Iglesias Cristianas de Dios

[234]

 

 

 

El Valle de los Huesos Secos

 

(Edición 1.0 20060927-20060927)

 

Dios habla por medio del profeta Ezequiel en el capítulo 37 y se refiere al Valle de los Huesos Secos. Esto se interpreta como La Resurrección de los Muertos. Sin embargo queda por responder, qué resurrección es y cuándo ocurre, y qué significa en relación con La Restauración de Israel?.

 

 

 

 

 

Iglesias Cristianas de Dios

PO Box 369,  WODEN  ACT 2606,  AUSTRALIA

 

E-mail: secretary@ccg.org

 

 

 

(Propiedad Intelectual ã 2006 Wade Cox)

(Tr. 2006)

 

Este documento puede copiarse libremente y distribuirse con tal de que se copie en su totalidad sin alteraciones o tachaduras. Debe incluirse el nombre y dirección de editor y el aviso de derechos de propiedad literaria. Ningún cargo puede realizarse a los destinatarios de copias distribuidas. Las citas breves pueden ser incluidas en artículos críticos y revisiones sin interferir en los derechos de propiedad literaria.

 

Este documento se puede obtener desde los sitios de Internet:
http://www.logon.org y http://www.ccg.org

 

 


El Valle de los Huesos Secos [234]

 


Las actividades de Ezequiel capítulo 37 siempre han sido interpretadas como concernientes a la resurrección de los muertos. La palabra empleada para tumbas en el verso 12 es la palabra en hebreo qeber (kehber, SHD 6913) y no Sheol. Hay una repetición involucrada, que los estudiosos afirman que incluye La Resurrección, así como La Restauración dentro de la tierra de Israel (es decir, sobre el suelo de  Israel (heb. ‘admath) (c. de, por ejemplo Bullinger, Comp. Bible, nota de pie 37:12).

 

Algunas personas han interpretado este texto como referente a La Segunda Resurrección al final del Milenio.

 

La ubicación del texto en relación con los otros capítulos del libro muestra que esta es una referencia genérica a la restauración de Israel de ambas divisiones, y por lo tanto incluye la Primera Resurrección.

 

La Palabra del Señor vino a los pastores de Israel en Ezequiel 34. Este texto ha sido analizado en detalle en el documento Midiendo el Templo [137].

 

Dios entonces le dijo a Ezequiel que se encargara de las naciones circundantes a  Israel, y luego de la restauración de Israel.

 

En el capítulo 35 Dios habla en contra de Mt. Seir, o la nación de Edom, que son los hijos de Esaú.

 

Edom odiaba a Israel y  persiguió su sangre. Dios decidió castigar a Edom por haber perseguido a Israel luego de que su tiempo de perversidad había terminado (Ezeq. 35:5). Ellos fueron derrotados por Judah bajo Juan Hircano y se habían convertido al  Judaísmo. Ellos se mezclaron con Judah en Judea, y los reyes de Judea bajo los romanos eran Edomitas o Idumeos. Herodes el Grande era descendiente de Esaú. En el momento de la dispersión de Judah Edom formó alianza con los Zelotes y oprimieron a Judah en Jerusalén (ver el documento La Guerra con Roma y la Caida del Templo [298].

 

Edom sería convertida en una desolación perpetua y sus ciudades no retornarían, y entonces ellos sabrían que el Señor es Dios. Edom buscó poseer las bendiciones de Israel y Judah, a pesar de que el Señor estaba ahí (Ezeq. 35:10).  Esto fue una referencia al deseo de Edom de recuperar violentamente el derecho de primogenitura que Esaú había vendido a Jacob. El Señor estaba ahí como testigo, y estuvo en la tierra cuando ellos buscaron apoderarse de ésta.

 

Por lo tanto, Dios juzgará a Edom por su odio ira y blasfemia. El destruirá a Edom. Su promesa fue que, cuando toda la tierra se regocije, Él convertirá a Edom en una desolación, tanto  Mt. Seir como toda Idumea.

 

Edom estaba tanto en Edom como en Judea y en los imperios de traficantes de los fenicios.

 

Ellos serán desolados cuando toda la tierra se regocije. De este modo, aún en la restauración por venir, ellos permanecerán desolados.

 

Luego, en el capítulo 36, Jehová le ordena a  Ezequiel que pronuncie las palabras de Adonai Jehová.

 

Las naciones buscaron reclamar los  Antiguos Lugares Altos  o las montañas de Israel, que les habían sido prometidas (Gen. 49:26; Deut. 13:13; 33:15).

 

Dado a que las naciones devoraron a Israel y la convirtieron en una desolación por todos lados, y la convirtieron en una posesión de paganos y una infamia para todo el pueblo, Dios decidió intervenir. Este es el mismo sentimiento que vemos en el Libro de  Zacarías (ver el documento Comentario sobre Zacarías [297]).

 

Dios entonces habló en contra de las naciones paganas que rodearon a Israel, incluyendo Idumea, y dictó su sentencia.

 

Ezequiel 36:1-38

1 Y Tu, hijo del hombre, profetiza sobre los montes de Israel, y di: Montes de Israel, oid palabra de Jehová:2 Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto el enemigo dijo sobre vosotros: ¡Ea! también las alturas perpetuas nos han sido por heredad; 3 Profetiza por tanto, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: Pues por cuanto asolándoos y tragándoos de todas partes, para que fueseis heredad á las otras gentes, se os ha hecho andar en boca de lenguas, y ser el oprobio de los pueblos,4 Por tanto, montes de Israel, oid palabra del Señor Jehová: Así ha dicho el Señor Jehová á los montes y á los collados, á los arroyos y á los valles, á las ruinas y asolamientos, y á las ciudades desamparadas, que fueron puestas á saco y en escarnio á las otras gentes alrededor;5 Por eso, así ha dicho el Señor Jehová: He hablado por cierto en el fuego de mi celo contra las demás gentes, y contra toda Idumea, que se disputaron mi tierra por heredad con alegría de todo corazón, con enconamiento de ánimo, para que sus expelidos fuesen presa.6 Por tanto, profetiza sobre la tierra de Israel, y di á los montes y á los collados, y á los arroyos y á los valles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, en mi celo y en mi furor he hablado, por cuanto habéis llevado el oprobio de las gentes.7 Por lo cual así ha dicho el Señor Jehová: Yo he alzado mi mano, que las gentes que os están alrededor han de llevar su afrenta.8 Mas vosotros, oh montes de Israel, daréis vuestros ramos, y llevaréis vuestro fruto á mi pueblo Israel; porque cerca están para venir.9 Porque heme aquí á vosotros, y á vosotros me volveré, y seréis labrados y sembrados.10 Y haré multiplicar sobre vosotros hombres, á toda la casa de Israel, toda ella; y las ciudades han de ser habitadas, y serán edificadas las ruinas.11 Y multiplicaré sobre vosotros hombres y bestias, y serán multiplicados y crecerán: y os haré morar como solíais antiguamente, y os haré más bien que en vuestros principios; y sabréis que yo soy Jehová.(RV)

 

Dios entonces pronunció su bendición a Israel. Las montañas serán bendecidas y los hijos de Israel podrán pronto volver a casa. Éste es el período de los Últimos Días en la Restauración.

 

Israel sería poblado y sus hijos ya no morirían e Israel no estaría más acongojado. Esto es al final del período del Holocausto que mató a los hijos de Israel.

 
12 Y haré andar hombres sobre vosotros, á mi pueblo Israel; y te poseerán, y les serás por heredad, y nunca más les matarás los hijos.

 

Este período de paz ya no encontrará a Israel matando hombres y perdiendo a sus hijos.

 

      13 Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto dicen de vosotros: Comedora de hombres, y matadora de los hijos de tus gentes has sido:14 Por tanto, no devorarás más hombres, y nunca más matarás los hijos á tus gentes, dice el Señor Jehová.15 Y nunca más te haré oir injuria de gentes, ni más llevarás denuestos de pueblos, ni harás más morir los hijos á tus gentes, dice el Señor Jehová. (RV)

 

Israel ya no cargará con el reproche de las naciones, y sus sacerdotes no la harán tropezar con su error.

 

Israel fue castigado por su apostasía cuando habitó en su propia tierra, y fue dispersado por su apostasía e idolatría. Ellos fueron esparcidos entre las naciones por las mismísimas tradiciones que el Mesías condenó, y por las cuales lo mataron. Ellos fueron dispersados y juzgados por su conducta y hechos. El comportamiento de Judah, hasta el fin mismo, fue una absoluta inmundicia, como vemos en el documento La Guerra con Roma y la Caida del Templo [298].

 

      16 Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:17 Hijo del hombre, morando en su tierra la casa de Israel, la contaminaron con sus caminos y con sus obras: como inmundicia de menstruosa fué su camino delante de mí.18 Y derramé mi ira sobre ellos por las sangres que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron.19 Y esparcílos por las gentes, y fueron aventados por las tierras: conforme á sus caminos y conforme á sus obras los juzgué.20 Y entrados á las gentes á donde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Jehová, y de su tierra de él han salido.21 Y he tenido lástima en atención á mi santo nombre, el cual profanó la casa de Israel entre las gentes á donde fueron. (RV)

 

Dios decidió restaurar a Israel, no por ellos, y a pesar de su herejía y tradiciones. Él los restauró a causa de Su Santo Nombre, el cual ellos profanaron entre las naciones. Este tiempo está ahora sobre nosotros.

 

Israel está siendo restaurado previo a su conversión. Esta restauración ha sido mayormente a través de las acciones de Efraín desde 1916.


22 Por tanto, di á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Jehová: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las gentes á donde habéis llegado.23 Y santificaré mi grande nombre profanado entre las gentes, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las gentes que yo soy Jehová, dice el Señor Jehová, cuando fuere santificado en vosotros delante de sus ojos.24 Y yo os tomaré de las gentes, y os juntaré de todas las tierras, y os traeré á vuestro país. (RV)

 

Esta recolección está siendo llevada a cabo ahora y habrá de continuar por algún tiempo por venir.

 

Ellos serán limpiados, se arrepentirán y se convertirán en el poder del Espíritu Santo.

 

25 Y esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.26 Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne.27 Y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra.28 Y habitaréis en la tierra que dí á vuestros padres; y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré á vosotros por Dios. (RV)

 

* Note: la traducción de Knox dice en el verso 25: “Y luego derramaré arroyos limpiadores vivos sobre ti...”

 

Vea que el proceso de conversión involucra a Israel guardando los Mandamientos y Estatutos de Dios, como Él le dio a Cristo, y a Moisés en Sinaí. Esta obediencia es el sentido del Apocalipsis 12:17 y 14:12.

 

Dios los limpiará y hará que las montañas produzcan en gran abundancia. Ellos no sufrirán hambre nunca más. De este modo ellos recordarán su maldad e iniquidad.


29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.30 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, porque nunca más recibáis oprobio de hambre entre las gentes.31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades, y por vuestras abominaciones. (RV).

 

Dios dice que Él no está actuando por el bien de Israel, sino para confundirlos y hacer que se avergüencen.

 

32 No lo hago por vosotros, dice el Señor Jehová, séaos notorio: avergonzaos y confundíos de vuestras iniquidades, casa de Israel.33 Así ha dicho el Señor Jehová: El día que os limpiaré de todas vuestras iniquidades, haré también habitar las ciudades, y las asoladas serán edificadas.34 Y la tierra asolada será labrada, en lugar de haber sido asolada en ojos de todos los que pasaron;35 Los cuales dijeron: Esta tierra asolada fué como huerto de Edén; y estas ciudades desiertas y asoladas y arruinadas, fortalecidas estuvieron.36 Y las gentes que fueron dejadas en vuestros alrededores, sabrán que yo edifiqué las derribadas, y planté las asoladas: yo Jehová he hablado, y harélo.37 Así ha dicho el Señor Jehová: Aun seré solicitado de la casa de Israel, para hacerles esto: multiplicarélos de hombres á modo de rebaños.38 Como las ovejas santas, como las ovejas de Jerusalem en sus solemnidades, así las ciudades desiertas serán llenas de rebaños de hombres; y sabrán que yo soy Jehová. (RV)

 

La nación entonces entenderá que Dios lo hizo. Las ciudades desiertas se llenarán de hombres tal como el rebaño de sacrificios en Jerusalén. Esta gente se dedicará a Dios en el Espíritu Santo. Ellos abandonarán sus tradiciones como harapos sucios, y cambiarán y brindarán sus corazones y serán bautizados y convertidos.

 

La frase siguiente de La Restauración es la de la resurrection y el retorno del Mesías.

 

La Resurrección

Esta sección se refiere a los Huesos Secos (vv. 1-14) y los dos palos (vv. 15-28) in Ezequiel 37.

 

La profecía de los huesos secos sigue una secuencia:

  1. La visión es revelada (vv. 1,2).
  2. La pregunta y respuesta del profeta (v. 3).
  3. El mandamiento de profetizar encima o sobre los huesos (v. 4) (Heb. ‘al).
  4. Palabras de la profecía (vv. 5,6).
  5. Obediencia del profeta (v.7).
  6. Resultado (vv. 7-8).

 

Luego la fase siguiente se repite desde la 3:

  1. Mandamiento de profetizar hacia (‘el) el Espíritu; es decir, Dios está dirigiendo Su propio poder en el momento correcto. (v. 9).
  2. Palabras de la profecía (v. 9).
  3. Obediencia del profeta (v. 10).
  4. Resultado (v.10).

 

Luego la visión es explicada (v. 11).

 

Luego sigue la pregunta y la respuesta de Jehová. (vv. 12-14).

 

El Señor ahora habla por medio del Espíritu (ver también 1:1,3; 8:3; 11:24-25; 40:2-3). Las expresiones en estos textos muestran el significado del Apocalipsis 1:10 (ver también Bullinger, Comp. Bible nota al v. 1).

 

Ezequiel 37:1-28

Y la mano de Jehová fué sobre mí, y sacóme en espíritu de Jehová, y púsome en medio de un campo que estaba lleno de huesos.2 E hízome pasar cerca de ellos por todo alrededor: y he aquí que eran muy muchos sobre la haz del campo, y por cierto secos en gran manera.3 Y díjome: Hijo del hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.4 Díjome entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oid palabra de Jehová.5 Así ha dicho el Señor Jehová á estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.6 Y pondré nervios sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.7 Profeticé pues, como me fué mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor, y los huesos se llegaron cada hueso á su hueso.8 Y miré, y he aquí nervios sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrío por encima de ellos: mas no había en ellos espíritu.9 Y díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del hombre, y di al espíritu: Así ha dicho el Señor Jehová: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies, un ejército grande en extremo. (RV)

 

La palabra se refiere aquellos asesinados en el servicio de Dios. Ellos murieron de una forma violenta. La Septuaginta los presenta como tous nekrous, que no es lo mismo que nekrous sin el  artículo, con referencia a aquellos que alguna vez estuvieron con vida. Pero de esta forma, con el artículo, se refiere a cadáveres. Bullinger observa la distinción (en la nota de pie de página del v. 9). Compare este texto con lo que Cristo estaba diciendo en Mateo 22:31-32 and Lucas 24:5 (c. también 1 Cor. 15:29, 35, 42, 52).

 

Este texto se refiere a La Primera Resurrección y su lugar en la administración, y también a la restauración de Israel por algún medio milagroso.

 

Este es el fin de la visión que se muestra en la primera secuencia. Estas personas son las obedientes de la Casa de Israel.

 

Ahora la visión es explicada.

 

El uso del término “toda la casa” se refiere también a La Iglesia, que es también el viñedo del Señor, como el  Israel espiritual.


11 Díjome luego: Hijo del hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo talados. (RV)

 

Ellos consideran que están completamente apartados pero no lo están, y sus identidades y  linajes serán restaurados.


12 Por tanto profetiza, y diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré á la tierra de Israel.13 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abriere vuestros sepulcros, y os sacare de vuestras sepulturas, pueblo mío. (RV)

 

Esta acción milagrosa requiere una resurrección similar a la creación de Adán. Esta es una resurrección similar a la de Lázaro y los elegidos en el tiempo del Mesías, cuando aquellos que vinieron de las tumbas vivieron nuevamente y murieron por muerte natural, o fueron asesinados.

 

La secuencia sigue la promesa de Jehová de:

  1. Proclamar el hecho (v. 12).
  2. Prometer la resurrección (v. 12).
  3. Prometer la restauración en Israel (v. 12).
  4. El efecto es conocer al Señor (v. 13).

 

Entonces viene la promesa del conocimiento a continuación del hecho.

  1. Cuando haya abierto tus tumbas (v.13).
  2. Y te haya ubicado en tu propia tierra (v. 14).
  3. Entonces ellos sabrán (v.14).
  4. Proclama el Señor Dios (v.14).


14 Y pondré mi espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová. (RV)

 

Aquí la resurrección implica la ubicación del Espíritu Santo en Israel. De este modo, se hace mención aquí de la conversión de Israel, tanto de Judah como de Efraín. Ahora vemos su explicación.

 

Esto es también el Segundo Éxodo que predijo el profeta Isaías (Isa. 66:18-24).

 

Los Dos Palos

Se interpreta que los dos palos representan a las dos naciones de Judah (con parte de Benjamin y parte de Levi) y Efraín y las diez tribus asociadas con éste. Estas dos serán reunidas nuevamente luego de que la union se hubiera roto como vimos en la profecía de Gracia y Ataduras (ver el documento Comentario sobre Zacarías [297].

 

15 Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:16 Tú, hijo del hombre, tómate ahora un palo, y escribe en él: A Judá, y á los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: A José, palo de Ephraim, y á toda la casa de Israel sus compañeros.17 Júntalos luego el uno con el otro, para que sean en uno, y serán uno en tu mano.18 Y cuando te hablaren los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos enseñarás qué te propones con eso?19 Diles: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Ephraim, y á las tribus de Israel sus compañeros, y pondrélos con él, con el palo de Judá, y harélos un palo, y serán uno en mi mano.20 Y los palos sobre que escribieres, estarán en tu mano delante de sus ojos; (RV)

 

Entonces, ellos se unirán al unísono en armonía,  y serán congregados desde todas las tierras  en las cuales fueron dispersados.

 

21 Y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo á los hijos de Israel de entre las gentes á las cuales fueron, y los juntaré de todas partes, y los traeré á su tierra: 22 Y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel; y un rey será á todos ellos por rey: y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos: ( RV)

 

De este modo ellos serán una nación y un reino bajo un gobierno. Esta union ocurrirá en los Últimos Días en la venida del Mesías.

 

Luego ellos se limpiarán de su idolatría, sus tradiciones y su misticismo.

 

 23 Ni más se contaminarán con sus ídolos, y con sus abominaciones, y con todas sus rebeliones: y los salvaré de todas sus habitaciones en las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo á ellos por Dios.. (RV)


David reinará sobre ellos.

 

Como David ha estado muerto por aproximadamente tres milenios, nosotros obviamente estamos hablando de la resurrección y del Mesías, el hijo de David. Bajo Cristo  ellos seguirán La Ley de Dios como fue dada a Israel.

 

 24 Y mi siervo David será rey sobre ellos, y á todos ellos será un pastor: y andarán en mis derechos, y mis ordenanzas guardarán, y las pondrán por obra.25 Y habitarán en la tierra que dí á mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres, en ella habitarán ellos, y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David les será príncipe para siempre. (RV)

 

David será resucitado, y el Mesías será su Señor, y los elegidos serán la casa de David como elohim (ver Zac. 12:8; ver también el documento Los elegidos como Elohim [001].

 

Entonces el pacto será renovado para siempre. Jehová de Israel habitará con ellos, y Jehová de los Ejércitos estará allí por medio del Espíritu Santo, y el Templo serán los elegidos, y el Templo Físico será símbolo del Templo Espiritual, el cual somos nosotros.

 

26 Y concertaré con ellos pacto de paz, perpetuo pacto será con ellos: y los asentaré, y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre.27 Y estará en ellos mi tabernáculo, y seré á ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.28 Y sabrán las gentes que yo Jehová santifico á Israel, estando mi santuario entre ellos para siempre. (RV)

 

Las naciones vendrán a La Tierra Santa año tras año para venerar al Señor de los Ejércitos, y ellos sabrán que Dios está allí entre ellos por siempre.

 

Luego, cuando el Señor haya comenzado a reestablecer a  Israel, y con el retorno del Mesías y la reunión de los elegidos, la guerra del Milenio ocurrirá.

 

La historia de Ezequiel capítulos 38 y 39 relata esta guerra, que es La Guerra de Hamon-Gog (ver el documento La Guerra de Hamon-Gog [294]).

 

Ezequiel 39:25 muestra que La Guerra comienza antes del verdadero establecimiento del Milenio e inicia el cautiverio de Jacob bajo Dios, como Toda La Casa de Israel  en La Tierra Santa. Toda La Casa de Israel  también representa a los elegidos. De este modo, Dios utiliza esta guerra para consolidar y establecer a Israel como Su Nación Santa.

 

Ezequiel 38:1-16

Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:2 Hijo del hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe de la cabecera de Mesech y Tubal, y profetiza sobre él.3 Y di: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo á ti, oh Gog, príncipe de la cabecera de Mesech y Tubal.4 Y yo te quebrantaré, y pondré anzuelos en tus quijadas, y te sacaré á ti, y á todo tu ejército, caballos y caballeros, vestidos de todo todos ellos, grande multitud con paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas:5 Persia, y Etiopía, y Libia con ellos; todos ellos con escudos y almetes:6 Gomer, y todas sus compañías; la casa de Togarma, á los lados del norte, y todas sus compañías; pueblos muchos contigo.7 Aparéjate, y apercíbete, tú, y toda tu multitud que se ha reunido á ti, y séles por guarda.8 De aquí á muchos días serás tú visitado: al cabo de años vendrás á la tierra salvada de la espada, recogida de muchos pueblos, á los montes de Israel, que siempre fueron para asolamiento: mas fué sacada de las naciones, y todos ellos morarán confiadamente.9 Y subirás tú, vendrás como tempestad; como nublado para cubrir la tierra serás tú, y todas tus compañías, y muchos pueblos contigo.

Israel está siendo establecido en ciudades, y las naciones del norte se movilizarán contra él. Las identidades de las naciones son explicadas en el documento La Guerra con Hamon-Gog [294] que cubre ambas partes del conflicto. Ambas partes son subyugadas, como veremos en ese documento.

 

10 Así ha dicho el Señor Jehová: Y será en aquel día, que subirán palabras en tu corazón, y concebirás mal pensamiento;11 Y dirás: Subiré contra tierra de aldeas, iré á gentes reposadas, y que habitan confiadamente: todos ellos habitan sin muros, no tienen cerrojos ni puertas:12 Para arrebatar despojos y para tomar presa; para tornar tu mano sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de las gentes, que se hace de ganados y posesiones, que mora en el ombligo de la tierra.13 Seba, y Dedán, y los mercaderes de Tarsis, y todos sus leoncillos, te dirán: ¿Has venido á arrebatar despojos? ¿has reunido tu multitud para tomar presa, para quitar plata y oro, para tomar ganados y posesiones, para tomar grandes despojos?14 Por tanto profetiza, hijo del hombre, y di á Gog: Así ha dicho el Señor Jehová: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habitará seguramente, ¿no lo sabrás tú?15 Y vendrás de tu lugar, de las partes del norte, tú y muchos pueblos contigo, todos ellos á caballo, grande reunión y poderoso ejército:16 Y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra; será al cabo de los días: y te traeré sobre mi tierra, para que las gentes me conozcan, cuando fuere santificado en ti, oh Gog, delante de sus ojos. (RV)

La Gran Guerra de Hamon-Gog ocurrirá al comienzo del Milenio. Sin embargo, nosotros también sabemos por el capítulo 20 del Apocalipsis, que una gran Guerra va ocurrir al término del Milenio también, antes de La Resurrección General (o Segunda) de los muertos. El Apocalipsis, capítulo 20 explica los capítulos 36-39 de Ezequiel. En los capítulos  40-41 de Ezequiel se muestra el sistema del Templo que será establecido para el Milenio.

 

Apocalipsis 20:1-15

Y VI un ángel descender del cielo, que tenía la llave del abismo, y una grande cadena en su mano.2 Y prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y le ató por mil años;3 Y arrojólo al abismo, y le encerró, y selló sobre él, porque no engañe más á las naciones, hasta que mil años sean cumplidos: y después de esto es necesario que sea desatado un poco de tiempo. (RV)

 

 

La restauración comienza con la atadura de  Satán al retorno del Mesías. Los elegidos son resucitados y a ellos es asignado el juicio. Éste es el comienzo de la restauración previo al sistema milenial.


 4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fué dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni á su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años. 5 Mas los otros muertos no tornaron á vivir hasta que sean cumplidos mil años. Esta es la primera resurrección.6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

 

De este modo, el reino milenial de los santos comienza el Milenio. Esta es la restauración de  Israel, denominada el cautiverio de Jacob. Cristo retorna para tomar cautivo al cautiverio.

 

Luego Satán es liberado nuevamente para la Guerra final al fin del Milenio.

 

 7 Y cuando los mil años fueren cumplidos, Satanás será suelto de su prisión,8 Y saldrá para engañar las naciones que están sobre los cuatro ángulos de la tierra, á Gog y á Magog, á fin de congregarlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y circundaron el campo de los santos, y la ciudad amada: y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró.10 Y el diablo que los engañaba, fué lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.

 

De este modo La Guerra de Gog y Magog es una batalla continua, que se desarrolla tanto al  final del gobierno de Satán  como nuevamente en la liberación de Satán. Las muertes de Satán,  la Bestia, y el falso profeta, son las muertes de los conceptos al final de los siete mil años de los sistemas de la tierra. La resurrección final no  trata sobre naciones y sistemas y  tales cosas. Se refiere al juicio y corrección por un período acortado y es denominado El Juicio del Gran Trono Blanco.

 

11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado el lugar de ellos. 12 Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. (RV)

 

Las Iglesias de Dios en el siglo XX cometieron un grave error al separar los eventos de los versos 12 y 13, y proponer una Tercera Resurrección para así controlar a sus miembros por medio del miedo (ver el documento La Falsedad de la Tercera Resurrección [166]). Sin embargo, es obvio por la lógica del texto que el verso 13 está simplemente hablando de aquellos que murieron en el mar y que ellos también son resucitados para el juicio con aquellos que murieron en la tierra. A aquellos que no se arrepientan al final de este período se les niega la  vida eterna y mueren, y son quemados como basura en el fuego del Gehenna, el lago de fuego que era el basurero en las afueras de Jerusalén.

13 Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras. 14 Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego. (RV)

 

De este modo, Ezequiel habla aquí de una resurrección tanto al comienzo del Milenio para la restauración, y al final. Las guerras anteceden a la restauración, que ocurre en el transcurso del  Milenio. La restauración en las guerras está concebida para establecer la Casa de Dios en Gloria por siempre.

 

Ezequiel 38:17-23

Así ha dicho el Señor Jehová: ¿No eres tú aquél de quien hablé yo en tiempos pasados por mis siervos los profetas de Israel, los cuales profetizaron en aquellos tiempos que yo te había de traer sobre ellos?18 Y será en aquel tiempo, cuando vendrá Gog contra la tierra de Israel, dijo el Señor Jehová, que subirá mi ira en mi enojo.19 Porque he hablado en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran temblor sobre la tierra de Israel;20 Que los peces de la mar, y las aves del cielo, y las bestias del campo, y toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la haz de la tierra, temblarán á mi presencia; y se arruinarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá á tierra.21 Y en todos mis montes llamaré contra él espada, dice el Señor Jehová: la espada de cada cual será contra su hermano. 22 Y yo litigaré con él con pestilencia y con sangre; y haré llover sobre él, y sobre sus compañías, y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre. 23 Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido en ojos de muchas gentes; y sabrán que yo soy Jehová. (RV)

 

El sistema milenial es establecido entonces y las naciones se someten a la dirección y las leyes de Dios y son preparadas para La Segunda y General Resurrección de los Muertos, que es precedida por la última guerra de Gog y Magog.

 

El fin de este proceso resulta en la venida de La Ciudad de Dios (ver el documento La Ciudad de Dios [180]).

q


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Emprty Trailer