para ese hecho, y se comportan instintivamente. Mas un niño o una chica, o un hombre o una mujer, tiene que pensar y decidir qué hacer, y ya sea hacerlo dentro de los términos de referencia que han sido dados por sus padres, como ellos mismos fueron instruidos.

 

Los humanos tienen cerebros también, pero en lugar del instinto natural, los humanos también tienen que saber y pensar y decidirse qué hacer. Tienen que hacer elecciones. Frecuentemente esto es llamado agencia moral libre. Esto es lo mismo para los ángeles. También tienen la elección para oír y seguir las leyes de Dios o desobedecer a Dios.

 

Dios hizo el hombre de materia del polvo de la tierra, tal como los animales fueron hechos de materia fuera de la tierra. Al igual que los animales, el hombre fue hecho con existencia sólo física temporal. Esta existencia se deriva sólo de respirar aire, y un corazón constantemente bombeando sangre a través de las venas. Aun este aliento y circulación de la sangre deben ser reaprovisionados por comida y agua de la tierra. El hombre requiere éste para vivir al igual que los animales. Algunos bebés mueren al poco tiempo del nacimiento; Algunos viven ocho o diez años; Algunos viven setenta hasta noventa años, pero entonces todas las personas mueren.

 

Dios es diferente. Dios está compuesto de Espíritu y tiene vida que se contiene sola eternamente, que nunca muere. Dios solo es inmortal (1Tim. 6:16). Él otorga esta vida eterna a la hueste como Él piensa que es más conveniente dentro de Su plan de Vida. Hay y era, sólo Un Dios Verdadero. Él es el Padre de toda creación. Él envió a Jesucristo a fin de que pudiésemos conocer a Dios y que pudiésemos tener esta vida eterna (Juan 17:3).

 

Dios hizo el primer hombre, Adán, con una mente que podría aprender a trabajar con materia o cosas que se originan de la tierra. Pero para tener una relación con Dios y llevarse bien y trabajar con otras personas, el hombre necesita sumar al Espíritu Santo de Dios a su mente. Fue de este modo que el hombre fue hecho en la imagen de Dios. De este modo, el Espíritu Santo de Dios podría ser implantado en su espíritu y el hombre podría convertirse en dios como un Hijo de Dios. Esto es también por qué y cómo los demonios pueden entrar en los humanos usando su imagen.

 

Los Árboles en el Jardín

 

En el jardín en Edén, el Señor Dios hizo toda clase de árboles crecer fuera de la tierra. En medio del jardín estuvieron el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: " De todo árbol del huerto podrás comer;  pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás." (Gén. 2:16).

 

Ésta era una prueba de obediencia para los humanos nuevos. Si tomasen del árbol prohibido luego cometerían un robo. ¿Qué dice el octavo mandamiento? Usted no robara. De cada otro árbol ellos libremente podrían tomar, pero este árbol estaba prohibido. También si quisieron tomar algo que perteneció a otra persona, violarían el décimo mandamiento. El décimo mandamiento dice: Usted no codiciará. Así es que podemos decir de esto, que del mero comienzo, la Ley de Dios era en lugar.

 

Árbol es utilizado como un término para un ser espiritual de la hueste (vea a Ezequiel 31:3-18). Vemos desde el versículo 18 que Satanás es identificado adentro y con el jardín del Edén.

 

18 ¿A quién te has comparado así en gloria y en grandeza entre los árboles del Edén? Pues derribado serás con los árboles del Edén en lo profundo de la tierra; entre los incircuncisos yacerás, con los muertos a espada. Este es el faraón y todo su pueblo, dice Jehová, el Señor". (RV)

 

La mayor parte de los árboles en el jardín del Edén estaban allí para la educación del hombre. Todos ellos no fueron allí como comida física. La Biblia no nos dice cuántos árboles allí estaban en el jardín, pero hubo sólo uno que no era bueno para comida. El árbol, el cual estaba prohibido a Adán y Eva, produjo el conocimiento de ambos el bien y el mal. Así que si comiesen de este árbol, pecarían y les fueron dicho que morirían. Este árbol del conocimiento del bien y del mal simboliza a Satanás y el sistema que él tuvo el deseo de usar para engañar a los primeros humanos. Él ya hubo engañado y hubo corrompido a la hueste de la misma forma.

 

El árbol de la vida significó primero recibiendo el Espíritu de Dios, lo cual impartiría en sus mentes el conocimiento espiritual a partir de Dios del bien y del mal, en una relación cercana con Dios y con otras personas. Éste era conocimiento espiritual - la forma de amar a Dios y amar al hombre. Sin este conocimiento espiritual revelado a través del Espíritu de Dios directo de la mente de Dios, el hombre no podría aprender sólo cómo llevarse bien con otras personas en la paz y la cooperación y la felicidad. Ni él pudo tener una relación amorosa cercana con Dios.

 

Entonces, los árboles en medio del jardín representaron dos clases de conocimiento. Una clase contuvo el conocimiento de ambos el bien y el mal y condujo a acciones en contra de esas ordenadas por Dios y en contra de Su naturaleza. Este conocimiento había estado prohibido a Adán y los humanos en el Jardín y, si fuese consumido, daría como resultado la muerte. El otro tipo, el cual era basado en el conocimiento espiritual dado por Dios llevó la vida eterna. Si Adán hubiera obedecido a Dios nunca habríamos muerto. Nosotros todos habríamos pasado en el estado espiritual en la conversión después de que nuestras vidas terrenales se habían cumplido.

 

Ahora Dios amó a Adán, tal como Él ama a todas las personas. Dios quiso que él y todas las personas sean felices, disfruten la vida y vivan por siempre. Pero Satanás engañó a Eva, y ella indujo Adán a escoger equivocadamente. Así es que él desobedeció a Dios. Esta elección se quedó abierta para Adán.

 

Cuando Adán pecó, Dios selló el árbol de la vida. Es decir, Dios le cerró al Espíritu Santo de Adán y todos sus niños - el mundo entero - hasta que Jesucristo, el "segundo Adán," vendría y pagaría la pena por los pecados de cada persona a fin de que los humanos pudieran ser perdonados y luego recibir el Espíritu Santo. ¡De otra manera, Dios habría sido obligado a permitir las personas tomar del árbol de la vida, y ganar la vida inmortal en el descontento, la infelicidad, la aflicción, y sufrimientos que durarían por siempre!

 

Sólo a ciertas personas escogidas por Dios para Su propósito sería dado el Espíritu Santo para lograr Su propósito. Éstas fueron usualmente los Patriarcas y los Profetas y otros como David y Moisés. Cuando Cristo vendría, el Espíritu Santo sería hecho disponible a todas las naciones a través de la Iglesia fundada por Cristo y los Apóstoles. Dios determinó esta secuencia desde el principio.

 

Porque Dios sabe todo lo que ocurrirá, Él estableció el plan perfecto para Su familia antes de que Él alguna vez comenzase a crear. Dios supo que Lucero se rebelaría y guiaría otros seres espirituales y el género humano en desobedecerle. Pero Dios en Su sabiduría y Su misericordia ha permitido al hombre a morir. De esta manera, él puede revivir en la segunda resurrección. En esta época, Satanás en su forma espiritual no estará por ahí; de esta manera, no habrá actitudes y pensamientos negativos en el planeta como hay ahora.

 

Todo el mundo en la segunda resurrección tendrá acceso al Espíritu Santo de Dios. Luego las leyes de Dios gobernarán el planeta y eso será un período de gobernación equitativa y justa bajo Jesucristo. Al final del Milenio, Satanás y la hueste caída en realidad serán humanizados. Luego tendrán posibilidad para arrepentirse de sus anteriores acciones. Tendrán una oportunidad para elegir a obedecer la ley de Dios mientras viviendo una existencia física en la Segunda Resurrección. Ésta es una historia muy diferente de la que muchos de nosotros hemos oído referente al diablo y fuego del infierno. Nuestro Dios es un Dios muy amoroso y compasivo. Él no desea que alguien se pierda.

 

La serpiente en el jardín

 

Dios dejó a Satanás todavía ser el gobernante de la tierra, aunque él no vivió de acuerdo con las leyes de Dios. Cuando los seres humanos fueron puestos en la tierra para tener poder sobre todas criaturas físicas, Satanás estaba enojado. Él buscó alguna forma para hacer girar a Adán y Eva en contra de su Creador, a fin de que él pudiese convertirse en su amo. Su oportunidad vino un día cuando Eva caminó por sí misma en el jardín. Repentinamente ella encontró a una víbora o serpiente. Esto no era inusual porque todos los animales eran amigables y obedientes a Adán y Eva. Sin embargo, lo que fue inusual fue que esta víbora o serpiente habló a ella.

 

"La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho" (Gén. 3:1). La palabra serpiente aquí se refiere a Nachash o brillante. Este brillante es el querubín protector, el ángel de luz o Lucero del capítulo 14 de Isaías y de Ezequiel 28:13-17. El diablo o Satanás es más tarde llamado esa serpiente antigua (Apo. 12:9; 20:2). La serpiente antigua (en 2Cor.11:3) es transformada en un ángel de luz (2Cor. 11:14). Así la serpiente es utilizada como una alegoría para Satanás que habló con la mujer en el jardín y la engañó.

 

Ahora la serpiente dijo a la mujer: "¿Le dijo Dios que usted moriría si usted coma del árbol del conocimiento del bien y del mal?"

 

Eva contestó, "Dios dijo que no debemos comer la fruta del árbol que está en medio del huerto, y no lo debemos tocar, o moriremos".

 

"Usted seguramente no morirá," Satanás mintió (Gén. 3:4.). "Si usted come de la fruta de ese árbol, sus ojos serán abiertos y usted será como dioses (elohim), conociendo el bien y el mal". Sabemos desde la Biblia que es el destino del hombre convertirse en hijos de Dios como dioses (elohim), como Cristo y la creación espiritual (vea a Zacarías 12:8 y Salmos 82:6). Satanás supo que Dios no quiso que cualquier carne perezca (2Pedro 3:9). 

 

También desde la mentira que "usted seguramente no morirá", Satanás ha desarrollado la doctrina del alma inmortal. Algunas iglesias enseñan que los humanos tienen un alma que regresa a Dios cuando mueren. Pero la verdad es que en el fin de la edad, las personas serán resucitadas a un estado físico. No sólo Dios tiene que resucitar a cada individuo desde su mapa DNA, que Él tiene en Su mente, sino también con las ideas que hicieron la personalidad del individuo.

 

Si Adán y Eva habían obedecido no habrían muerto. Si pecasen morirían, pero serían hecho vivos otra vez en la resurrección.

 

Satanás daba a Eva una elección. El Ángel de Yahovah era su maestro y ellos recibieron un sistema, lo cual era suficiente para su sostenimiento perfecto. Pero Satanás estaba tratando de persuadirlos a seguir su sistema. Ellos tuvieron la libertad para escoger qué hacer. Lo más Eva pensó acerca de lo que él dijo, lo más ansiosa ella se puso comer algo de la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal. Finalmente ella podría resistir ya no. Ella fue al árbol y arrancó y comió de la fruta. Fue agradable a degustar, así es que ella llevó una cierta cantidad a Adán, quien también comió de eso aun cuando Eva le dijo lo que fue.

 

Esto representó la toma de conocimiento que ella y Adán no estuvieran supuesto a tomar.

 

La caída del hombre

 

Tomando la fruta prohibida, Adán y Eva también se requirieron para ellos mismos el derecho de decidir lo que es bueno, y lo que es malo. ¡Desecharon la ley espiritual de Dios y escogieron la forma que la contraviene! Escogieron la forma de Satanás de decidir lo que era bueno y correcto, en lugar de escuchar lo que Dios nuestro Padre dice y sabe es mejor para nosotros.

 

Aunque Adán y Eva no aceptaron la voz de Dios, Él dejó en herencia al género humano Su revelación de conocimiento básico. ¡La tenemos por escrito! La Sagrada Biblia es esa revelación. Contiene la historia, la instrucción, y la revelación de conocimiento básico y la profecía. No contiene todo conocimiento. Contiene ese conocimiento básico que de otra manera no podríamos descubrir.

 

Después de comer la fruta prohibida, Adán y Eva por la primera vez experimentaron el sentimiento desagradable de culpabilidad que causa tormento. Supieron que habían desobedecido a Dios; Supieron que habían hecho algo mal. También tuvieron una conciencia incómoda de estar desnudos, y sintieron vergüenza. Quisieron cubrirse ellos mismos; Así es que ataron hojas de parra juntas para modelar delantales para poner alrededor de ellos. Antes de que los primeros humanos comiesen del árbol del conocimiento del bien y del mal, sólo supieron el bien y no estaban avergonzados en estar desnudos.

 

Porque habían desobedecido a Dios haciendo apenas una de las cosas que Él les había dicho de no hacer, Adán y Eva cometieron el primerísimo pecado humano. Ese acto equivocado simple cambió la vida de cada ser humano que ha sido nacido desde entonces.

 

Lo mismo que el superarcángel Lucero anduvo en problemas cuando él fue en contra de las reglas de Dios, los seres humanos también contraen problemas cuando contravienen las reglas que deberían seguir para su bien. Las leyes que obedecemos se originan de esos en autoridad sobre nosotros. El acto de causar a las personas a obedecer las reglas es llamado gobierno. Las leyes de Dios y Su gobierno son amor (Rom. 13:10). Sus reglas son que las personas antes todo deben amar a Dios, obedeciéndole, adorándole, orándole, confiando en Él y guardando Su Sábado santo.

 

Junto a esas leyes más importantes están las leyes que las personas deberían amar otras personas. Los niños deberían respetar y deberían obedecer a sus padres (Efesios 6:1-3). Las personas nunca deben odiar o deben matar o deben tratar de causarle daño a otros. En lugar de eso, deberían amar todo el mundo, incluyendo aun sus enemigos (Mateo 5:44). Deben ser leales y honestos hacia otros. No deben tener ganas de tomar nada fuera de otros. Deberían recordarse que vale más dar que tomar (Éxodo 20:12-17). Vea también el artículo Los Diez Mandamientos [CB17].

 

Haciendo la elección

 

Después de que Satanás empezó tener pensamientos rebeldes, él pronto vino a creer en justo lo contrario de las leyes de Dios. Su forma de vida ha venido a significar hacer justo lo contrario de lo que fue mencionado en los dos párrafos precedentes (Juan 8:44; 1Juan 3:8). Dios autorizó Satanás a gobernar la tierra por un período de tiempo determinado, hasta que el número de los hombres sería creado y extraído hacia afuera, como Él había predestinado. El hombre debía probar que él era digno de gobernar obedeciendo a Dios. Una continuación interminable de la gobernación de Satanás habría causado sólo infelicidad y sufriendo creciente.

 

Porque Adán era el primer hombre, Dios le dio la oportunidad de gobernar la tierra (Gén. 1:28). La condición era que él tuvo que permanecer obediente a Dios y no tener nada que ver con las formas de Satanás. Satanás supo que si Adán fracasase en obediencia, Dios substraería su oportunidad de gobernar. El esquema de Satanás, porque él odió a Adán, fue persuadirlo con engaño a creer que las formas equivocadas eran las formas correctas. Si Adán pudiese ser hecho a ser atraído por eso, él estaría en problemas. Satanás ha usado este esquema para inducir las personas de Dios a pecar y separarlos de Su amor y Su protección con el paso del tiempo.

 

Dios había hecho el hombre para ser la cabeza de su esposa y sus niños (Efesios 5:23, 25). Tal como Dios rija con amor sobre los ángeles y seres humanos, así el hombre debe estar al mando con amor sobre su casa. Un hombre que fracasa en hacer esto también fracasará en convertirse en un gobernante en el Reino de Dios. Satanás supo que Dios aguardó que Adán sea la cabeza sobre Eva. Por esto él esperó atraparla a solas. Después de que él la había seducido a tomar la fruta que ella no debió tocar, Eva tentó Adán (Gén. 3:6). Adán no fue suficientemente fuerte para abstenerse de desobedecer junto con Eva. Esto probó que él no podría ser suficientemente fuerte para obedecerle a Dios en todas las cosas, y, por consiguiente, no podría ser digno para ser gobernante de la tierra.

 

Satán Todavía el Gobernante No Visto

 

Satanás fue encargado para instruir a Adán y traerlo a una posición de responsabilidad y autoridad, a fin de que pudiesen ambos desarrollar los humanos a un estado de seres inmortales teniendo la autoridad conjuntamente. Satanás se rehusó a ejercitar sus responsabilidades, como un gobernante y un padre efectivo para los humanos. La forma que resultó es que Satanás llegó a continuar como el gobernante no visto del mundo hasta que uno debiese venir quien le conquistaría obedeciendo a Dios y no pecando. Ese hombre, Jesucristo, finalmente vino y calificó para ser ese gobernante (Lucas 4:5-8). Él aún no ha regresado a la tierra como su gobernante principal.

 

Dios dejó a Satanás quedarse en la tierra, pero él no recibió el poder para obligar alguien a pecar. Satanás tiene poder sólo para tratar de encabezar o tentar a las personas. En cuanto a los seres humanos, Dios les dio mentes capaces para pensar para ellos mismos y decidir si obedecer a Dios o Satanás (Santiago 4:7).

 

Avergonzados que tuvieran creyendo en las cosas habladas a través de la serpiente o la víbora, Adán y Eva trataron de esconderse en el jardín. Pero Dios supo dónde se escondían (Gén. 3:8).

 

"¿Me ha desobedecido usted comiendo la fruta del árbol de la sabiduría?" Dios los asustó preguntando muy cerca de ellos. Recuerda que la Biblia nos dice que nadie alguna vez ha visto, o ha oído la voz del Único Dios Verdadero (Juan 1:18 y 5:37). Así es que el ser que habló a los primeros humanos fue el Ángel de Yahovah.

 

"Eva me dio la fruta," Adán finalmente contestó, tratando de desviar la culpabilidad a su esposa (Gén. 3:12).

 

Dios quedó desairado. Él le había permitido a la pareja decidir a quién obedecer. Habían escogido la forma que traería sólo infelicidad. Era muy tarde ahora para cualquier cosa excepto el remordimiento doloroso, y eso no les serviría de algo. Todo lo que podrían esperar con ansia era el castigo (Deut. 30:15-19).

 

Recibieron ropa de cuero para traer puestos y fueron desterrados del jardín bello que había sido cariñosamente hecho justo para ellos. Dios supo que, si se quedaran allí, también podrían comer del árbol de la Vida y podrían vivir por siempre en la maldad y podrían continuar la falta de armonía causada por la rebelión (Gén. 3:21-23).

 

Para impedir su regreso al jardín del Edén, una espada llameante enorme en constante movimiento protegió la entrada (Gén. 3:24).

 

El castigo para los humanos

 

"Porque usted ha pecado y ha tentado a Adán  a pecar, usted sufrirá dolor a cualquier hora que usted da a luz un hijo," Dios dijo a Eva. "También estará así con todas las madres humanas en el futuro" (Gén. 3:16).

 

Por creer a Satanás en lugar de su Creador, los primeros seres humanos, y todas siguientes generaciones, perdieron el derecho para vivir en la paz, la felicidad y la buena salud. Qué tan diferente pudo haber sido si ellos habían obedecido a Dios y habían comido la fruta del árbol de la Vida. ¡Habrían vivido felizmente por siempre, convirtiéndose en seres espirituales inmortales!

 

Parecería que el plan original de Dios fuese que Adán y Eva y todos sus niños vivan en la paz y la felicidad y sean perfectamente cuerdos. Pero el pecado entró en los humanos como hiciese con los seres espirituales. La consecuencia del pecado es la muerte (Rom. 6:23). Pero porque nuestro Dios es un Dios amoroso y misericordioso, los humanos ahora tienen la ocasión de ser resucitados a una vida nueva y al final nosotros todos nos convertiremos en seres espirituales - los hijos de Dios.

 

Como otro resultado de su pecado, Dios echó una maldición a la tierra fuera del jardín. Por primera vez desde que la tierra fue rehecha, las hierbas malas y los cardos y las espinas salieron a chorros del suelo (Gén. 3:17). Ésta fue una adversidad para Adán, quien tuvo que confiar en una agricultura difícil para su comida.

 

Dios el Padre en Su sabiduría infinita conoció lo que Satanás y el género humano harían. Por consiguiente, Dios estableció el sistema de jubileo para proteger el planeta. Vea El Calendario Sagrado de Dios [CB20]. Desde Apocalipsis 22:3, vemos que en un punto en el futuro, ya no habrá cualquier maldición en la tierra. En aquel momento, el pecado ya no existirá y Dios el Padre desplazará Su trono en la Tierra y regirá el universo desde la Tierra.

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