Iglesias Cristianas de Dios

 

[CB29]

 

 

 

 

¿Qué Ocurre Cuando Morimos? [CB29]

(Edición 1.0 20030809-20030809)

 

 

En hebreos 9:27, la Biblia nos dice que está establecido para los hombres que mueran una sola vez. La mayoría tiene alguna experiencia relacionada con la muerte. En este artículo, examinaremos lo que la Biblia nos dice sobre morir y sobre la muerte y veremos el tema de la Vida Eterna.

 

 

 

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Tr. 2005

 

 

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¿Qué Ocurre Cuando Morimos? [CB29]

 

 


¿Qué Pasa Cuándo Morimos?

 

A la mayoría de nosotros se nos ha muerto alguien. Algunos han perdido a un abuelo, otros un padre o madre, hermano o hermana o un amigo. Algunos de nuestros amigos nos pueden decir que los que mueren van al cielo, al infierno, al purgatorio, o a algún otro lugar. Unos creen que pueden comunicarse con los muertos o que pueden ver a la gente que ha muerto. Pero, ¿qué nos dice la palabra de Dios acerca de la muerte? Antes de ver el tema de la muerte, veamos de dónde viene nuestra vida.

¿Qué es la Vida?

 

En este mismo momento, cualquiera que esté leyendo o escuchando esta lección está vivo. Mientras somos físicos, respiramos el aire y nuestro corazón bombea la sangre a través de nuestros cuerpos. Podemos comer el alimento que nutre nuestro cuerpo y nos ayuda a mantenernos saludables. Existimos debido a Dios (Job 7:9-10; 10:12; 33:4; Isaías 57:16). Si Dios se llevara Su espíritu, toda la vida humana moriría (Job 34:14-15). Debido a la sabiduría de Dios, mientras estamos vivos, podemos hacer muchas cosas maravillosas como leer, jugar, compartir con nuestra familia, además de muchas otras actividades.

 

Podemos prolongar o alargar nuestra vida obedeciendo a Dios (Deut. 11:13-15). En Eclesiastés se nos dice que todo el deber del hombre es “Temer a Dios y guardar Sus mandamientos” (Deut. 30:19-20; Apo. 12:17; 14:12; 22:14). Esto significa que, en todo que hacemos, en cada momento del día, deberíamos tratar de vivir de la forma que Dios nos enseña. En Deuteronomio 30:19, Dios nos dice de elegir la vida y de vivir. Pero todos sabemos que algunas veces fallamos en obedecer a Dios.

 

Dios nos dio libertad de acción moral. Esto significa que podemos elegir nuestras propias opciones. Mientras estemos vivos, podemos seguir todas las leyes de Dios. Pero también podemos optar por las opciones incorrectas, igual como cuando no escuchamos a nuestros padres, o peleamos con nuestros hermanos o hermanas, o hablamos mal a nuestros amigos. Es debido al pecado que morimos (Romanos 5:12, 21; 6:16,21; Santiago 1:15), en cambio la vida eterna es un regalo de Dios (Rom. 6:23).

¿Qué es la muerte?

 

Eclesiastés 9:11 y 3:1-2 nos dice que todos morimos; rico y pobre, bueno y malo. Una vez que morimos, nuestro espíritu vuelve a Dios (Ecle. 3:19-21; 12:7; Salmo 31:5). Las personas que mueren ya no pueden pensar (Ecle. 9:10). No tienen ningún recuerdo cuando están muertos (Ecle. 9:5). Se le llama también estar dormido, tal vez porque no están conscientes de lo que pasa con ellos, o con los otros seres humanos, o seres espirituales.

 

Cuando una persona está muerta, ella no puede ni alabar a Dios (Salmo 115:17). Los muertos están completamente quietos e inmóviles (Lucas 8:49). Están en la oscuridad (Salmo 143:3). Dios no tiene ningún placer en la muerte (Ezequiel 18:32). Él quiere que todos nosotros escojamos correctamente y vivamos. Aún así, Él nos dice claramente que la muerte de Sus santos es preciosa a Su vista (Salmo 116:15). Él también declara que el día de nuestra muerte es mejor que el día de nuestro nacimiento (Eccl. 7:1-2). Esto es porque Dios sabe todo y Él ha establecido el plan perfecto para llevar a toda la humanidad a transformarse en seres espirituales como Sus hijos.

 

Tenemos que morir porque hemos pecado (Romanos 5:12; 6:16, 21). Pecar es romper la ley de Dios (1Juan 3:4). Para saber la historia de cómo entró el pecado en la raza humana, ver el artículo  Adán y Eva en el Jardín del Edén [CB6]. La palabra de Dios nos dice que la vida física no puede heredar el Reino de Dios (1Cor. 15:50).

¿Dónde están los muertos?

 

Algunas personas creen que no existe nada después de la muerte. Piensan que esta vida física es todo lo que existe y que todo termina cuando morimos. Otros dicen que tenemos un alma inmortal que deja el cuerpo al momento de morir y que va al cielo, si hemos sido buenos, o al infierno, si hemos sido malos.

 

Pero nótese que la Biblia dice que el alma que peque morirá (Ezequiel 18:4, 20). La palabra hebrea traducida alma es nephesh. Esta misma palabra es usada para vida (Génesis 1:20, 30), criatura (Gén. 1:21,24), humanos (Gén. 2:7), y aliento (Job 41:21). El Anexo 13 en la Companion Bible enumera muchos más usos de esta palabra en la Biblia.

 

Ya que el hombre no tiene un alma inmortal que sigue viviendo después de la muerte, nuestra única esperanza para el futuro es la resurrección.

 

De este modo, mientras tanto ¿dónde están los muertos? La respuesta es que todos ellos están en sus tumbas esperando una resurrección. La Biblia nos dice que nunca nadie ha ido al cielo excepto aquel quien bajó del cielo – el Hijo del Hombre (Juan 3:13). Realmente esto es una afirmación clara; por lo tanto no debería haber ninguna confusión al respecto.

¿Qué es la vida espiritual?

 

Además de la vida física, existe la vida espiritual. Aunque muramos físicamente, podemos vivir eternamente con Dios en forma de espíritu (1Pedro 3:18; Marcos 10:17). Eternamente significa que una vez que somos hechos espíritu, seguiremos viviendo como espíritu para siempre.

 

La palabra de Dios nos dice que la vida física no puede heredar el Reino de Dios (1Corintios 15:50). Debemos morir para estar con Dios como seres espirituales. Nuestros cuerpos físicos dejan de funcionar en un punto determinado. Algunas veces, la gente muere muy joven debido a defectos de nacimiento. Otros mueren porque parte de su cuerpo deja de funcionar. Así también otros mueren debido a violencia, asesinatos, enfermedad o por accidentes. No importa como muramos, ya que el plan de Dios es perfecto.  Todos tenemos la posibilidad de arrepentirnos y convertirnos en seres espirituales.

 

Así como la muerte vino por un hombre debido al pecado, por un hombre viene la resurrección de los muertos (1Corintios 15:20-23). Ya que Cristo fue el sacrificio perfecto y aceptable para Dios, todos los hombres serán traídos a la vida nuevamente. La vida eterna es el regalo de Dios (Romanos 6:23). Es Dios quien levanta a los muertos en el orden y tiempo correctos (2Cor. 1:9).

 

Dios es mucho más sabio que nosotros. Él estableció Su plan para permitir a los hombres de escoger vivir según Sus leyes. En la actualidad, el mundo está siendo gobernado por Satanás (Ezequiel 28:12). Satanás no sigue las leyes de Dios. La verdad es que Satanás trata de evitar que sigamos la ley de Dios (1Pedro 5:8; Apo. 12:10; Zacarías 3:1). Pero pronto en algún momento futuro, Cristo volverá a la Tierra y será la nueva Estrella de la Mañana de la Tierra. Cristo gobernará la Tierra en forma justa y bajo las leyes de Dios. La primera resurrección ocurrirá cuando Cristo vuelva a la Tierra.

La primera resurrección

 

Resurrección significa el ser vuelto a la vida en estado físico. Cristo fue el primero en ser resucitado y en dársele la vida eterna (1Corintios 15:19-23; Romanos 6:9). Después de que Cristo murió, fue colocado en una tumba y estuvo muerto durante 3 días y 3 noches. Después de ese tiempo, Dios el Padre levantó a Cristo nuevamente a la vida. Poco tiempo después de su resurrección, Maria Magdalena lo vio, y hasta intentó tocarlo. Cristo le dijo "no me toque pues aún no he ascendido al Padre…" (Juan 20:17-18, ver también notas en la Companion Bible y la Interlinear de Green). Cristo ascendió o subió al trono de Dios en el tercer cielo, cerca de las 9h00 en el primer día de la semana durante los panes sin levadura, en el año de su muerte, 30 EC (era actual). Celebramos este evento como la Ofrenda de la Gavilla Mecida.

 

Si Jesús no hubiese resucitado de la muerte no tendríamos esperanza. Pero él efectivamente se levantó de la tumba y muchas personas lo vieron después de que él había resucitado. Entonces esto no es un secreto.

 

En ese momento, Cristo fue ungido o separado de entre los otros seres espirituales (Salmo 45:6-7; Hebreos 1:8-9). Cristo se acreditó como la nueva Estrella de la Mañana del planeta, porque él siempre obedeció las leyes de Dios cuando fue hombre físico y voluntariamente entregó su vida por todos nosotros. Cristo fue el sacrificio perfecto que reconcilió o trajo a toda la humanidad, y al ejército caído, nuevamente junto a Dios el Padre. Ver el artículo ¿Quién es Jesús? [CB2].

 

Nos dicen que la primera resurrección es una mejor resurrección (Apo. 20:5-6). Los seres humanos que califican para estar en la primera resurrección tienen que luchar contra Satanás y el ejército caído durante toda su vida.

 

Cuando suene la séptima trompeta, el Mesías regresará a la Tierra. Cuando el arcángel la haga sonar, los muertos que fueron fieles a Dios y a Sus mandamientos se levantarán primero (1Tes. 4:16). Cuando seremos resucitados, nuestro espíritu volverá a nosotros otra vez (Salmo 68:20; Lucas 8:54-56) y tendremos nuestros cuerpos físicos. Dios el Padre es nuestra salvación. Después de que los muertos se hayan levantado, aquellos que están vivos se les juntarán y se reunirán al Mesías en Jerusalén (1Tes. 4:17).

 

En ese momento, serán cambiados de seres físicos a seres espirituales. Los seres espirituales no se casan, ni tienen niños, ni siquiera necesitan alimento o dormir para seguir existiendo. Esto es lo que se refiere a la vida eterna.  Éste es el cambio el cual esperamos con tanta ilusión. Los seres espirituales todavía pueden venir a la tierra y comunicarse con la gente y ayudarles. El momento en que somos cambiados de seres físicos a espirituales para vivir con Cristo se conoce también como la cena del matrimonio del Cordero (Apo. 19:7-10). Ver los artículos La Creación de la Familia de Dios [CB4] y Días Santos de Dios [CB22].

 

Cristo gobernará la tierra con los seres humanos físicos que fueron convertidos en seres espirituales a su llegada. También habrá seres humanos sobre el planeta en este tiempo. Ellos vivirán según las leyes de Dios, o no recibirán las bendiciones de Dios. El planeta será dirigido de forma justa y bajo las leyes de Dios.

 

Al final de los últimos 1000 años de los 7000 años del plan de Salvación, Satanás será liberado durante un corto tiempo. Aunque las personas para entonces habrán estado obedeciendo a Dios durante cientos de años, una vez que Satanás esté liberado y sus pensamientos y actitudes negativas llenen el planeta, las personas se rebelarán otra vez. En esta rebelión final, Satanás y el ejército caído morirán espiritualmente y se les dará una vida física (humana). Entonces, los conceptos negativos, como odio, ira y celos, serán destruidos en el lago de fuego (Apo. 20:10).

La segunda resurrección

 

Después de que se completen los 1000 años del Milenio, toda la gente que ha muerto en el transcurso de todas las generaciones será resucitada como seres humanos (Apo. 20:5). El ejército caído se convertirá en seres humanos.  (Isaías 14:15-17). Dios no discrimina personas o seres (Romanos 2:12). Por lo tanto, el ejército caído también tendrá una oportunidad para arrepentirse.  Ésta es una resurrección hacia la corrección o enseñanza (Juan 5:19). Toda la gente que alguna vez haya vivido y haya muerto será resucitada en 20 años de edad (Ezequiel 37:1-14).

 

La gente resucitada estará libre de cualquier influencia negativa sobre el planeta, ya que los conceptos negativos, como la ira, serán destruidos en el lago de fuego (Apo. 20:10). A la gente se le otorgará 100 años para vivir según las leyes de Dios (Isaías 65:20). Cuando ellos voluntariamente se sometan y demuestren un carácter pío, también se unirán a la familia espiritual de Dios. Dios afirma que Él no desea que nadie perezca (2Pedro 3:9, 1Timoteo 2:4; Tito 2:11) o que muera la segunda muerte. No hay resurrección de la segunda muerte. Dios también afirma que Él estará todo en todos (1Corintios 15:28, Efesios 4:6). Por lo tanto, si Dios quiere que cada uno forme parte de Su familia, todos estaremos allí.

 

Parece que todos desde Adán y Eva, y el ejército caído, calificarán para alguna posición en el gobierno de Dios. Una de las cosas asombrosas es que estaremos con Dios como seres espirituales, porque queremos obedecer Dios por amor a Él y a Su ley.

 

Del primer libro de la Biblia (Génesis), hemos aprendido que la muerte entró en el mundo cuando Adán pecó y Dios le dijo:

 

Génesis 3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. (RV)

 

Sin embargo, en el último libro de la Biblia (Apocalipsis), vemos que no habrá más muerte, o sufrimiento, o dolor porque todo eso dejará de existir.

 

Apocalipsis 21:4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas. (RV)

 

El plan de Dios es realmente asombroso y es una enorme bendición. No se asusten o tengan miedo de las cosas extrañas que la gente dice que pasan cuando morimos. Confíe en Dios y en Su palabra y crea lo que Él dice y que Él hará que suceda. Porque lo que está escrito, entonces sucederá. 

 

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