Iglesias Cristianas de Dios

 

[CB30]

 

 

 

 

El Plan de Salvación de Dios [CB30]

(Edición 1.0 20020701-22020701)

 

 

Los niños a menudo tienen muchas preguntas sobre Dios y Su plan para nosotros. Este escrito contesta las preguntas de por qué necesitamos el plan de salvación de Dios, lo que es, y como cabemos en ello.

 

 

 

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El Plan de Salvación de Dios [CB30]

 


 

 

¿Por qué necesitamos el Plan de Salvación de Dios?

 

Cuando Dios primero hizo al hombre, Él lo hizo a Su imagen y a Su semejanza.

 

Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. (RV)

 

Adán y Eva fueron las primeras personas que Dios hizo. Ellos formaron parte de Su familia. Ellos vivieron en el Jardín del Edén y eran libres de pecado ante Dios, el que significa que ellos no rompieron ninguna de las Leyes de Dios. Ésta era la manera de vivir hasta que Eva fue tentada por la serpiente cuando le ofreció el fruto del árbol del cual Dios les había dicho no comer.

 

Génesis 2:16-17 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. (RV)

 

Cuando Eva hizo esto ella pecó. Ella rompió la Ley de Dios. Ella también le dio a Adán y él comió de la fruta y él pecó también (Gen. 3:1-6).

 

Como Adán y Eva desobedecieron la Ley de Dios, ellos fueron echados del jardín y Dios puso una maldición sobre ellos.

 

Génesis 3:16-19 16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus embarazos, con dolor darás a luz los hijos, tu deseo será para tu marido y él se enseñoreará de ti. 17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer y comiste del árbol de que te mandé diciendo: "No comerás de él", maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida, 18 espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás. (RV)

 

Esta maldición no era solamente para Adán y Eva. Era para toda la gente que seguiría después de ellos, hasta llegar a nosotros hoy. Esta maldición nos dice que todos tendremos dolor y problemas y que todos moriremos y nuestros cuerpos volverán al polvo. La muerte llegó con este primer pecado, que también convirtió a los hijos de Adán a hijos del hombre y ya no más los hijos de Dios.

 

Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (RV)

 

Si no tuviéramos el plan de Dios para la salvación, moriríamos y no habría nada más. Volveríamos a la tierra y sería el fin. Pero Dios no quiere que nadie se pierda para siempre.

 

2Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (RV)

 

Para nosotros poder vivir, y no estar muerto para siempre, Dios estableció un plan de salvación, por este plan podemos una vez mas llegar hacer parte de Su familia.

 

¿Cuál es el Plan de Dios de Salvación?

 

Después de Adán, Dios estableció un pacto con Su pueblo. Al principio, los Patriarcas eran los únicos quienes guardaban Sus leyes. La tierra era tan perversa que la tierra tuvo que ser destruida con una inundación. Noé y su familia sobrevivieron para empezar un nuevo mundo sin los males del viejo sistema. Por medio de Abraham, Dios preparó un grupo de naciones y seleccionó a los israelitas para ser Su nación elegida, por la cual Él revelaría Su plan. Él estableció leyes para gobernarlos y ellos les ofrecían holocausto en el altar para sus pecados. Él también estableció Sus Días Santos. Estos Días Santos son para mostrarnos el plan de Dios. Durante estos días, la gente de Dios le ofrecía diferentes holocaustos en el altar. Podemos leer más sobre los días Santos en el escrito Días Santos de Dios [CB22].

 

Dios sabía que este pacto no funcionaría sin el Espíritu Santo en el hombre porque Él sabía que el hombre seguiría pecando. Por el pecado, el hombre siempre estará separado del Único Dios Verdadero. Entonces Dios predijo un nuevo sistema en el cual Su pacto sería establecido. El Pacto que Dios estableció tiene muchos suscripciones o promesas y acuerdos dentro de el pacto (vea el escrito El Pacto de Dios [152]). Este nuevo sistema establecido bajo Cristo traería la esperanza y la salvación.

 

Jeremías 31:31-34 31 Vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día en que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: "Conoce a Jehová", porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado. (RV)

 

Es también pronosticado en la Biblia que Dios enviaría a Su Mesías, Su Ungido, a salvar a Su pueblo.

 

Jeremías 23:5-6  5 Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra. 6 En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual lo llamarán: "Jehová, justicia nuestra". (RV)

 

Estos versos relatan sobre la venida del Hijo de Dios, Jesucristo, y la venida del Espíritu Santo, que Dios iba a dar a la gente que creyera en Su Hijo.

 

Jesús vino para enseñarle a la gente el nuevo sistema del pacto que Dios formó para ellos. Él no vino para suprimir las Leyes que Dios había establecido para Su pueblo. Él vino para enseñar como sostener la Ley y llegar al arrepentimiento para los pecados que ellos habían hecho contra Dios.

 

Mateo 5:17-18 17 No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir, 18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. (RV)

 

Mateo 4:17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: ¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado! (RV)

 

El arrepentimiento es el sentirse arrepentido de las cosas que hemos hecho mal y retirarnos lejos de aquellas cosas incorrectas y hacer las cosas rectas, o volver a Dios y hacer Su voluntad.

 

Jesús también enseñó que deberíamos ser bautizados después de que nos arrepentimos y volvamos nuestras vidas hacia a Dios, el cual significa que deberíamos ser sumergidos bajo el agua durante un período corto del tiempo como símbolo que hemos muerto a nuestros viejos caminos y que hemos resucitado a una nueva vida con Dios.

 

Mateo 28:19-20 19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (RV)

 

Podemos ser bautizados solo cuando somos adultos. Pero, mientras tanto, somos santificados por nuestros padres si ellos creen y son obedientes (1Cor. 7). Esto significa que Dios nos tiene compasión mientras estamos bajo la protección de nuestros padres. Una esperanza es que los padres enseñen a sus hijos las Leyes de Dios y que a su tiempo los hijos vivan según estas leyes cuando ellos sean adultos. En la Iglesia de Dios, los bebés no son bautizados. Esto es porque nosotros debemos de estar totalmente conscientes de nuestros pecados y sentirnos arrepentidos de los males que hemos hecho, antes de que nosotros podamos bajar a la tumba acuosa del bautismo y poder vivir.

 

Jesús también vino para ser nuestro Salvador. Esto significa que él vino para morir por nosotros y al igual lavarnos de nuestros pecados. Cuando Cristo murió, él fue nuestro Cordero de Pascua. Él nunca pecó, aún él pagó el precio de pecadores, que era la muerte. Él hizo posible que nosotros podamos ir directamente a Dios sin ir a un sacerdote. Él también fue nuestro sacrificio final, lo que significa que no tenemos que ofrecer holocausto a Dios usando un animal.

 

Cristo fue entonces resucitado de los muertos como el primer fruto de la cosecha de Dios. Esto significa que él es el primero de muchos que serán resucitados de entre los muertos y vivirán en nuevo cielo y nueva tierra de Dios.

 

1Corintios 15:20 Pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que murieron es hecho, (RV)

 

Apocalipsis 21:1 Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían pasado y el mar ya no existía más. (RV)

 

Cristo también mostró el camino para que el regalo del Espíritu Santo llegará a la gente de Dios. El Espíritu Santo es la naturaleza de Dios y esto es un regalo que Él da libremente a alguien que lo pide. Usted puede leer más sobre el Espíritu Santo en el escrito ¿Cuál es el Espíritu Santo? [CB3].

 

Cristo, por vía del Espíritu Santo, es cómo entendemos la Biblia y cómo Dios nos muestra lo que Él quiere que nosotros hagamos. En Romanos 2:14-15, Dios nos mostró que Él había preparado Su nuevo pacto, del cual Él habló en Jeremías y que significa que ahora el Espíritu Santo dirige los pensamientos y acciones de Su gente.

 

Romanos 2:14-15 14 Cuando los gentiles que no tienen la Ley hacen por naturaleza lo que es de la Ley, estos, aunque no tengan la Ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia y acusándolos o defendiéndolos sus razonamientos. (RV)

 

Jesús también mencionó su regreso a la tierra, y que él juntara a los elegidos de Dios que se encuentran en todas partes de la tierra. Los elegidos son las personas que ahora hacen lo que Dios quiere. Él también dijo que nadie sabe cuando él volverá sólo su Padre.

 

Marcos 13:26-27 26 Entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria. 27 Entonces enviará a sus ángeles y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo. (RV)

 

Marcos 13:32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. (RV)

 

Cuando Cristo vuelva, él reinara como nuestro Rey durante mil años. Los elegidos le ayudarán a gobernar como sacerdotes. Esta gente estará en lo que llaman la primera resurrección; en otras palabras, ellos serán los primeros de los muertos para ser resucitados a la vida.

 

Apocalipsis 20:4-6 4 Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar. Y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años. (RV)

 

El resto de la gente que vivió, pero no hizo lo que Dios mando que ellos hicieran, serán resucitados después de los mil años del reinado de Cristo como el Rey. Llaman a éste la segunda resurrección. Se les enseñará a la gente en la segunda resurrección vivir según las Leyes de Dios y ellos tendrán también la posibilidad para llegar ser parte de la Familia Dios. Llaman a éste el juicio. Si entonces ellos no vuelven a Dios, ellos serán echados en un lago de fuego y ellos morirán por última vez. Ellos nunca volverán a vivir.

 

¿Cómo cabemos en el plan de Dios?

 

Dios nos ama, a todos nosotros. Él no quiere que ninguno de nosotros muramos como ya hemos aprendido. Pero Él también nos amó bastante para darnos Su único hijo como nuestro sacrificio de pecado, de modo que pudiéramos otra vez llegar ser parte de Su familia. Pero no toda la gente entiende esto ahora.

 

Juan 3:16  De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. (RV)

 

1Juan 3:1-2 1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.  2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. (RV)

 

Un día todos nosotros seremos seres espirituales. No habrá ningún varón o varona, sólo cuerpos espirituales. Nos convertiremos todos en hijos de Dios y trabajaremos con Cristo. Cristo murió por nosotros de modo que, cuando despertemos del sueño (muerte), pudramos vivir con él (1Tes. 5). Imaginase que, un día veremos realmente a Cristo y viviremos con él y los otros seres espirituales.

 

La única manera para ser parte de la Familia de Dios es creer en Él y Su Hijo, Jesucristo. Nosotros debemos obedecer Sus leyes, arrepentirnos de nuestros pecados, y ser bautizados cuando somos adultos. Esto es algo que todos podemos esperar con mucha esperanza.

 

Recuerde que lo único que Dios ha querido de parte de nosotros es que nosotros le amemos y obedezcamos. Al hacer esto siempre seremos parte de Su familia.

 

Deuteronomio 7:9 Conoce, pues, que Jehová, tu Dios, es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta por mil generaciones, (RV)

 

 

 

 

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