Iglesias Cristianas de Dios
[137]
Midiendo el Templo [137]
(Edición 1.2 19950930-19970621)
Este estudio es una amplia exposición de la medición del Templo de Dios y de las profecías que involucran a Israel y las naciones en la fase final de treinta años y el comienzo del Milenio. Es examinada la remoción de las tres clases de dirigencia, a saber, Sacerdocio, Profetas y Principados. Es central el juicio de las ovejas en relación con el modo en que se tratan entre ellas en esta última fase de la medición. La parábola de las ovejas y las cabras es quizás mejor comprendida a partir de este texto. El estudio interrelaciona con la comprensión de los estudios Los Testigos [135] y La Advertencia de los Últimos Días [044] junto con las guerras del fin.
Christian Churches of God
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Tr. 2004
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Midiendo el Templo [137]
Parte 1—Introducción
Apocalipsis 11:1-2 se refiere a la medición del Templo.
Apocalipsis 11:1-2 1 Entonces me fue dada una caña, semejante a una vara de medir, y se me dijo: Levántate y mide el Templo de Dios, y el altar y a los que adoran en él. 2 Pero el patio que está afuera del Templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. (RV)
Este proceso de medición del Templo es una actividad específica de los últimos días que precede a las actividades de los dos testigos a los que se refiere en Apocalipsis 11:3 en adelante.
Apocalipsis 11:3-4 3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. (RV)
La medición del Templo toma lugar de acuerdo con una secuencia de actividades las cuales preceden el periodo de 1260 días o cuarenta y dos meses. Ambos son la misma escala de tiempo pero están expresadas de forma diferente. Por lo tanto podemos deducir que significa que son dos periodos diferentes. Perecería que quizás estemos tratando con dos escalas variadas de tiempo en el texto de Apocalipsis, una sobre la base de un año por un día, la cual refleja los 1260 años de tribulación, y la otra, un real periodo más corto de tres años y medio. El periodo de los testigos es dado como 1260 días, vestidos de cilicio, y este periodo es igual al periodo por el cual es hollado el patio fuera del Templo, junto con la ciudad santa que es Jerusalén.
Este periodo involucra a dos profetas quienes ocasionan que cese la lluvia durante el periodo de su profecía, y ellos profetizan vestidos de cilicio por el periodo de tres años y medio.
Apocalipsis 11:5-14 5 Y si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño debe morir él de la misma manera. 6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. 7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará, 8 y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones, verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. 10 Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque esos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra. 11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. 12 Y oyeron una gran voz del cielo que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron. 13 En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron y dieron gloria al Dios del cielo. 14 El segundo ay pasó; he aquí el tercer ay viene pronto. (RV)
Hay un gran número de propuestas en este texto. La primera es que los testigos no pueden ser muertos hasta que no hayan finalizado su tarea. Los testigos están de pie delante del dios de la tierra que es Satanás (2Cor. 4:4). Por lo tanto, ellos están allí para testimoniar contra él y este sistema mundial. Aquellos que traten de matarlos serán muertos del mismo modo. Éste es el poder de Elías. Elías tenía el poder de hacer llover fuego del cielo contra los sacerdotes de dioses falsos (1Reyes 18:1-46) y contra aquellos que quisieran dañarle (2Reyes 1:10-15) o en verdad mostrarle falta de respeto como el instituido mensajero de Dios (2Reyes 2:23-24) tal como fue el caso de Eliseo. Elías tenía el poder sobre las aguas y sobre la lluvia, tal como lo tenía Eliseo (2Reyes 2:8, 19-22). Los cielos son cerrados a causa del pecado del pueblo evidenciado por boca de dos testigos (1Reyes 8:35; com. Lev. 26:19; Deut. 11:17). Elías cerró los cielos, acorde a su palabra.
1Reyes 17:1 Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra. (RV)
La naturaleza de los testigos fue examinada en el estudio Los Testigos [135]. Reestablecemos los puntos principales. Elías era un galaadita. Galaad era del clan o la familia de Gad (1Cro. 3:14), que residía en Galaad. Ellos residían al este del Jordán. Ellos eran residentes separados en medio de Efraín y Manasés junto a quienes lucharon bajo las órdenes de Jefté (Jueces 11:14). El nombre de Galaad en probablemente derivado de tierra escarpada, siendo adyacente a las planicies fértiles de Basan. Se sabía que limitan en el Sur por el Arnon, el valle del Jordán por el Oeste, la parte Sur-Norte del Jabok y el desierto por el Este, y al Norte el límite del Basan, pocas millas al norte del Yarmuc. La herencia de Gad era un país más escarpado que él de Manasés. La herencia de ambos era fuera de Israel, propiamente dicho más allá del Jordán. El Interpreter´s Dictionary of the Bible sostiene que Galaad evidentemente era una tribu paralela a Dan y Rubén y equivalente a Gad. En su sentido más amplio, se extendía más hacia el norte dentro de Basan y aún allende el Yarmuc. Como resultado de esta vaguedad, el territorio de Manasés es a veces mencionado como sobrepuesto a Galaad. Sin embargo, usualmente son sólo las tribus de Rubén y Gad las que estaban establecidas allí. Parecería que hubo un reino independiente establecido en Galaad bajo Peka, hijo de Remalías, a partir de los veinte años asignados a su reinado en 2Reyes 15:27. Esto parece haber ocurrido alrededor del 750 AEC (antes era actual) en la última parte del reinado de Jeroboam II. Él gobernó allí hasta el año 735 AEC. Él mató a su predecesor con la ayuda de los Galaaditas (2Reyes 15:29) y a partir de entonces, ya no fue parte del reino. Este concepto del derecho de primogenitura dispersado tiene aplicación en los días del fin.
Luego Elías puede ser identificado como un Gadita, viniendo de la áreas de herencia de Israel allende el Jordán. Esto tiene significado para los días del fin, si asumimos que el simbolismo de la herencia fuera de Israel tiene significado para los testigos y la ubicación de las tribus, por lo menos cuatro de ellas de las cuales (Rubén, Gad, Manasés y Dan) tienen herencia fuera de Israel, y en conjunción con Efraín. Simón también está esparcido entre ellos.
Por el poder que vemos es dado a Elías sobre la sequía, el fuego y los elementos, podemos ver que los testigos están en el poder de Elías, tal como se promete en Malaquías 4:5-6.
Malaquías 4:5-6 5 He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. 6 Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. (RV)
El poder de este profeta no reside solo en la ejecución de milagros sino que también se preocupa por el reestablecimiento de las relaciones familiares sobre la tierra, para que ésta pueda ser salvada.
Juan el bautista fue un predecesor de este profeta, pero no era el profeta mismo.
Mateo 11:12-14 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos la arrebatan. 13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir. (RV)
Así Juan era Elías, estando en el espíritu de Elías, no obstante habría otro que también estaría en el espíritu de ese profeta (vea también Marcos 9:11-13).
Mateo 17:10-12 10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿ Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? 11 Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. 12 Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. (RV)
La restauración de todas las cosas ocurrirá bajo ese sistema de los últimos días. Los testigos tienen estos poderes. O bien Elías es uno de los testigos y se le une otro para estar de pie en Jerusalén, o los testigos ejercen los mismos poderes en los días del fin. Al imperio de la bestia le es permitido matarlos después que hayan terminado su profecía. Sus cuerpos son dejados tendidos en las calles por tres días y medio.
Estos testigos llevan a cabo las mismas funciones que Moisés hiciera ante Egipto. Las plagas que Moisés les infligiera a los egipcios fueron para castigar a su sistema espiritual en un plano físico. Los testigos castigan al sistema de los días del fin. Este proceso también fue efectuado por Elías quien testificó en contra de la religión falsa en Israel. Por lo tanto, los testigos testifican en contra de la religión falsa, tanto en Israel como entre las naciones. La secuencia de su profecía y la magnitud de ella serán dadas más adelante. Estas dos personas ejerciendo el poder de Moisés y Elías aun han de tomar sus posiciones. Por la necesidad de su profecía, es evidente que habrá religión falsa en escala significativa en Israel y las naciones en aquellos días. Por Jeremías 4:15 en adelante, se deduce que habrá un profeta que preceda a los testigos, quien advertirá a las naciones del inminente retorno del Mesías. La destrucción de las naciones está inherente en el poder de los testigos, pero no es ejercitada plenamente hasta el retorno del Mesías. La tarea de este profeta de los días del fin es llevada a cabo desde Dan-Efraín. Por las profecías extra bíblicas, parecería que este profeta será juzgado por el sistema del Cristianismo secular como el Anticristo o Anticristo Danita. Esto es porque este profeta condena al falso Cristianismo y predica sobre la restauración del sistema bíblico y el retorno del Mesías para gobernar desde Jerusalén. Estas profecías serán examinadas en otro estudio.
Antes de que esto ocurra, la secuencia dada en Apo. 11:1-2 habrá de ser llevada a cabo. La secuencia de esta profecía es desarrollada en el Antiguo y Nuevo Testamento. La medición del Templo precede a la medición de la nación de Israel. La nación es representada aquí como el patio de afuera que es cedido a los Gentiles para ser hollado por tres años y medio. La medición del Templo entonces precede al periodo de tres años y medio de los testigos en Apo. 11:3 en adelante, y es relatada en Zacarías.
La medición de tanto Judá como José transcurre en este tiempo, y los pastores de ambos son trastornados e incurren en el enojo de Dios.
Zacarías 10:1-12 Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno. 2 Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentiras, han hablado sueños vanos, y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor. 3 Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra. 4 De él saldrá piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él también todo apremiador. 5 Y serán como valientes que en la batalla huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán porque Jehová estará con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados. 6 Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendré piedad, y serán como si no los hubiera desechado, porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré, 7 y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová. 8 Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes. 9 Bien que los esparciré entre los pueblos, aún en lejanos países se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. 10 Porque Yo los traeré de la tierra de Egipto, y los recogeré de Asiría; y los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, y no les bastará. 11 Y la tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiría será derribada, y se perderá el cetro de Egipto. 12 Y los fortaleceré en Jehová, y caminarán en su nombre. (RV)
(Nota traductor: en la Reina Valera el ver. 11 es de traducción equívoca; debería decir, “ Atravesarán el mar de la angustia, él herirá en el mar las ondas, y quedarán secas las honduras del Nilo” Biblia Jerusalén).
La aflicción de los pastores ocurre con el paso del tiempo como también la dispersión de Israel, tanto Efraín como Judá. El pasaje está a través del mar de aflicción (ver la Companion Bible, n. del v. 11). Este proceso es para establecer tanto a Judá como a Israel como potencias entre las naciones en los días del fin. Ellos serán llevados a arrepentimiento, y volverán nuevamente al Señor entre las naciones, y entonces serán restaurados a Jerusalén y a su herencia. Su número será multiplicado como había sido. El río que es secado es el sistema Tigris-Eufrates. Este hecho denota la destrucción del sistema del norte y de Egipto. Ese proceso luego abre el camino a los reyes del Este para marchar contra Jerusalén.
Este proceso a su vez castiga al reino del norte, según vemos en 2Reyes 19:21-28 (esp. v. 24). Esto está profetizado en Apo. 16:12.
Apocalipsis 16:12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó para que estuviese preparado el camino a los reyes de oriente. (RV)
Este proceso de secado del río no necesariamente significa una sequía prolongada. Lo mismo fue hecho con el Mar Rojo, como sabemos por el Salmo 106:9.
Salmo 106:9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó, y les hizo ir por el abismo como por un desierto. (RV)
Por lo tanto, es abierto a las potencias del Este para marchar a través de lo que hoy es Irak y tal ves Irán.
Antes de que este proceso de traer a las naciones a juicio pueda ocurrir, la nación de Israel debe ser purgada.
El periodo de los tres años de prueba y salvación también se halla en 2Reyes 19:29-30. Esto también se refiere al Holocausto.
2Reyes 19:29-30 29 Y esto te daré por señal, oh Exequias: Este año comeréis lo que nacerá de suyo, y el segundo año lo que nacerá de suyo; y el tercer año sembraréis, y segaréis, y plantaréis viñas, y comeréis el fruto de ellas. 30 y lo que hubiere quedado de la casa de Judá, volverá a echar raíces abajo, y llevará fruto arriba. (RV)
La mensuración y aflicción de los pastores precede al de la nación. Sin embargo, Judá e Israel ambos luchan como hombres de valor en los últimos días. Cómo esto es llevado a cabo se explicará mas adelante.
La mensuración comienza con la Casa de Dios.
Ezequiel 9:1-11 1 Entonces gritó a mis oídos con voz potente: ¡Se acercan los castigos de la ciudad, cada uno con su azote en la mano! 2 Y en esto vinieron, de la dirección del pórtico superior que da al norte, seis hombres, cada cuál con su azote en la mano. En medio de ellos había un hombre vestido de lino con una cartera de escriba a la cintura. Entraron y se detuvieron ante el altar de bronce. 3 La Gloria del Dios de Israel se levantó de sobre los querubines sobre los cuales estaba, hacia el umbral de la casa. Y llamó al hombre vestido de lino que tenía la cartera de escriba a la cintura; le dijo: 4” Pasa por la ciudad, por Jerusalén, y marca con una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las prácticas abominables que se cometen en medio de ella”. 5 Y a los otros oí que les dijo: “Recorred la ciudad detrás de él y herid. No tengáis una mirada de piedad, no perdonéis; 6 a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres, matadlos hasta que no quede uno. Pero al que lleve la cruz en la frente, no lo toquéis. Empezad a partir de mi santuario.” Empezaron, pues, por los ancianos que estaban delante de la Casa. 7 Luego les dijo: “Manchad la Casa, llenad de cadáveres los atrios; salid.” Salieron y fueron hiriendo por la ciudad. 8 Mientras ellos herían, yo me quedé solo allí y caí rostro en tierra. Exclamé: “!Ah Señor Yahvéh!, ¿vas a exterminar a todo el resto de Israel, derramando tu furor contra Jerusalén?”. 9 Me dijo: ”La iniquidad de la casa de Israel y de Judá es muy grande, mucho; la tierra está llena de sangra, la ciudad colmada de perversidad. Pues dicen: “Yahvéh ha abandonado la tierra, Yahvéh no ve nada”. 10 “Pues bien, tampoco yo tendré una mirada de piedad ni perdonaré. Haré caer su conducta sobre su cabeza.” 11 En aquel momento el hombre vestido de lino que llevaba la cartera a la cintura, vino a hacer su relación: “he ejecutado lo que me ordenaste.” (Biblia de Jerusalén)
La gloria del Dios de Israel se movió desde los querubes al umbral de la Casa de Dios.
La Hueste angélica se pone en acción para purgar a la nación antes del reestablecimiento de la Casa de Dios. El reestablecimiento u ocupación ocurre en etapas según podemos deducir por la ocupación del umbral. Los Querubines actuaban en etapas y en locaciones diversas (vea el estudio El Significado de la Visión de Ezequiel [108]). La entrada del Mesías, como el Príncipe, al umbral del Templo interno es prefigurada por el sistema expuesto en Ezequiel, en los capítulos 45 y 46.
El príncipe tiene sobre sí, una serie de requerimientos que debe cumplir, según el texto en Ezequiel 45:8-10.
Ezequiel 45:8-10 8 Esta tierra tendrá por posesión en Israel, y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo; y darán la tierra de Israel conforme a sus tribus. 9 Así ha dicho Jehová el Señor: ¡ Basta ya, oh príncipes de Israel ¡ Dejad la violencia y la rapiña. Haced juicio y justicia; quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo, dice Jehová el Señor. 10 Balanzas justas, efa justo, y bato justo tendréis. (RV)
A la nación le es impuesto un tributo de aproximadamente medio por ciento del diezmo para proveer para las ofrendas para cada Sábado, Luna Nueva y Días Santos, las cuales luego se convierten en la responsabilidad de la administración. Los sacrificios de reconciliación son hechos en el primer y séptimo mes. Los sacrificios son en las Lunas Nuevas, en la Pascua y en la Fiesta de Tabernáculos. El príncipe debe representar al Mesías en todas las fiestas. Este proceso debe ocurrir en Sábados y Lunas Nuevas, que son días no laborables o Sábados.
Ezequiel 46:1-3 1 Así ha dicho Jehová el Señor: La puerta del atrio interior que mira al oriente estará cerrada los seis días de trabajo, y el día de reposo se abrirá; se abrirá también el día de la luna nueva. 2 Y el príncipe entrará por el camino del portal de la puerta exterior, y estará en pie junto al umbral de la puerta mientras los sacerdotes ofrezcan su holocausto y su ofrenda de paz, y adorará junto a la entrada de la puerta; después saldrá; pero no se cerrará la puerta hasta la tarde. 3 Asimismo adorará el pueblo de la tierra delante de Jehová, a la entrada de la puerta, en los días de reposo y las lunas nuevas. (RV)
Por ende, tanto los Sábados como las Lunas Nuevas son días de adoración y asamblea solemne bajo la supervisión del príncipe, y con el pueblo. Este sistema se extiende a las fiestas (Ezequiel 46:9-10).
Es el deber de los príncipes y sacerdotes cobrar un impuesto al pueblo y son juzgados por el modo en que ejercen esa responsabilidad. La falla de los príncipes, sacerdotes y profetas en los días del fin es la causa de su remoción.
Ezequiel 22:23-31 23 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 24 Hijo de hombre, dile a ella: "Tú no eres tierra limpia ni rociada con lluvia en el día del furor. 25 Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como de león rugiente que arrebata la presa. Devoraron vidas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella. 26 Sus sacerdotes violaron mi Ley y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio. De mis sábados apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos. 27 Sus jefes en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa: derraman sangre para destruir las vidas, para obtener ganancias injustas. 28 Sus profetas recubrían con lodo suelto, profetizando vanidad y prediciéndoles mentira, diciendo: Así ha dicho Jehová, el Señor, y Jehová no había hablado. 29 El pueblo de la tierra oprimía y robaba; al afligido y necesitado hacía violencia y al extranjero oprimía contra derecho. 30 Busqué entre ellos un hombre que levantara una muralla y que se pusiera en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyera; pero no lo hallé. 31 Por tanto, derramé sobre ellos mi ira. Con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová, el Señor". (RV)
Profecía falsa es hallada entre el sacerdocio. Éste es el caso en el siglo veinte, especialmente en el Protestantismo americano, pero por lo general en todas partes. Se predica que la ley de Dios ha sido removida. No hay obediencia. Los sacerdotes, al igual que el pueblo, pecan y cada uno es un profeta falso. Profanan el Sábado y enseñan otro Dios. Roban y arrancan las pezuñas a las ovejas.
Jeremías 7:9-12 9 Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, 10 ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cuál es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos para seguir haciendo todas estas abominaciones? 11 ¿ Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que yo también lo veo, dice Jehová. 12 Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre en principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. (RV)
Aquí vemos que Dios no perdonó a Silo, ni tampoco perdonó a Jerusalén, ni con los caldeos ni con los romanos. Observe lo que Dios hace aún a Sus propios lugares sagrados. ¿Cuánto más no castigará a la dispersión? Primero tiene por responsables a los sacerdotes profetas y príncipes. Los remueve, y luego castiga a la nación. Estos son los tres pastores que son removidos en un mes.
Los príncipes han destruido la monarquía mediante sus pecados y nadie teme hablar mal de la corona. El sistema maligno en la nación debe ser destruido. La destrucción comienza después que haya tenido lugar la señalación. Ezequiel 9 continua:
Ezequiel 9:5-11 5 A los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no miren con piedad vuestros ojos, no tengáis compasión. 6 Matad a viejos, a jóvenes y a vírgenes, a niños y a mujeres, hasta que no quede ninguno. Pero a todo aquel sobre el cual esté la señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los hombres ancianos que estaban delante del templo. 7 Les dijo: Contaminad la casa, llenad los atrios de muertos y salid. Y salieron a matar en la ciudad. 8 Aconteció que cuando ellos iban matando y quedé yo solo, me postré sobre mi rostro, y clamé diciendo: ¡Ah, Señor Jehová!, ¿destruirás a todo el resto de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén? 9 Me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es sobremanera grande, pues la tierra está llena de sangre y la ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: "Ha abandonado Jehová la tierra, y Jehová no ve". 10 Así, pues, haré yo: mis ojos no mirarán con piedad, no tendré compasión; haré recaer la conducta de ellos sobre sus propias cabezas». 11 Y el hombre vestido de lino, que tenía el tintero a su cintura, respondió una palabra, diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste. (RV)
La medición y señalación comienzan por la Casa de Dios. Los varones ancianos son el Sanedrín de la Iglesia, el concilio de los ancianos del Templo físico. Este grupo es reconstruido a partir de la ordenación de los setenta (y dos) en Lucas 10:1. El Templo espiritual también tiene su Sanedrín. Por lo tanto se castiga primero a lo más encumbrado del sacerdocio del sistema Judeo-Cristiano. Son marcados para morir de acuerdo a cómo sea su arrepentimiento. La marca o señal es la marca de los elegidos. Aquellos que tengan el sello de Dios son escatimados. Esto es una referencia a Apocalipsis 7:3. La tierra no puede ser dañada hasta que no hayan sido sellados. La referencia aquí no es solamente a Jerusalén - se refiere a todo Israel, tanto Judá como José. Las naciones que están comprendidas dentro de José son tanto los Estados Unidos como la Comunidad Británica de Naciones (British Commonwealth). Judá abraza también la nación de Israel, como esa ahora existe, y los restos en otras naciones. Hay dos cosechas programadas - una para Judá y otra para Efraín, la cual en sentido genérico incluye a Manasés.
Oseas 6:1-7 1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra. 4 ¿ Qué haré a ti, Efraín? ¿ Que haré a ti, Judá? La piedad vuestra es como la nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece. 5 Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. 6 Misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. 7 más ellos, cual Adán, traspasaron el pacto; allí prevaricaron contra mí. (RV)
Los dos días se refieren a los dos días después del arrepentimiento nacional. La nación es castigada por tres años.
Oseas 6:8-11 8 Galaad, ciudad de hacedores de iniquidad, manchada de sangre. 9 Como ladrones que esperan a algún hombre, así una compañía de sacerdotes mata en el camino hacia Siquem; así cometieron abominación. 10 En la casa de Israel he visto inmundicia; allí fornicó Efraín, y se contaminó Israel. 11 Para ti también oh Judá, está preparada una siega, cuando yo haga volver el cautiverio de mi pueblo. (RV)
En el v. 9, ...mata en el camino a Siquem, se asume en algunas traducciones que se relaciona con el lugar. Sin embargo, la KJV le da el significado de ...matan por consentimiento. El real significado es que el sacerdocio asesina por consentimiento voluntario, por el hecho, de que pecan y matan mediante el ejemplo.
El sacerdocio por lo tanto es castigado primero por su responsabilidad en el pecado de la nación y la promulgación de una doctrina falsa. Les siguen en su remoción, los príncipes.
Judá también sería segado por un período de tres años. El castigo fue completado a partir del arrepentimiento, como viéramos en el Holocausto. La dispersión entre las naciones era un castigo para ambos. El texto de Oseas trata acerca de Efraín en los cap. 7 y 8. El cautiverio de Israel es afirmado en Oseas 8:13. Israel es llevado al pecado a través de su sistema religioso.
Oseas 8:11-14 11 Porque Efraín ha multiplicado los altares, altares que le han servido solo para pecar. 12 Aunque yo escriba para él mis leyes a millares, se las tiene como si fueran de un extraño. 13 sacrificios aman:! Que sacrifiquen!, y carne, ¡ que la coman! Yahveh no los acepta; mas ahora recordará su iniquidad, y castigará sus pecados; ellos volverán a Egipto. 14 Olvida Israel a su Hacedor, edifica palacios; Judá multiplica las ciudades fuertes. Pero yo prenderé fuego a sus ciudades, que devorará sus castillos. (BJ)
La siega de Judá fue establecida para los días del fin, cuando sea el retorno de la cautividad de Israel en la restauración. Por lo tanto, tanto Efraín como Judá estarán en peligro de destrucción y serán restaurados por medio de la intervención divina. Judá fue probado por fuego en el Holocausto. Su proceso de conversión fue garantizado a partir de la lógica de la reprensión de la siega. Judá e Israel son refinados por fuego antes de que las naciones sean castigadas en el proceso que entendemos por Apocalipsis y otras profecías.
El proceso de remoción y reemplazo se encuentra en varias profecías tanto del Antiguo como Nuevo Testamento. Hemos visto que el esquema de tiempo involucrado en el proceso es de un mes al cual se refiere Zacarías 11:8. Esta remoción se refiere al proceso de castigo de Israel y de su dirigencia, previo al reestablecimiento de Israel.
Zacarías 11:1-17 Oh Líbano, abre tus puertas, y consuma el fuego tus cedros. 2 Aúlla, oh ciprés, porque el cedro cayó, porque los árboles magníficos son derribados. Aullad, encinas de Basán, porque el bosque espeso es derribado. 3 Voz de aullido de pastores, porque su magnificencia es asolada; estruendo de rugidos de cachorros de leones, porque la gloria del Jordán es destruida. 4 Así ha dicho Jehová mi Dios: Apacienta las ovejas de la matanza., 5 las cuales matan sus compradores, y no se tienen por culpables; y el que las vende, dice: Bendito sea Jehová, porque he enriquecido; ni sus pastores tienen piedad de ellas. 6 Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí, yo entregaré los hombres cada cual en mano de su compañero y en mano de su rey; y asolarán la tierra, y yo no los libraré de sus manos. 7 Apacenté, pues, las ovejas de la matanza, esto es, a los pobres del rebaño. Y tomé para mí dos cayados: al uno puse por nombre [Gracia], y al otro Ataduras [Unión]; y apacenté las ovejas. 8 Y destruí a tres pastores en un mes; pues mi alma se impacientó contra ellos, y también el alma de ellos me aborreció a mí. 9 Y dije: No os apacentaré; la que muriere, que muera; la que se perdiere, que se pierda; y las que quedaren, que cada una coma la carne de su compañera. 10 Tomé luego mi cayado Gracia, y lo quebré, para romper mi pacto que concerté con todos los pueblos. 11 Y fue deshecho ese día, y así conocieron los pobres del rebaño que miraban a mí, que era palabra de Jehová. 12 y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata, 13 Y me dijo Jehová: Echalo al tesoro; ¡ hermoso precio, con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro. 14 Quebré luego el otro cayado, Ataduras, para romper la hermandad entre Judá e Israel. 15 Y me dijo Jehová: Toma aún los aperos de un pastor insensato; 16 porque he aquí, yo levanto en la tierra a un pastor que no visitará las perdidas, ni buscará la pequeña, ni curará la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas. 17¡ Ay del pastor inútil que abandona al ganado! Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido. (RV)
La referencia a Gracia y Ataduras (Unión) es al Mesías y a la Unión entre Judá e Israel. La remoción del Mesías ocasionó la remoción del sacerdocio y la investidura de éste en la Iglesia en la dispersión. La referencia a los tres pastores, es referencia a los príncipes, sacerdotes y profetas, o sea a las tres clases de regentes en Israel. La Soncino observa que el Talmud los identifica como Moisés, Aarón y Miriam. Los que prefieren una fecha previa al exilio para este proceso los identifican como los tres últimos reyes de Judá: Joacaz, Yoyaquim y Sedecías (rabino Kimchi). Los que están por un dato macabeo sugieren el período de los sumos sacerdotes: Jasón, Lisímaco y Menéalo; O a Judas Macabeo y sus dos hermanos, Jonatán y Simón (rabino Arbarbanel), quienes gobernaron al pueblo por un mes de años, esto es treinta años.
Driver observa cautelosamente, “La alusión parece ser a algún incidente de la época, ahora desconocida para nosotros”. En un mes probablemente signifique un corto período de tiempo (com. Oseas 5:7) (Soncino nota al pie v. 8).
La identificación de este período de treinta años ha sido el sujeto de especulaciones rabínicas por siglos. El período desde la muerte del Mesías en el año 30 EC hasta la destrucción del Templo de Jerusalén en el 70 EC, y la clausura del Templo en Heliopolis o Leontopolis en Egipto en el 71 EC por órdenes de Vespasiano, significó el fin de los cuarenta años del período de la señal de Jonás (ver el estudio La Señal de Jonás y la Historia de la Reconstrucción del Templo [013]). Este período de cuarenta años fue el comienzo de los últimos días. No fue el final de esa fase. Hemos visto el significado de los treinta años por el fin del período en el desierto y los días de luto por Moisés. La señal de Jonás y la destrucción del Templo significaron la remoción de la autoridad del sacerdocio en Judá a una nación que mostraría los frutos de ello, la cual de hecho fue Israel, como las diez tribus.
El período de treinta años es demarcado por el fin del tiempo de los Gentiles, el cual como viéramos es 1914-1996 (ver el escrito La Caída de Egipto [036]). El año 1997 marca el comienzo del período de los treinta años, el cual termina en el año 2025/6. Alrededor del 2025/6, todas las naciones estarán en las tierras que les hayan sido asignadas, y las guerras del fin ya habrán sido disputadas.
Dios muestra cual es el objetivo final del proceso en Zacarías 12:1-8.
Zacarías 12:1-8 1 Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él ha dicho: 2 He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. 3 Y en aquél día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la carguen serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella. 4 En aquél día, dice Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con locura al jinete; más sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera. 5 y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén en Jehová de los Ejércitos, su Dios. 6 En aquél día pondré a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo en gavillas; y consumirán a diestra y siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén será otra vez habitada. 7 Y librará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. 8 En aquél día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquél tiempo será como David, y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos. (énfasis añadido) (RV)
Judá es salvado primero para que los elegidos no tengan precedencia sobre la tribu del Mesías. El objetivo final es que los elegidos sean elohim, como el Mesías o como el Ángel de Jehová delante de ellos.
Zacarías 12:9-14 9 Y en aquél día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén. 10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a aquél a quién traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quién se aflige por el primogénito. 11 En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. 12 Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; 13 Los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; 14 todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí. (RV)
La secuencia de ese proceso será examinada en detalle en este escrito. La purificación de Israel es la primera fase. El proceso, empezado por Josué o Jesucristo como Mesías de Aarón, que vio la extracción de la autoridad de Leví, verá el sacerdocio purificado en Israel.
Los príncipes, sacerdotes y profetas serán removidos en un mes. Los príncipes son responsables de que la nación sea gobernada por las leyes de Dios. El sacerdocio que no instruye a la nación en las leyes de Dios e introduce profecía falsa es eliminado, y luego la realeza, que permitió este proceso es destruida junto con el pueblo que los siguió. La nación es enviada a cautiverio. En los últimos días, la nación es refinada por fuego y la verdad es establecida por profetas en el poder del Espíritu Santo.
Los últimos treinta años del fin abarca las Guerras del Restauración y éste es el tema de un artículo separado. Las fases son así empezadas desde el Templo, como viéramos anteriormente. El sacerdocio es purgado primero. El proceso de evaluación de los elegidos de Dios es del siguiente modo:
1. Los Cuatro Sellos o Jinetes
Los elegidos como la Iglesia
a) Remoción del Templo físico y sacerdocio
b) Establecimiento de las Iglesias
c) Satanás establece es sistema falso
2. El Quinto Sello
Evaluación de los elegidos como la Iglesia
a) Remoción del sacerdocio
b) Evaluación de los elegidos según conocimiento
3. El Tiempo de la Tribulación de Jacob
Juicio de los elegidos como nación
a) Establecimiento y confirmación de la nación en el derecho de primogenitura
b) Advertencia a la nación
c) Remoción del sacerdocio falso
d) Remoción de la monarquía
e) Purga de la nación
Luego comienza la próxima fase con la restauración completa.
4. Preparación para el Mesías
Preparación por fases
a) Los elegidos
b) La nación
5. Tratar con los Gentiles
Fases de la subyugación
a) La advertencia de los testigos
b) Ejemplos del poder de Dios
6. El Advenimiento del Mesías
Intervención para salvar a la humanidad de sí misma
a) Advenimiento
b) La remoción de los sistemas de gobierno y del sacerdocio falso
c) La destrucción del poder de las naciones en la ira de Dios
d) La promulgación de la Ley desde Jerusalén
e) La reubicación de Israel y las naciones
7. Preparación para el Milenio
Implementación
a) El sistema de posesión de la tierra implementado
b) El sistema de jubileos impuesto por los elegidos como los Nuevos Ejércitos de Dios
c) El sistema Mesiánico establecido en todas las naciones y el comienzo de la reeducación
d) La guerra de la rebelión
8. El Milenio
Los sistemas Milenarios son impuestos
a) Son desarrollados los sistemas administrativos y judiciales
b) Es construido el Templo y asignados los deberes del sacerdocio
c) Jerusalén es desarrollada como el centro del gobierno mundial bajo el Mesías en preparación para la segunda resurrección y la entrega a Dios
d) La guerra del fin del Milenio alrededor del 3001-3027
9. La Segunda Resurrección
Finalización de los elegidos después de la última guerra y la restauración de toda carne
a) El remanente fiel
b) La general o segunda resurrección de los muertos
c) El juicio
i. Los demonios
ii. La humanidad
iii. Reorganización de la Hueste
10. Entrega a Dios el Padre
Es completada la preparación y está listo todo para que Dios sea todo en todos
a) El Advenimiento de Dios a la Nueva Jerusalén
b) Dios establece la administración universal desde la Nueva Jerusalén
c) La Hueste prosigue hacia su más grande potencial como Elohim e Hijos de Dios en el Universo
Hemos visto en Ezequiel 22:17-31 que la Casa de Israel es evaluada de acuerdo a su desempeño y, por Zacarías, vemos que la evaluación comienza por la Casa de Dios.
Ezequiel 22:17-31 17 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 18 Hijo de hombre , la casa de Israel se ha convertido en escoria; todos ellos son bronce y estaño y hiero y plomo en medio de horno; y en escorias de plata se convirtieron. 19 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto todos vosotros os habéis convertido en escorias, por tanto, que he aquí, que yo os reuniré en medio de Jerusalén. 20 Como quién junta plata y bronce y hierro y estaño y plomo en medio del horno, para encender fuego en el para fundirlos, así os juntaré en mi furor y en mi ira, y os pondré allí, y os fundiré. 21 Yo os juntaré y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor; y en medio de él seréis fundidos. 22 Como se funde la plata en medio del horno, así seréis fundidos en medio de él; y sabréis que yo Jehová habré derramado mi enojo sobre vosotros. 23 Vino a mí palabra de Jehová diciendo: 24 Hijo del hombre, de a ella: Tú no eres tierra limpia, ni rociada con lluvia en el día del furor. 25 hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente que arrebata la presa; devoraron almas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella. 26 Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio; y de mis días de reposo apartaron sus ojos, y yo he sido profanado en medio de ellos. 27 Sus príncipes en medio de ellos son como lobos que arrebatan presa, derramando sangre, para destruir las almas, para obtener ganancias injustas. 28 Y sus profetas recubrían con lodo suelto, profetizándoles vanidad y adivinándoles mentira, diciendo: Así ha dicho el Señor; y Jehová no había hablado. 29 Y el pueblo de la tierra usaba de opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho. 30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. 31 Por tanto derramaré sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor. (RV)
La condena de las tres categorías de dirigencia también se encuentra en Miqueas 3:1-12.
Miqueas 3:1-12 1 Dije: Oíd ahora, príncipes de Jacob y jefes de la casa de Israel: ¿no os concierne a vosotros saber lo que es justo? 2 Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les quitáis su piel y su carne de sobre los huesos; 3 que coméis asimismo la carne de mi pueblo, y les desolláis su piel de sobre ellos, y les quebrantáis los huesos y los rompéis como para el caldero, y como carnes en olla. 4 Entonces clamaréis a Jehová, y no os responderá; antes esconderá de vosotros su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicisteis malvadas obras. 5 Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, y claman: Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él. 6 Por tanto, de la profecía se os hará noche, y oscuridad del adivinar; Y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se entenebrecerá sobre ellos. 7 Y serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos; y ellos todos cerrarán sus labios porque no hay respuesta de Dios. 8 Más yo estoy lleno del poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado. 9 Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho; 10 que edificáis a Sión con sangre, y a Jerusalén con injusticia. 11 Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿ No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros. 12 Por tanto, a causa de vosotros Sión será arada como campo, y Jerusalén vendrá a ser montones de ruinas, y el monte de la casa como cumbre del bosque. (RV)
Aquí el problema es que los príncipes pervierten el juicio y la equidad. En verdad, detestan la justicia ya que no quieren ser juzgados de acuerdo a las leyes de Dios.
Los sacerdotes enseñan por paga y los profetas hablan cosas suaves, sobre la seguridad del pueblo en su pecado. Los sacerdotes y profetas no quieren hablar la palabra de Dios con coraje, ni tampoco es importante para ellos el nombre de Dios, según vemos por Malaquías. Jeremías muestra que Dios castigó a Israel y Judá y a la misma Jerusalén por estos mismos pecados.
Jeremías 32:26-44 26 Y vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 27 He aquí, que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿ habrá algo que sea difícil para mí? 28 Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí, voy a entregar esta ciudad en manos de los caldeos, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la tomará. 29 Y vendrán los caldeos que atacan esta ciudad, y la pondrán a fuego y la quemarán, asimismo las casa sobre cuyas azoteas ofrecieron incienso a Baal y derramaron libaciones a dioses ajenos, para provocarme a ira. 30 Porque lo hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho mas que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová, 31 De tal manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia, 32 por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, y los varones de Judá y los moradores de Jerusalén. 33 Y me volvieron la cerviz y no el rostro; y cuando les enseñaba desde temprano y sin cesar, no escucharon para recibir corrección. 34 Antes pusieron sus abominaciones en la casa en la cual es invocado mi nombre, contaminándola. 35 Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom, para hacer pasar por el fuego sus hijos y sus hijas a Moloc; lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para hacer pecar a Judá. 36 Con todo, ahora así dice Jehová Dios de Israel a esta ciudad, de la cual decís vosotros: Entregada será en mono del rey de Babilonia a espada, a hambre y a pestilencia: 37 He aquí, que yo los reuniré de todas las tierras a las los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; 38 y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. 39 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40 Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.41, Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en eta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma. 42 Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. 43 Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: Está desierta, sin hombres y sin animales, es entregada en manos de los caldeos. 44 Heredades comprarán por dinero, y harán escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de la Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque yo haré regresar sus cautivos, dice Jehová. (RV)
Dios entregó a Israel a los asirios y a Judá a los babilonios, quienes eran los sucesores de los asirios, para que fuesen reprendidos. Sin embargo, Dios prometió restituirlos en los días del fin, para que pudiesen recibir el pacto eterno. Ellos se negaron al arrepentimiento, y nuevamente fueron removidos y el pacto establecido sin que la nación estuviese en control o involucrada, excepto como individuos. Ellos, como veremos, serán convertidos en los últimos días a pesar de sus tradiciones y de su sacerdocio. Jeremías habla sobre los sacerdotes y profetas y el establecimiento del reino en los últimos días.
Jeremías 23:1-4 1 ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! Dice Jehová. 2 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y la espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. 3 Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde la eché, y las haré volver a sus moradas, y crecerán y se multiplicarán. 4 Y pondré sobre ellas pastores que la apacienten; y no temerán mas, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová. (RV)
Este texto se refiere a los sacerdotes de Israel y Judá quienes continuamente han maltratado a las ovejas. Es una reconvención que continúa, hasta el retorno del Mesías. No terminó con su resurrección.
Jeremías 23:5-8 5 He aquí, que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6 En sus días será salvo Judá e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová justicia nuestra. 7 Por tanto, he aquí, que vienen días, dice Jehová, en que no dirán más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, 8 sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de la tierra del norte, y de todas de las tierras adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra, (RV)
Esta profecía aún no se ha cumplido. Se está cumpliendo ahora, pero hay otra secuencia de actividades que aún deben cumplirse. Antes de que eso pueda ocurrir, el sacerdocio debe ser purificado mediante remoción.
Jeremías 23:9-22 9 A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como un hombre a quién dominó el vino, delante de Jehová, y delante se sus santas palabras. 10 Porque la tierra está llena de adúlteros; a causa de la maldición la tierra está desierta; los pastizales del desierto se secaron; la carrera de ellos fue mala, y su valentía no es recta. 11 Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aún en mi casa hallé maldad, dice Jehová. 12 Por tanto, su camino será como resbaladero en oscuridad; serán empujados, y caerán en él; por que yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová. 13 En los profetas de Samaria he visto desatinos, profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo Israel. 14 Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra. 15 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí, que yo les hago comer ajenjos, y le haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. 16 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetiza; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. 17 Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros. 18 Porque, ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra y al oyó? 19 He aquí la tempestad de Jehová saldrá con furor, y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. 20 No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en los postreros días lo entenderéis cumplidamente. 21 No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no le hablé, más ellos profetizaban. 22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras. (RV)
Este proceso de maldad y de profecía de paz es lo que hay entre el pueblo en estos últimos días. Los sacerdotes enseñan que la ley de Dios fue eliminada con el Mesías. Éste es el mismo pecado que se halló en Israel bajo el sistema de Baal. Y en verdad, es el mismo sistema existente aún es este mismo momento.
Jeremías 23:23-41 23 ¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios de lejos? 24 ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos donde yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? 25 Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre: "¡Soñé, soñé!" 26 ¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, que profetizan el engaño de su corazón? 27 ¿Con los sueños que cada uno cuenta a su compañero pretenden hacer que mi pueblo se olvide de mi nombre, del mismo modo que sus padres se olvidaron de mi nombre a causa de Baal? 28 El profeta que tenga un sueño, que cuente el sueño; y aquel a quien vaya mi palabra, que cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo?, dice Jehová. 29 ¿No es mi palabra como un fuego, dice Jehová, y como un martillo que quebranta la piedra? 30 Por tanto, yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que se roban mis palabras unos a otros. 31 Dice Jehová: Yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: "¡Él lo ha dicho!" 32 Ciertamente, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas. Yo no los envié ni los mandé, y ningún provecho han traído a este pueblo, dice Jehová. 33 Y cuando te pregunte este pueblo, o el profeta o el sacerdote, diciendo: "¿Cuál es la profecía de Jehová?", les dirás: "Esta es la profecía: Os abandonaré, ha dicho Jehová". 34 Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que diga: "Profecía de Jehová", yo enviaré castigo sobre tal hombre y sobre su casa. 35 Así diréis cada cual a su compañero y cada cual a su hermano: "¿Qué ha respondido Jehová? ¿Qué dijo Jehová?" 36 Y nunca más volveréis a decir: "Carga de Jehová", porque la palabra de cada uno será una carga para él, pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, el Dios nuestro. 37 Así dirás al profeta: "¿Qué te respondió Jehová? ¿Qué dijo Jehová?" 38 Pero si decís: "Carga de Jehová", entonces Jehová dice así: "Porque dijisteis esta palabra, Carga de Jehová, habiendo yo enviado a deciros: No digáis: Carga de Jehová, 39 por eso, yo os echaré en el olvido y os arrancaré de mi presencia, a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres; 40 y pondré sobre vosotros afrenta perpetua, eterna confusión que nunca borrará el olvido". (RV)
La carga de Jehová es ligera. Él habla por medio de sus profetas y Su palabra es veraz. Él se hará cargo del sistema falso en los días del fin. Sobre este tema de la maldad de los príncipes, sacerdotes y profetas, Sofonías habla una vez más. El Señor está en el medio para hacerse cargo de este proceso, y el sacerdocio es removido. Este proceso es en el tiempo del fin, cuando está por acontecer la restauración y el juicio de las naciones.
Sofonías 3:1-7 1¡ Ay de la ciudad rebelde contaminada y opresora! 2 No escuchó la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, ni se acercó a su Dios. 3 Sus príncipes en medio de ella son leones rugiente; sus jueces lobos nocturnos, que no dejan hueso para la mañana. 4 Sus profetas son livianos, hombres prevaricadora; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley, 5 Jehová en medio de ellos es justo, no hará iniquidad; de mañana sacará a luz su juicio, nunca faltará; pero el perverso no conoce la vergüenza. 6 Hice destruir naciones; sus habitaciones están asoladas; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quién pase; sus ciudades están asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar habitante.7 Dije: Ciertamente me temerá; recibirá corrección, y no será destruida su morada según todo aquello por lo cual la castigué. Mas ellos se apresuraron a corromper todos su hechos. (RV)
La dirigencia, administración y sacerdocio son aquí absolutamente condenados por Dios. Sin embargo a la nación le es requerida que espere hasta el tiempo de Su ira y restauración. Entonces le es dado un lenguaje puro. Los orgullosos de Judá que son altaneros y arrogantes a causa de los elegidos de Judá serán removidos. Los humildes y afligidos del pueblo que sean dejados confiarán en el nombre de Jehová. Por lo tanto, Judá e Israel son probados en fuego antes de la restauración, mas ninguno de ellos temerá.
Sofonías 3:8-20 8 Por tanto, esperadme dice Jehová, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramanar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra. 9 En aquel tiempo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoque el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento. 10 De la región más allá de los ríos de Etiopía, me suplicarán; la hija de mis esparcidos traerá mi ofrenda. 11 En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte. 12 y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová. 13 El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán y no habrá quien los atemorice. 14 Canta, o hija de Sión; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. 15 Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal. 16 En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sión, no se debiliten tus manos. 17 Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. 18 Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga. 19 He aquí, en aquél tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; y salvaré a la que cojea, y recogeré a la descarriada; y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra. 20 En aquél tiempo yo os traeré, en aquél tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová. (RV)
Éste es la cautividad de Israel donde el Mesías toma cautiva la cautividad (Efe. 4:8; de Salmo 68:18) pero en los últimos días (Apo. 13:10).
Malaquías muestra que el motivo e fracaso principal del sacerdocio en los últimos días es él del nombre y naturaleza de Dios y Su poder y autoridad. No hay honor dado al Padre y ningún temor a Él como Dios y Señor de los Ejércitos.
Malaquías 1:1-14 1 Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías. 2 yo os he amado, dice Jehová; Y dijisteis: ¿ En que nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? Dice Jehová. Y amé a Jacob. 3 y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y abandoné su heredad para los chacales del desierto. 4 Cuando Edom dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos a edificar lo arruinado; así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré; y les llamarán territorio de impiedad, y pueblo contra el cual Jehová está indignado para siempre. 5 Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido mas allá de los límites de Israel. 6 El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, yo soy padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? Dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís; ¿ En qué hemos menospreciado tu nombre? 7 En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿ En qué te homos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. 8 Y cuando ofrecéis animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? Dice Jehová de los ejércitos. 9 Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero,¿cómo podéis agradarle si hacéis estas cosas? Dice Jehová de los ejércitos. 10 ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda. 11 Porque desde dónde el sol nace hasta dónde se pone, es grande mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos. 12 y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová, y cuando decís que su alimento es despreciable. 13 Habéis además dicho: ¡Oh que fastidio es esto! Y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿ Aceptaré yo eso de vuestra mano? Dice Jehová. 14 Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones. (RV)
La distinción aquí entre Jacob y Edom es la distinción entre los dos pactos o sistemas de adorar. La distinción no es entre el Antiguo y Nuevo Testamento sino entre el falso y verdadero. Los sistemas entre la esclavitud y la libertad también son entre los dos montes de Gerizim y Ebal.
Moisés hizo ubicarse a algunas de las tribus sobre el Monte Gerizim para bendecir al pueblo y a otros los ubicó sobre el Monte Ebal para maldecir los (Deut. 27; 12-13; Jos. 8:33; Jue. 9:7) Los que estaban sobre Gerizim eran, Simeón, Leví, Judá; Isacar, José y Benjamín. Los que estaban sobre el Monte Ebal eran, Rubén, Gad, Aser, Zabulón, Dan y Neftalí.
Estas divisiones tienen un significado que será examinado en otro escrito. Difieren de las divisiones hechas por Pablo en Gálatas 4:21-33. Aquí los levitas tenían responsabilidades específicas (Deut. 27:14-26). Estas responsabilidades conducen directamente a las bendiciones y maldiciones de Deuteronomio 28 que son inflingidas sobre el pueblo. Por lo tanto, los gobernantes y el sacerdocio son tenidos por responsables de las bendiciones y maldiciones (ver el artículo Las Bendiciones y Las Maldiciones [075]). Aquí el Monte Seir o Edom tiene un odio perpetuo hacia los hijos de Israel. Este problema es identificado en Ezequiel 35 donde las dos naciones, Israel y Judá, son protegidas de la destrucción.
Antes de hablar de la nación de Edom y la destrucción intentada de Judá e Israel en los días del fin, Ezequiel habla sobre el sacerdocio en Ezequiel 34. Ésta es la condena más explícita del sacerdocio.
Ezequiel 34:1-9 1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 «Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: "Así ha dicho Jehová, el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no apacientan a los rebaños? 3 Os alimentáis con la leche de las ovejas, os vestís con su lana y degolláis a la engordada, pero no las apacentáis. 4 No fortalecisteis a las débiles ni curasteis a la enferma; no vendasteis la perniquebrada ni volvisteis al redil a la descarriada ni buscasteis a la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia. 5 Andan errantes por falta de pastor y son presa de todas las fieras del campo. ¡Se han dispersado! 6 Han andado perdidas mis ovejas por todos los montes y en todo collado alto. Por toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas y no hubo quien las buscara ni quien preguntara por ellas. 7 »Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: 8 Vivo yo, ha dicho Jehová, el Señor, que por cuanto mi rebaño fue expuesto al robo, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron a mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos y no apacentaron a mis ovejas; 9 por eso, pastores, oíd palabra de Jehová. (RV)
Los pastores oyen sin oír. Ellos leen las escrituras pero no entienden.
Ezequiel 34:10 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán mas a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida. (RV)
Los pastores no serán alimentados por las ovejas en los últimos días, y se verán forzados a trabajar, porque no alimentaron a las ovejas con alimento sólido en el tiempo apropiado. Dios busca y restaura a Su rebaño.
Ezequiel 34:11-16 11 Porque así ha dicho Jehová, el Señor: Yo, yo mismo, iré a buscar a mis ovejas, y las reconoceré. 12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré yo a mis ovejas y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. 13 Yo las sacaré de los pueblos y las juntaré de los países; las traeré a su propio país y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas y en todos los lugares habitados del país. 14 En buenos pastos las apacentaré y en los altos montes de Israel estará su pastizal; allí dormirán en buen redil y con pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. 15 Yo apacentaré mis ovejas y les daré aprisco, dice Jehová, el Señor. 16 Yo buscaré a la perdida y haré volver al redil a la descarriada, vendaré la perniquebrada y fortaleceré a la débil; pero a la engordada y a la fuerte destruiré: las apacentaré con justicia. (RV)
Acá vemos que los pastores son condenados y luego las ovejas del rebaño son juzgadas según comparan una con otra, entre ellas. Los elegidos son juzgados por cómo se tratan uno a otro.
Ezequiel 34:17 17 En cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová, el Señor: Yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. 18 ¿No os basta con comer los buenos pastos, sino que también pisoteáis lo que de vuestros pastos queda, y cuando bebéis las aguas claras enturbiáis el resto con vuestros pies? 19 Y así mis ovejas han de comer lo que vosotros habéis pisoteado y han de beber lo que con vuestros pies habéis enturbiado. 20 Por tanto, así les dice Jehová, el Señor: Yo, yo mismo, juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca, 21 por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. 22 Yo salvaré a mis ovejas y nunca más serán objeto de rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja. 23 Yo levantaré sobre ellas a un pastor que las apaciente: mi siervo David. Él las apacentará, pues será su pastor. 24 Yo, Jehová, seré el Dios de ellos, y mi siervo David, en medio de ellos, será su gobernante. Yo, Jehová, he hablado. 25 »Estableceré con ellos un pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; habitarán en el desierto con seguridad y dormirán en los bosques. 26 Y daré bendición a ellos y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo: lluvias de bendición serán. 27 El árbol del campo dará su fruto y la tierra dará su fruto. Estarán en su tierra con seguridad, y sabrán que yo soy Jehová, cuando rompa las coyundas de su yugo y los libre de mano de los que se sirven de ellos. 28 No serán más por presa de las naciones ni las fieras del país las devorarán, sino que habitarán con seguridad y no habrá quien las espante. (RV)
La restauración es a paz y liberación del temor. Les será levantada una planta de renombre. La planta es el Mesías que alimentará al rebaño y David será su príncipe bajo el Mesías que es el Señor.
Ezequiel 34:29-31 29 Y levantaré para ellos una planta de renombre, y no serán ya más consumidos de hambre en la tierra, ni ya más serán avergonzados por las naciones. 30 Y sabrán yo Jehová su Dios estoy con ellos, y ellos son mi pueblo, la casa de Israel, dice Jehová el Señor. 31 Y vosotras ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor. (RV)
Aquí es mencionada la restauración de la primera resurrección, puesto que David ha de ser puesto sobre el rebaño después de su retorno y reestablecimiento. El pacto de paz es establecido al retorno del Mesías, el Príncipe de paz. La vergüenza de los gentiles es la del falso sistema babilónico, el cual es hecho caer en los últimos días, según vemos en Apocalipsis 8:2 en adelante.
El problema principal entre Dios y el sacerdocio es el hecho de que ellos han impuesto un sistema falso que no honra a Dios. Éste es el sistema trinitario, que trata de afirmar la igualdad del Padre con otras dos entidades, especialmente el Mesías, y a partir de esto reducir el impacto de la ley de Dios. Esto es evidente en Malaquías 1:6-14.
Malaquías 1:6-14 6 El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? Y si señor ¿dónde está mi temor? Dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tú nombre? 7 En que ofrecisteis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En que te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. 8 Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le será acepto? Dice Jehová de los ejércitos. 9 Ahora, pues, orad por el favor de Dios, para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle, si hacéis estas cosas? Dice Jehová de los ejércitos. 10 ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda. 11 Porque desde dónde el sol nace hasta dónde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece en mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones. Dice Jehová de los ejércitos. 12 Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová, y cuando decís que su alimento es despreciable. 13 Habéis además dicho: ¡ oh, que fastidio es esto! Y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo y presentasteis ofrenda. ¿ Aceptaré yo eso de vuestra mano? Dice Jehová. 14 Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová, lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones. (RV)
No hay sacerdote que quiera cerrar la puerta de la apostasía de balde. Demandan pago para enseñar la palabra de Dios y profanan las Escrituras e su intento impartiendo la enseñanza por paga. Dios no aceptará a sus personas, de hecho la acepción de personas fue su pecado más grave.
Los Profetas como parte del Sistema Sacerdotal
Ezequiel 13:1-16 trata sobre los profetas falsos. Son parte del sacerdocio, y caen junto con estos. Las iglesias de los últimos días están transidas de profetas y profecías falsas. Ellos predican seguridad a una congregación engañada.
Ezequiel 13:1-9 1 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 2 Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di, a los que profetizan de su propio corazón: Oíd, palabra de Jehová. 3 Así ha dicho Jehová el Señor: ¡ Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu y nada han visto! 4 Como zorras en los desiertos fueron tus profetas, oh Israel. 5 No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová. 6 Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: Ha dicho Jehová, y Jehová no los envió: con todo, esperan que él confirme la palabra de ellos. 7 ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación mentirosa, pues que decís: Dijo Jehová, no habiendo yo hablado? 8 Por tanto si ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice Jehová el Señor. 9 estará mi mano contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira, no estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy Jehová el Señor. (RV)
Los profetas en los días del fin adivinan mentiras para la congregación, y profetizan paz para Israel cuando no hay paz. El castigo para estos profetas falsos es la remoción de la asamblea de Israel, ni tampoco serán inscritos en el libro de la Casa de Israel.
En otras palabras, las cartas y profecías falsas del sacerdocio de las iglesias de los últimos días serán borradas de las cartas de la iglesia, y sus nombres borrados de las listas de la congregación. En otras palabras son confinados a la segunda resurrección. Esto se aplica a todo profeta falso y profecía falsa de la iglesia que intenta buscar refugio en otro que Dios.
Ezequiel 13:10-16 10 Sí, por cuanto han engañado a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y porque cuando uno levantaba una pared, ellos la recubrían con lodo suelto, 11 di a los recubridores que el lodo suelto se caerá: vendrá una lluvia torrencial y yo enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y un viento tempestuoso la romperá. 12 Y he aquí que cuando la pared haya caído, ¿no os preguntarán dónde está la mezcla con que la recubristeis?" 13 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Señor: "Haré que la rompa un viento tempestuoso con mi ira, y una lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para destruir. 14 Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento. Caerá y seréis consumidos en medio de ella, y sabréis que yo soy Jehová. 15 Consumaré así mi furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto, y os diré que no existe la pared ni los que la recubrieron: 16 los profetas de Israel que profetizan acerca de Jerusalén y que vieron para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová, el Señor". (RV)
Esta profecía falsa se convirtió en una pared de concreto sin solidificar, y por lo tanto fue incapaz de mantenerse en pie. Que cada siervo de Dios ponga cuidado como construye. Construcción falsa no se mantendrá en pie. Esa es la lección para la Iglesia de Dios en el fin del siglo veinte. Sus sacerdotes y profetas se superponen.
Dios está en contra de los profetas por este espíritu de profecía falsa (Jeremías 23:30). Los profetas falsos son juzgados. Ellos pierden la protección de Dios, y no entran a la asamblea de Dios, siendo enfrentados al verdadero espíritu de profecía, según vemos en Jeremías 20:3-6.
Jeremías 20:3-6 3 Al día siguiente, Pasur sacó a Jeremías del cepo. Le dijo entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pasur, sino Magor-misabib. 4 Y así ha dicho Jehová: "He aquí, yo haré que seas un terror para ti mismo y para todos los que bien te quieren. Caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán. A todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, que los llevará cautivos a Babilonia y los matará a espada. 5 Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas. Entregaré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, que los saquearán, los tomarán y los llevarán a Babilonia. 6 Y tú, Pasur, y todos los que habitan en tu casa iréis cautivos. Entrarás en Babilonia y allí morirás. Allí serás enterrado, tú y todos los que bien te quieren, a los cuales has profetizado con mentira". (RV)
Jeremías cambió el nombre de Pasur, que es arameo, dando la interpretación en hebreo, tal como hiciera Isaías en 8:1,3. El arameo se basa en las palabras pash (quedar o permanecer) y gur (andar o viajar en un país extraño). El arameo es sehor (magor); el hebreo es sabib. Por lo tanto, el texto se convierte en tú nombre no permanecerá, sino que vagará. Esto es inducido por el terror.
Los profetas y sacerdotes que no permanecen fieles son entregados a la ramera o el sistema falso de los misterios babilónicos. La intoxicación con vino es tanto física como espiritual.
Isaías 28:7-13 7 Pero también estos erraron con el vino, y con sidra se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron son la sidra erraron en la visión, tropezaron en el juicio. 8 Porque toda mesa está llena de vómito y suciedad, hasta no hallar lugar limpio. 9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos? 10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; 11 porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablaré a este pueblo, 12 a los cuales él dijo: Este es el reposo, dad reposo al cansado; este es el refrigerio; mas no quisieron oír. 13 La palabra, pues, de Jehová, les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados enlazados y presos. (RV)
El vino del espíritu de fornicación es evidente en el sistema de la ramera babilónica que es la iglesia ebria con la sangre de los santos.
Apocalipsis 17:1-9 1 Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia de la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. 3 Y me llevo en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, de piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; 5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. 6 Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la ví quedé asombrado con gran asombro. 7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te dirá el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. 8 La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tirra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia, que era y no es, y será. 9 Esto, para la mente que tenga sabiduría: las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer. (RV)
Esta ramera es la iglesia mayoritaria del sistema Cristiano y está ebria de la sangre de los santos que ha matado. Los santos son los que obedecen los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.
La nación es entregada a destrucción por la iniquidad del sacerdocio.
Isaías 56:9-12 Todas las bestias del campo, todas las fieras del bosque, venid a devorar. 10 Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. 11 Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender, todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno su propio provecho, cada uno por su lado. 12 Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, o mucho mas excelente. (RV)
El sacerdocio es descrito como perros mudos y guías ciegos. No tienen entendimiento porque no temen a Dios ni observan Sus mandamientos.
Nuestra gente es alimentada con falsedad y perecen a causa de los sacerdotes y su sistema de vida.
Isaías 5:11-13 11 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir al embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! 12 Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos. 13 Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento, y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. (RV)
El sistema involucra las fiestas y el sistema de culto. Como los pastores han olvidado al Señor y descarriado a Sus hijos, del mismo modo Él olvidará a los hijos de ellos.
Oseas 4:1-6 1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios sobre la tierra. 2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo u las aves del cielo; y aún los peces del mar morirán. 4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote. 5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré. 6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque te olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. (RV)
Este entredicho es porque los sacerdotes enseñan que la ley ya no tiene validez.
Isaías 5:18-24 18 !Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado con las coyundas de la carreta, 19 los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo de Santo de Israel, para que lo sepamos! 20 ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y alo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! 21 ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante di sí mismos ¡ 22 ¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; 23 los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho! 24 Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel. (RV)
El resultado del rechazo de la ley es que se pierde el conocimiento del bien y el mal.
Tanto el sacerdote como el profeta en la Casa de Dios son profanos (Jeremías 23:11-40). Los profetas no exponen la iniquidad de Sión.
Lamentaciones 2:14 Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, sino que te predicaron vanas profecías y extravíos. (RV)
Estos mismos profetas falsos no ven problema alguno para las iglesias de los últimos días. Sin embargo, Dios restaurará a Israel como final feliz.
Jeremías 29:8-14 8 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis. 9 Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová. 10 Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. 11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12 Entonces me invocaréis, vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré. 13 y me buscaréis, y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. 14 Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones, y de todos los lugares a dónde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de dónde os hice llevar. (RV)
Moisés se puso en medio de Dios e Israel para aplacar la ira de Dios (Salmo 106:23), pero estos sacerdotes falsos no se paran para interceder por Israel tal como Moisés demostró, ni tampoco se enfrentan al mal por Israel.
Ezequiel 13:5 No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que resista firme en la batalla en el día de Jehová. (RV)
De hecho, los profetas falsos dicen que los elegidos estarán en un lugar de refugio el día de la batalla del Señor. No hay hombre que quiera pararse en la brecha.
Ezequiel 22: 30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. (RV)
En Jeremías 23:11-40, vemos que el Señor está en contra de los profetas falsos (vv. 30-32). La comparación con estos textos es según se ve por lo siguiente: v. 11 com. Sof. 3:4; v. 12 com. Jer. 11:23; v. 13 com. Isaías 9:16; vv. 17,22 muestra que los profetas falsos alientan al mal y a aquellos que desprecian a Dios y a Sus leyes.
El mensaje en los últimos días no será dado en hebreo sino que por labios extraños y en lengua foránea.
Los sacerdotes que fallen en los últimos días serán entregados al sistema de la bestia y a los Misterios babilónicos. Son removidos para enfrentarse al terror al cual se refiere Jeremías. No estarán inscriptos en los registros de la Casa de Israel.
Esdras 2:59-62 59 Estos fueron los que volvieron de Tel-mela, Tel-harsa, Querub, Addán e Imer, que no pudieron demostrar si la casa de sus padres y su linaje eran de Israel: 60 los hijos de Delaía, los hijos de Tobías, los hijos de Necoda, seiscientos cincuenta y dos. 61 Y entre los hijos de los sacerdotes: los hijos de Habaía, los hijos de Cos, los hijos de Barzilai, el cual tomó por mujer a una de las hijas de Barzilai, el galaadita, de quien adoptó el nombre. 62 Estos buscaron su registro genealógico, pero como no lo hallaron, fueron excluidos del sacerdocio. (RV)
Esto se reafirma en Nehemías 7:5.
Nehemías 7:5 Entonces Dios puso en mi corazón, que reuniese a los nobles y oficiales y al pueblo, para que fuesen empadronados según sus genealogías. Y hallé el libro de la genealogía de los que habían subido antes, y encontré en él escrito así. (RV)
Por lo tanto para el sacerdocio el registro se mantiene.
La profanación del sacerdocio levítico significaba la exclusión. ¿Cuánto más no será la penalidad para el sacerdocio de Melquisedec cuya única razón para el ingreso es la pureza de su llamado? Por ese motivo son excluidos en su totalidad hasta la segunda resurrección.
Dios está apesadumbrado a causa de los pastores, porque ellos han destruido la congregación y han dispersado a las ovejas.
Jeremías 10:20-25 <