Iglesias Cristianas de Dios

 

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La Ley y el Décimo Mandamiento [263]

 

(Edición 1.1 19981011-19981011)

 

 

Está escrito: No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Este artículo explica la estructura entera de la ley de Dios, como se aplicó a su Mandamiento y como explicada por los profetas y los Testamentos en conformidad con la lectura de la ley en los años de Sábado.

 

 

 

Christian Churches of God

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La Ley y el Décimo Mandamiento [263]

 

 


 

Éxodo 20:17  No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. (RV)

 

Deuteronomio 5:21 No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. (RV)

 

Romanos 7:7 ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. (RV)

 

El décimo mandamiento establece la ley en un plano más alto y espiritual. El décimo mandamiento establece la ley en la mente y el corazón y regula la conducta del elegido. La violación de este mandamiento, como los otros mandamientos en la estructura, viola la ley entera.

 

La estructura del décimo mandamiento sigue la estructura de los Dos Grandes Mandamientos y los otros nueve mandamientos.

 

El Primer Gran Mandamiento

 

Mateo 22:36-38 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. (RV)

 

La estructura entera de la Ley se centra en el Amor de Dios.

 

El Sistema, y la Estructura, y la Autoridad de Dios como Ley.

 

Dios ha establecido su ley hasta el cumplimiento total de Su plan, sobre la edad entera y las resurrecciones a la vida y para el juicio.

 

Mateo 5:17-32 17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. 21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante. 27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. 31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. 32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (RV)

 

La estructura entera de la ley fue interpretada correctamente, y puesta en un plano Espiritual a través del Mesías. Él le dio la ley a Moisés y luego dio su comprensión como tenia que ser guardada, como Mesías.

 

Deuteronomio 27:26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén. (RV)

 

La Envidia del Pueblo de Dios es la causa de su persecución

 

Éxodo 1:1-14 1 Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entró con su familia: 2 Rubén, Simeón, Leví, Judá, 3 Isacar, Zabulón, Benjamín, 4 Dan, Neftalí, Gad y Aser. 5 Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. 6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. 7 Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. 8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocia a José; y dijo a su pueblo: 9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés. 12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. 13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, 14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor. (RV)

 

Codiciando el crecimiento y bien estar, y temiendo el poder del pueblo de Dios, el adversario promueve su destrucción. Pero el Señor trae la liberación de Su pueblo mientras está todavía lejano.

 

Éxodo 2:16-25 16 Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre. 17 Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas. 18 Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto? 19 Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas. 20 Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma. 21 Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su hija Séfora por mujer a Moisés. 22 Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena. 23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. 24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios. (RV)

 

Éxodo 3:1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. (RV)

 

Dios luego llama a Su liberador para el propósito que Él ha establecido. Dios emprende la liberación en Su propio tiempo. El décimo mandamiento enseña la paciencia y la perseverancia en la voluntad de Dios.

 

Codiciando poder y autoridad

 

Privilegio y Acepción de Personas

 

Todo el poder es de Dios, incluso ese poder conferido a, y permitido a, Satanás y los ángeles caídos en los últimos días. Dios no hace acepción de personas como hemos visto (Lev. 19:15; Deut. 1:17; 16:19; 2Samuel 14:14; 2Crónicas 19:7; Proverbios 24:23; 28:21; Romanos 2:11; Efesios 6:9; Colosenses 3:25; Santiago 2:1; Santiago 2:9; 1Pedro 1:17).

 

Él asigna poder dentro de Su plan.

 

Monoteísmo y Politeísmo

 

El monoteísmo es el sistema en que todas las voluntades están sometidas a la voluntad del único y verdadero Dios, bajo Jesús Cristo a quien Él envió (Juan 17:3).

 

Voluntades en Rebelión

 

Teniendo una voluntad en rebelión a la Voluntad del único y verdadero Dios es Politeísmo y rebelión. Es como el pecado de brujería. El politeísmo meramente busca establecer voluntades en oposición a, o externa a, la voluntad del único y verdadero Dios. Eso es la razón por la cual Cristo hizo la voluntad del Padre en todas las cosas (Juan 6:38-40).

 

Dios conoce nuestras necesidades y todas las cosas son provistas en Su plan. La codicia ataca la fe en la suficiencia de las provisiones que Dios ha destinado para nosotros. Se dio a los hijos de Israel el maná para que su pan y agua estuvieran seguros, cual es Su promesa a nosotros en los últimos días en el desierto (Salmo 37:25; Isaías 33:16).

 

Números 11:1-35 1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento. 2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió. 3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos. 4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! 5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos. 7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio. 8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo. 9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él. 10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió en gran manera; también le pareció mal a Moisés. 11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí? 12 Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres? 13 De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos. 14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. 15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal. 16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. 17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo. 18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis. 19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, 20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto? 21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne, y comerán un mes entero! 22 Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto? 23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no. 24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo. 25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron. 26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento. 27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. 28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos. 29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos. 30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de Israel. 31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra. 32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo largo alrededor del campamento. 33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande. 34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso. 35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en Hazerot. (RV)

 

Dé gracias en todas las cosas. Sea agradecido por lo que el Señor nos ha dado. Porque en la lujuria y codicia está la ira de Dios.

 

Brujería y Adivinación

 

La rebelión es como el pecado de brujería (1Samuel 15:23). La brujería y el encantamiento son también el deseo de circunvenir la voluntad de Dios. Observando los tiempos y adivinando los tiempos son un deseo de conocer el futuro y determinar una voluntad en oposición a la voluntad de Dios.

 

Deuteronomio 18:10-15 10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. 13 Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. 14 Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios. 15 Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; (RV)

 

La astronomía y comunicándose con espíritus son la antítesis de la fe. El justo caminará por fe.

 

El Sistema Sabático como Señales de Dios y Su poder

 

Dios establece Su sistema según Sus tiempos y Su calendario, y no según el Dios de este mundo. Eso es la razón por la cual el calendario entero del sistema del mundo, incluso el calendario falso del sistema de Hillel bajo el Judaísmo Talmúdico, debe ser removido y volverse al calendario del período del Templo (vea Lev. 23:1-44; Números 15:3; 29:39; 1Crónicas 23:31; Esdras 3:5; Nehemías 10:33). El Calendario Solar y el Calendario judío de Hillel están en oposición a la voluntad de Dios y Dios ha dicho que Él odia sus fiestas (Isaías 1:14) porque han contaminado las fiestas de Dios.

 

El sistema entero del culto del domingo es basado en la teología pagana en oposición a la voluntad de Dios y Sus leyes específicas dadas en el sistema del cuarto mandamiento (vea el artículo La Ley y el Cuarto Mandamiento [256]). La teología entera en defensa del culto del domingo es basada en una perversión de las Escrituras y una distorsión de la narrativa de la creación y el descanso Sabático de Dios, como es aplicado al Sábado del séptimo día. El primer día de la semana no tiene ninguna base en esta narrativa, más que fue el principio de la narrativa de la creación de siete días. El pensamiento de sí mismo es basado en el pensamiento codicioso de los demonios, otra vez en violación del décimo mandamiento.

 

El Segundo Gran Mandamiento

 

Está escrito:

 

 Mateo 22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (RV)

 

La codicia ataca la ley de un modo espiritual y pone la mente en un camino descendente al pecado físico. Nosotros somos hijos de Dios y debemos adorar en Espíritu y en verdad.

 

Romanos 13:9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (RV)

 

El empuje de la ley se encapsula en esta declaración: Usted amará a su prójimo como a sí mismo. ¿Cómo se relaciona entonces el décimo mandamiento a este concepto?

 

Ofensas en Contra del Prójimo

 

Levítico 19:13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana. (RV)

 

Los crímenes básicos de fraude y robo son, como hemos visto anteriormente, acciones físicas, pero son todos basados en un proceso de pensamiento que produce pecado. El pecado ataca el tejido de una sociedad y la libertad de las personas.

 

La fuerza de una nación está en la premisa de la libertad e independencia de la gente. La esclavitud es anatema al sistema de Dios y al espíritu de la familia que abraza el concepto de los Hijos de Dios. Codiciando a un criado interfiere con la capacidad de administrar y observar la ley.

 

Deuteronomio 23:15-16 15 No entregarás a su señor el siervo que se huyere a ti de su amo. 16 Morará contigo, en medio de ti, en el lugar que escogiere en alguna de tus ciudades, donde a bien tuviere; no le oprimirás. (RV)

 

Un sirviente que escapa de su amo, es visto haberlo hecho con causa justa, y el sirviente no debe ser devuelto por aquellos que lo encuentran, pero debe ser dado sustento en el lugar al que él va. Esta legislación también va al espíritu del refugiado que escapa por causa justa en preservación de su vida. No simplemente perdona el movimiento del pueblo buscando mejores normas de vida. La mayoría de las personas escapando están en necesidades grandes, por la falla de la nación a observar las leyes de Dios, en primer lugar.

 

Malicia

 

La legislación de un ojo por un ojo fue puesta en su lugar para tratar con el herir malévolo, causado por la codicia y la malicia.

 

Levítico 24:19-20 19 Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: 20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él. (RV)

 

Cristo tuvo mucho que decir sobre nuestras actitudes a estas ofensas y nuestro amor de nuestro prójimo y la capacidad para perdonar. No obstante, la ley esta allí para ser usada bajo circunstancias que la hacen apropiada.

 

El Sistema

 

El sistema está en un nivel más alto en el décimo mandamiento y ese hecho raramente se aprecia totalmente.

 

Efesios 5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. (RV)

 

La codicia es de sí mismo idolatría y imposibilita el individuo al reino de Dios.

 

La estructura de la ley y el don de Dios son a menudo resentidos y malentendidos en codicia y acepción de personas.

 

Mateo 20:13-16 13 Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? 14 Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. 15 No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno? 16 Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. (RV)

 

Todos laboramos por el mismo sueldo. La salvación es concedida a todos, lo que es el don de Dios a través de la gracia. Es lo mismo no importa cuánto tiempo y como duro laboremos en la viña del Señor. El premio también es de talentos y ciudades. No obstante, somos todos salvados con la sangre de Cristo, como un precio por nuestra labor. La obediencia a las Leyes de Dios no concede la salvación y vida eterna. Sin embargo, la obediencia a los mandamientos de Dios y al testimonio de Jesús Cristo, es el método por el cual nosotros guardamos el don de la gracia y la salvación eterna. Usted no es salvado guardando la ley. Usted no es salvado a través de obras. Sin embargo, usted retiene su posición en el reino, según su obediencia a los mandamientos de Dios y al testimonio de Jesús Cristo (Apo. 12:17; 14:12) y ésa es la diferencia fundamental que no es entendida por la Cristiandad prevaleciente quien adora en domingo, el Judaísmo Rabínico y el Islam Haditico. La fe sin obras está muerta (Santiago 2:17).

 

Aquellos que no glorifican Dios, pero tratan de elevarse o los otros hasta Su nivel mediante la codicia, son tontos. Muchos, siendo llamados, pierden sus posiciones en el reino a través de este error de pensamiento (vea Romanos 1:22; 8:29-30).

 

La Codicia en la Sociedad, como eso afecta a la Familia

 

La codicia nunca debe interferir con el bienestar de la familia que es la base de la nación.

 

Éxodo 21:3-11 3 Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. 4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. 5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; 6 entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. 7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella como suelen salir los siervos. 8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. 9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. 10 Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal. 11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia, sin dinero. (RV)

 

La ley no le permite a ninguna persona ser maltratada por codicia o abandono. El pensamiento que busca negar la salvación a los Gentiles de manera que puedan ser extorsionados en usura y incremento aun al extremo de negar que merecen tener sus vidas salvadas en las emergencias, como vieron en el Judaísmo Talmúdico (vea el artículo La Ley y el Sexto Mandamiento [259]) es una vulgar perversión de las leyes de Dios y una blasfemia en contra de Su sistema de amor y orden. Es la razón por la cual el Mesías condenó a los Fariseos y la razón por la cual ellos lo mataron en lugar de arrepentirse. Los mismos pensamientos malos dieron lugar a las actitudes contra el Judaísmo en el Islam y las persecuciones en la Cristiandad.

 

Codicia como Asesinato

 

Todo asesinato fluye del enojo y la lujuria como codicia o envidia. Ésta es la lección básica del Mesías.

 

Mateo 5:21-28 21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante. 27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. (RV)

 

El pensamiento se extiende al odio entre el prójimo de uno. El término Raca es dejado sin traducir en el occidente, porque no se entiende. Es un término del arameo que significa: "Expectore en su cara." Es usado en la negociación y es un término de desprecio para los términos de comercio ofrecidos por el otro partido (vea las notas de la traducción de Lamsa de la versión de Peshitta).

 

Son los términos que usamos que nos deshonra.

 

Mateo 15:10-20 10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. 15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 16 Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? 17 No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (RV)

 

Aquí vemos el poder del pensamiento y de la codicia minando nuestra espiritualidad.

 

Miqueas 2:1-2 1 ¡Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder! 2 Codician las heredades, y las roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad. (RV)

 

Esto fue dado efecto por Jezabel, la esposa de Acab (1Reyes 21:1-29) y también por David con la esposa de Urías, el heteo (2Samuel 11:1-12:9). En ambos casos, la codicia llegó al homicidio a través del testigo falso y abuso de poder, y la autoridad contra hombres fieles. En cada caso el Señor levantó a un profeta para tratar con el abuso de poder.

 

Codicia como Adulterio

 

La infracción del décimo mandamiento conduce al adulterio en tales casos.

 

Mateo 5:27-28 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. (RV)

 

Esta ley superior embiste la preparación de la mente y el espíritu para el rol de hijo de Dios.

 

Codicia como Robo

 

También la codicia conduce al robo, como vimos anteriormente con Acab y el campo. La codicia conduce a la violación de las órdenes de Dios y la pérdida de la posición en el reino, como vimos con Acán (Josué 7:19-21).

 

La estructura entera del décimo mandamiento es la llave para el intento y espíritu de la ley. Es el décimo mandamiento que es transgredido primero en estas materias. Así la ley procede de Dios y es observada en perfección espiritual en el décimo mandamiento.

 

Levítico 6:1-7 1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2 Cuando una persona pecare e hiciere prevaricación contra Jehová, y negare a su prójimo lo encomendado o dejado en su mano, o bien robare o calumniare a su prójimo, 3 o habiendo hallado lo perdido después lo negare, y jurare en falso; en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre, 4 entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló, 5 o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación. 6 Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a tu estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación. 7 Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender. (RV)

 

Hemos visto que este texto habla de la restauración física en la sección de la ley y el Octavo Mandamiento. El texto en vv. 6 y 7 hablan de la ofrenda por la transgresión, la cual conduce luego a la sanación por la infracción del décimo mandamiento y su efecto sobre la mente y la condición espiritual.

 

Todo pecado se interpone entre nosotros y Dios y la nación perece y las personas son removidas del pacto y la primera resurrección.

 

Levítico 20:10-11 10 Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos. 11 Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos. (RV)

 

Ésta es una multa severa. Cristo mostró que era la última sanción bajo la ley. Él mostró como el manejo de esta sanción debería ser emprendido, cuando la mujer adúltera estaba arrepentida, y él declaró que quien estuviera sin pecado, le permitiría lanzar la primera piedra. Nosotros podemos deducir lo que estaba pasando allí. El populacho, siendo condenado de su propio pecado disperso (Juan 8:1-11). Este método de tratar con la ley nos muestra su completa intención y su aplicación.

 

La extensión del término hermano al forastero y al extranjero en el territorio se ve aquí en el texto. Así está prohibido de exigir usura e incremento de todas las naciones, incluyendo a los forasteros y los residentes temporales entre nosotros.

 

Levítico 25:35-55 35 Y cuando tu hermano empobreciere y se acogiere a ti, tú lo ampararás; como forastero y extranjero vivirá contigo. 36 No tomarás de él usura ni ganancia, sino tendrás temor de tu Dios, y tu hermano vivirá contigo. 37 No le darás tu dinero a usura, ni tus víveres a ganancia. 38 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Canaán, para ser vuestro Dios. 39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo. 40 Como criado, como extranjero estará contigo; hasta el año del jubileo te servirá. 41 Entonces saldrá libre de tu casa; él y sus hijos consigo, y volverá a su familia, y a la posesión de sus padres se restituirá. 42 Porque son mis siervos, los cuales saqué yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos. 43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Dios. 44 Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas. 45 También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión. 46 Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza. 47 Si el forastero o el extranjero que está contigo se enriquece, y tu hermano que está junto a él empobrece y se vende al forastero o extranjero que está contigo, o a alguno de la familia del extranjero, 48 después que se haya vendido podrá ser rescatado. Uno de sus hermanos lo rescatará, 49 o su tío o el hijo de su tío lo rescatará, o un pariente cercano de su familia lo rescatará o, si sus medios alcanzan, él mismo se rescatará. 50 Contará junto con el que lo compró, desde el año en que se vendió a él hasta el año del jubileo; y el precio de la venta ha de apreciarse conforme al número de los años, y se contará el tiempo que estuvo con él conforme al tiempo de un criado asalariado. 51 Si faltan aún muchos años, conforme a ellos devolverá para su rescate parte del dinero por el cual se vendió. 52 Y si queda poco tiempo hasta el año del jubileo, entonces hará un cálculo con él, y devolverá su rescate conforme a los años que falten. 53 Como a un asalariado contratado anualmente se le tratará. No se enseñoreará sobre él con rigor ante tus ojos. 54 Si no se rescata en esos años, en el año del jubileo quedará libre él junto con sus hijos, 55 porque los hijos de Israel son mis siervos; son siervos míos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios. (RV)

 

Hemos visto los efectos de esta legislación de Levítico 25:35-55 en la Ley y el Octavo Mandamiento. El empuje entero de esta legislación es mostrar cómo la ciudadanía de Israel fue hecha una cosa de valor. Nadie podría ser un ciudadano y permanecer idólatra. La noción que la salvación estaba extendida a los Gentiles en Jesucristo, fue resistida de un deseo fundamental de negarle la salvación a las naciones, y adquirir su propiedad bajo términos injustos. Este pensamiento persiste hasta hoy.

 

Todas las personas que viven en la nación están destinadas a volverse hijos de Dios y la nación sirve para prepararlas. La salvación es de los gentiles y todos deben estar alegres de que esto se haya permitido.

 

Del texto de Éxodo 22:1-15 (vea el artículo La Ley y el Octavo Mandamiento [261]), nosotros vimos la legislación para la restauración de la pérdida a través del robo. Mucho de ese texto trata de las perdidas que surgen como un resultado directo de una violación del décimo mandamiento y el fraude consecuente. El texto también tiene una sección que trata con demandas injustas en la ley. Si una persona mantiene ser dueña de algo y ella no la es, luego ella debe ser multada el valor doble de lo que ella reclamó (Éxodo 22:9). Esta multa actúa como un impedimento contra la intentada adquisición y litigación por demandas falsas.

 

Toda pérdida como resultado de la codicia debe ser compensada bajo la ley y los reclamos falsos en la codicia deben ser penalizados. Aquí en este texto también vamos al concepto de daños en fuego y pérdida a través de la negligencia surgiendo en daños sucediendo de fuentes secundarias. El concepto del cuidado debido de la propiedad en cargo o en proximidad se ve aquí y esto también sigue al décimo mandamiento. El cuidado de la propiedad de su prójimo fluye del amor y la preocupación. Los daños y perjuicios fluyen a menudo de las lujurias y ubicuidades de la mente.

 

El provocar incendios es una enfermedad, no obstante es recuperable en daños y perjuicios. También es un robo pero a menudo simplemente es la destrucción por envidia o celos. El celo proviene del deseo de adquirir lo que otro tiene. La envidia es el deseo de destruir lo que la persona tiene, puramente porque el otro no lo tiene. Esta infracción del décimo mandamiento es un problema serio en actitud mental entre un pueblo, e impide a cualquiera con ese pensamiento entrar en el reino de Dios.

 

Codicia como Testigo Falso

 

La codicia lleva a los robos de tierras y herencias, de sustento y trabajo.

 

Deuteronomio 27:17 Maldito el que redujere el límite de su prójimo. Y dirá todo el pueblo: Amén. (RV)

 

Deuteronomio 19:14 En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos. (RV)

 

El espíritu e intento de la ley se extienden a la preservación de la propiedad de su enemigo, así como su hermano y cuando extendemos la Ley de Dios al mundo entero en el Espíritu, hemos cumplido la voluntad de Dios.

 

Deuteronomio 22:1-4 1 Si vieres extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo volverás a tu hermano. 2 Y si tu hermano no fuere tu vecino, o no lo conocieres, lo recogerás en tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolverás. 3 Así harás con su asno, así harás también con su vestido, y lo mismo harás con toda cosa de tu hermano que se le perdiere y tú la hallares; no podrás negarle tu ayuda. 4 Si vieres el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te apartarás de él; le ayudarás a levantarlo. (RV)

 

Restituya todo daño que a usted ve sin serle preguntado. Proteja a su prójimo como a sí mismo.

 

Los Aspectos Espirituales de la Ley Entera

 

Ninguna persona debe hacer ganancia a costa de otra.

 

Robo

 

Ni por robo o por usura el cual es robo y el deseo por la labor de otro hombre.

 

Éxodo 22:25 Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura. (RV)

 

Ningún compromiso debe interferir con la comodidad o supervivencia, o bienestar de una persona. Ni debe chocar con su habilidad de proporcionar su sustento.

 

Éxodo 22:26-27 26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás. 27 Porque sólo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿Con qué dormirá? Y cuando él clame a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso. (RV)

 

La disposición de ánimo que es codiciosa le impide a la persona con tal actitud de entrar en el reino de Dios y conduce a las violaciones de los otros mandamientos y de la ley entera.

 

 

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